TL;DR:
- Los fabricantes de memoria y almacenamiento encabezaron las pérdidas del jueves 16 de julio de 2026 en Nueva York: SanDisk cayó 12.63%, Seagate 10%, Western Digital 9.15%, Intel 5.84% y Micron 5.65%.
- El índice de semiconductores de Filadelfia acumula más de 20% de caída desde su máximo histórico de finales de junio y va rumbo a su peor semana desde marzo, según Reuters.
- Los chips pesan hoy más de 20% del S&P 500, contra 8% hace tres o cuatro años: cuando ellos se caen, se cae el índice completo.
Los inversionistas se dieron la vuelta contra las acciones que más los habían enriquecido este año. El jueves 16 de julio de 2026, los fabricantes de chips, memoria y almacenamiento encabezaron las pérdidas en Wall Street: SanDisk cerró con una baja de 12.63%, Seagate de 10%, Western Digital de 9.15%, Intel de 5.84% y Micron de 5.65%. El golpe hundió al Nasdaq Composite 1.47%, hasta 25,881.95 puntos, y al S&P 500 0.51%, hasta 7,533.77. La caída no se detuvo ahí: el viernes 17, hacia el mediodía en Nueva York, el índice de semiconductores de Filadelfia ya perdía más de 20% desde su récord de finales de junio, según Reuters. Y nada de esto salió de una mala noticia.
Al contrario. TSMC, el termómetro de la demanda global de chips, había reportado un salto de 77% en su ganancia trimestral. Sus acciones en Nueva York cayeron 2.3% de todos modos. Reuters lo resumió sin rodeos: la debilidad del sector pese al reporte de TSMC dejó ver el tamaño de las expectativas que carga un grupo de empresas que ya subió cerca de 70% en lo que va de 2026. Entre los once grandes sectores del S&P 500, el tecnológico fue el que más perdió el jueves, con una baja de 1.8% arrastrada por un desplome de 4.3% en las acciones de semiconductores.
Western Digital y Seagate llegaron al jueves con alzas de 662% y 464% en un año
Las cifras del castigo no se entienden sin las del festín. De acuerdo con Zacks Investment Research, las acciones de Western Digital subieron 662.8% en los últimos doce meses y las de Seagate 464.5%, muy por encima del 22.6% que ganó Nvidia en el mismo periodo. La casa de análisis publicó ese dato el jueves 16 de julio, en una nota que presentaba justamente a esas dos empresas como las apuestas de inteligencia artificial con más recorrido por delante y les asignaba su calificación más alta de compra. Ese mismo día, las dos terminaron entre las mayores perdedoras del S&P 500.
Así quedó el saldo de la sesión en el grupo. Reuters ubicó a SanDisk, Western Digital, Seagate e Intel en una banda de caídas de entre 5.8% y 12.6%:
- SanDisk (SNDK): 12.63%
- Seagate (STX): 10%
- Western Digital (WDC): 9.15%
- Intel (INTC): 5.84%
- Micron (MU): 5.65%

Los chips ya pesan más de 20% del S&P 500
El mecanismo que convierte una corrección sectorial en un problema de todos cabe en una cifra. Paul Nolte, asesor patrimonial senior y estratega de mercado en Murphy & Sylvest, en Elmhurst, Illinois, se la dio a Reuters:
"Se reduce estrictamente al peso de los chips en el S&P 500. Hace tres o cuatro años era 8% y ahora supera 20%. Si miras al resto del mercado, va bien."
Traducido a la cartera de cualquiera: quien tenga hoy un fondo indexado al S&P 500, en México, España o Estados Unidos, carga más de una quinta parte de ese fondo en semiconductores, lo haya elegido o no. Hace cuatro años eran ocho de cada cien dólares. Ahora son más de veinte. Por eso un mal día de SanDisk se siente en planes de retiro que jamás compraron una acción de SanDisk.
