TL;DR:
- La Comisión Europea aceptó el 15 de julio de 2026 el plan de acción de X sobre transparencia publicitaria y acceso de investigadores a datos: seis meses para ejecutarlo y supervisión reforzada.
- Entre los compromisos: bajar los 200 segundos que tarda hoy el repositorio de anuncios en responder, abrirlo vía API y dar acceso gratuito a los investigadores elegibles.
- La Junta Europea de Servicios Digitales había dictaminado que el plan era, en conjunto, inadecuado; la Comisión aclaró requisitos y vigilará esos puntos. La multa de 120 millones de euros sigue recurrida.
La Comisión Europea aceptó el 15 de julio de 2026 el plan de acción de X para cumplir las obligaciones de transparencia publicitaria y de acceso de investigadores a datos que fija el Reglamento de Servicios Digitales (DSA). La red de Elon Musk tiene seis meses para ejecutarlo, bajo supervisión reforzada. El plan responde a la multa de 120 millones de euros (unos 137 millones de dólares) que Bruselas le impuso el 5 de diciembre de 2025, la primera por incumplimiento en la historia del DSA. Y llega con una línea incómoda en el propio comunicado: la Junta Europea de Servicios Digitales, que reúne a los reguladores nacionales de los 27, ya había dictaminado que ese plan era, en conjunto, inadecuado para reparar la infracción. Bruselas aclaró los requisitos que considera innegociables y lo aprobó igual.
El paquete cubre dos frentes: el archivo público donde X debe registrar cada anuncio que muestra y la puerta por la que los investigadores piden datos públicos de la plataforma. La marca de verificación azul, la tercera infracción de la multa de diciembre, viaja por carril aparte.
El repositorio de anuncios de X tarda 200 segundos en responder
Ese es el número que la Comisión puso por escrito y que casi ningún resumen de agencia levantó: más de tres minutos de espera por consulta. X se comprometió a bajarlo, aunque el texto no fija una cifra objetivo y se conforma con dejarlo "al mínimo técnicamente alcanzable". El resto de los cambios aceptados en el repositorio sí se pueden verificar uno por uno:
- Nuevos filtros de búsqueda, entre ellos los basados en el contenido del anuncio y en los criterios de segmentación.
- Los resultados aparecerán dentro de la interfaz del repositorio y no en archivos de Excel aparte, como hasta ahora.
- Cada anuncio deberá mostrar su contenido completo y las URLs a las que manda al usuario que hace clic.
- El repositorio se podrá consultar mediante una API.
No es fontanería. Cuando multó a X en diciembre, la Comisión escribió que los archivos de anuncios accesibles y buscables son la herramienta con la que investigadores y sociedad civil detectan estafas, campañas de amenaza híbrida, operaciones de información coordinadas y publicidad falsa. Su reproche de entonces fue doble: retrasos excesivos de procesamiento y ausencia de información básica, como el contenido y el tema del anuncio o la entidad legal que lo pagaba. Los compromisos de julio apuntan exactamente ahí.
Los investigadores dejan de pagar y el scraping deja de estar prohibido
El segundo frente toca la caja. X aceptó revisar el filtro con el que criba las solicitudes de acceso a datos públicos vía API, de modo que ningún investigador elegible quede fuera por error, y aceptó darles ese acceso gratis, lo que dice bastante sobre cómo funcionaba hasta ahora.
Hay más. La plataforma se compromete a recortar los tiempos de tramitación, a dejar de estirar el trámite con intercambios innecesarios y a reescribir sus términos y condiciones para decir con todas sus letras que a un investigador elegible no se le prohíbe por contrato hacer scraping de datos públicos. Esa cláusula era, según la decisión de diciembre, una de las tres infracciones sancionadas.
La Junta de reguladores dijo que el plan no alcanzaba y Bruselas lo aprobó igual
La Junta Europea de Servicios Digitales es el órgano consultivo del DSA que reúne a los coordinadores de servicios digitales de los 27 Estados miembros y que preside la Comisión. Su trabajo es opinar antes de que Bruselas cierre un caso. Su opinión sobre este plan fue que, en conjunto, no reparaba la infracción.
La Comisión no escondió el dictamen: lo puso en su propio comunicado. Tampoco lo siguió al pie de la letra. En lugar de rechazar el plan, aclaró los requisitos de implementación que exige, aprobó el paquete y avisó que vigilará con lupa justamente los puntos que la Junta consideró mal cubiertos. A eso se suma una auditoría externa e independiente que X se comprometió a encargar, con informe para la Comisión dentro de los seis meses posteriores a la implementación y seguimiento posterior para que las recomendaciones del auditor se apliquen de verdad. Si X cumple el primer plazo, ese informe no aterriza antes de mediados de 2027.
Al anunciar la multa en diciembre, la vicepresidenta ejecutiva para Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, Henna Virkkunen, le explicó a la prensa cuál era el objetivo de Bruselas, en declaraciones recogidas por CNN en Español:
"No estamos aquí para imponer las multas más altas."
Contra ese estándar se mide la decisión del 15 de julio. La multa ya está impuesta y recurrida. Lo que se juega ahora es si los sistemas de X cambian.
Fuera de la UE no cambia nada, y X lo dice en su propia página de ayuda
El DSA regula lo que las plataformas hacen con los usuarios de la Unión Europea. Lo que X muestre en Guadalajara, en Bogotá o en Miami no entra en ese perímetro, y el comunicado de la Comisión no promete lo contrario.

El mejor ejemplo lo publicó la propia X. Su centro de ayuda explica que los usuarios del Espacio Económico Europeo habrán notado que la compañía dejó de llamar "verificados" a los de la marca azul y ahora los llama "Premium", y que el cambio viene por la decisión europea del 5 de diciembre de 2025. Acto seguido aclara que sigue apelando en tribunales y remata así: "Spoiler: todo sigue igual". Esa misma página confirma que la marca azul significa que la cuenta paga una suscripción activa a X Premium, no que alguien haya verificado su identidad.
La otra mitad del pleito sigue viva. En febrero de 2026, X, sus filiales y el propio Musk llevaron la multa al Tribunal General de la UE en Luxemburgo y pidieron anular la decisión o, al menos, reducir la sanción. Y el 26 de enero de 2026 la Comisión abrió una investigación aparte sobre cómo X evaluó los riesgos de meter Grok dentro de la plataforma, además de ampliar otra de diciembre de 2023 sobre sus sistemas de recomendación. Ninguna de las dos se cierra con el plan aceptado esta semana.
El reloj arrancó el 15 de julio. Si X cumple, hacia mediados de enero de 2027 un investigador elegible en la UE podrá pedir los datos públicos de la red sin pagar, sin un contrato que le prohíba rasparlos y con un buscador de anuncios que responda en bastante menos de 200 segundos. Si no cumple, a la Comisión le queda la parte incómoda de su propio experimento: demostrar que su primera multa histórica cambió un sistema y no solo llenó una casilla.