Tim Ghriskey, estratega senior de portafolios en Ingalls & Snyder, en Nueva York, apuntó a Reuters el otro lado del tablero: la volatilidad extrema desconcierta al inversionista promedio cuando ve vaivenes enormes en el valor de su portafolio, aunque buena parte de los sectores fuera de la tecnología esté funcionando bien. El jueves lo confirmó. Mientras los chips se hundían, las acciones de salud subieron 2.2% y UnitedHealth ganó 1.2% después de superar estimaciones y elevar su pronóstico para 2026. El Dow Jones, con menos peso tecnológico, apenas retrocedió 0.20%.
El viernes la venta se profundizó y sumó un factor chino
El viernes 17 de julio, el S&P 500 y el Nasdaq tocaron mínimos de varias semanas. El índice de semiconductores de Filadelfia bajó otro 1% y quedó rumbo a su peor semana desde marzo. Nvidia retrocedió 1.3% y, con una subida temprana de Apple, la empresa del iPhone recuperó por un momento el título de compañía más valiosa del mundo.
Al ruido de las valuaciones se sumó un anuncio desde China: la startup Moonshot presentó Kimi K3, un modelo de 2.8 billones de parámetros que describe como la mayor inteligencia artificial de pesos abiertos del mundo. Angelo Kourkafas, estratega senior global de inversiones en Edward Jones Investments, dijo a Reuters que los modelos chinos de código abierto despertaron temores competitivos y que, supuestamente, hay ofertas que rivalizan con el desempeño de Anthropic y OpenAI, algo que podría estar alimentando la debilidad que arrancó en Asia.
El resto de la jornada tampoco ayudó. Netflix se desplomó 9% tras proyectar el jueves cifras del tercer trimestre por debajo del consenso, y arrastró al sector de servicios de comunicación 2.4%. Meta cayó 5.2%. El VIX, el medidor de miedo de Wall Street, subió 1.08 puntos hasta 17.80, su nivel más alto en más de una semana. Hacia las 12:07 de la tarde en Nueva York, el Dow Jones perdía 0.24% (52,425.46), el S&P 500 0.74% (7,477.70) y el Nasdaq Composite 1.30% (25,546.21).
Ninguna cifra de demanda se ha derrumbado todavía
Hasta aquí, lo que se movió fueron los precios, no los pedidos. Ninguna de las compañías golpeadas reportó una caída de demanda y las estimaciones de la temporada de resultados siguen apuntando hacia arriba: las empresas del S&P 500 deberían mostrar un crecimiento de ganancias de 24.8% frente al mismo trimestre del año pasado, y las tecnológicas un salto de 65.5%, según los datos más recientes de LSEG. TSMC ya cumplió su parte con ese 77% de aumento en su utilidad trimestral.
Lo que cambió fue el ánimo. Reuters describe inversionistas que empezaron a salirse de operaciones de semiconductores demasiado concurridas por dudas sobre la escala del gasto en IA. Nolte le puso números a esa duda:
"Parte de la razón de la venta de chips es que los inversionistas están cayendo en cuenta: bueno, empecemos a hacer cuentas aquí. Es una industria cíclica y en algún momento van a satisfacer la demanda de chips. ¿Y entonces qué pasa?"
No todos le ven la misma gravedad. Louis Kondratev, trader de XFUNDs, admitió a Reuters que hay valuaciones difíciles de sostener y aun así le puso freno al pesimismo:
"En algunas de estas acciones, las valuaciones son extremadamente difíciles de justificar sin ver un producto tangible. Pero no creo que el sector de chips haya perdido fuerza por completo. Ahora mismo, es solo un retroceso saludable."
El saldo de la semana deja una cuenta incómoda para quien ahorra en índices. El sector que lideró la subida de 2026 perdió más de 20% desde su récord de finales de junio y sigue pesando más de una quinta parte del S&P 500. Mientras esa proporción no baje, cada reporte de Micron y cada modelo que salga de China van a mover fondos de retiro de gente que nunca leyó una hoja de especificaciones.