TL;DR:
- Grupo Carso acordó comprar el 30% que TotalEnergies tiene en el Bloque 30, en aguas someras del Golfo de México. Harbour Energy conserva el 70% y sigue como operadora.
- Harbour estima 500 millones de barriles equivalentes in situ en el yacimiento Kan y unos 150 millones recuperables. Son cálculos de la propia compañía, no producción.
- El aviso a la Bolsa Mexicana de Valores no trae precio, forma de pago ni fecha de cierre. La compra depende de autorizaciones del gobierno mexicano.
Grupo Carso acordó comprar el 30% que TotalEnergies mantiene en el Bloque 30, el área petrolera de aguas someras del Golfo de México donde está el yacimiento Kan. El conglomerado de Carlos Slim lo notificó el jueves 16 de julio de 2026 a la Bolsa Mexicana de Valores: la compra se hará mediante Mx Dlta Nrg 1, filial de Zamajal, mientras la británica Harbour Energy conserva el 70% restante y sigue al mando del área. La operación todavía necesita el visto bueno de las autoridades mexicanas. Y le falta algo más: el número. El aviso confirma el acuerdo, las empresas y el porcentaje, pero no el precio. Slim se queda así con una tajada de un activo al que se le atribuyen 500 millones de barriles bajo el mar y que, por ahora, no ha entregado ninguno.
El vehículo de la compra es Mx Dlta Nrg 1, subsidiaria de Zamajal, la división de hidrocarburos donde Grupo Carso tiene el 80% y Control Empresarial de Capitales el 20%. Cuando cierre, el bloque quedará repartido entre dos socios: Harbour con el 70% y la empresa ligada a Carso con el 30% que hoy pertenece a TotalEnergies EP Mexico Block 30.
El reparto de poder, en cambio, no se mueve. Harbour Energy seguirá contratando servicios, perforando pozos, administrando el presupuesto y tomando las decisiones del día a día. Carso entra a las decisiones estratégicas según lo que pacten los socios y cobra la parte de producción y utilidades que le corresponda. Encima de los dos está el Estado mexicano: el bloque opera bajo un esquema de producción compartida, así que los hidrocarburos siguen siendo propiedad de la nación y el gobierno participa en la renta petrolera del proyecto.
Kan guarda 500 millones de barriles, pero solo 150 saldrían
El número grande viene de la operadora, no de Carso. En mayo de 2025, Harbour Energy anunció que la campaña de evaluación de Kan había confirmado volúmenes por encima de sus estimaciones previas a la perforación, y elevó el cálculo de hidrocarburos in situ de los 200 a 300 millones de barriles reportados en abril de 2023 a 500 millones de barriles equivalentes. Ese es el petróleo que la compañía cree que está allá abajo.
Otra cosa muy distinta es el que se puede sacar. Harbour puso los recursos recuperables brutos en unos 150 millones de barriles, un 50% arriba de sus proyecciones iniciales. Traducido: de cada tres barriles que el modelo geológico ve en el subsuelo, la operadora espera subir uno.
Y ni ese está garantizado. Kan sigue en etapa previa al desarrollo comercial, tal como reportó El Imparcial a partir del aviso a la BMV. Antes de que salga crudo hacen falta evaluaciones técnicas, permisos, inversión y una decisión final de los socios. Harbour lo dijo con sus propias palabras al presentar los resultados, en boca de Sergio Calles, gerente de Exploración y Evaluación del Bloque 30:
"Esto traza un camino claro hacia el potencial desarrollo de Kan"
Potencial. La palabra estaba en el comunicado de 2025 y nadie la ha movido desde entonces.
Así es el bloque que Slim está comprando por partes:
- Está en la Cuenca Salina del Istmo, a unos 29 kilómetros de la costa mexicana.
- Abarca 30.5 kilómetros cuadrados.
- El tirante de agua va de 40 a 50 metros, lo que lo clasifica como proyecto de aguas someras.
- Los pozos bajan entre 3,300 y 3,750 metros.
- El contrato está destinado a explorar y extraer aceite ligero.
- La entonces Comisión Nacional de Hidrocarburos lo adjudicó en abril de 2018, por 25 años, a un consorcio de Premier Oil, Deutsche Erdöl México y SEP Block 30, las empresas que con el tiempo se volvieron Harbour Energy y TotalEnergies.

Cinco movimientos petroleros en diez meses
El Bloque 30 no es un capricho suelto. Es la quinta jugada de Grupo Carso en el petróleo mexicano desde septiembre de 2025, y las anteriores sí traen cifras:
- En septiembre de 2025 firmó con Pemex un contrato de hasta 1,991 millones de dólares para financiar y perforar hasta 32 pozos en el campo terrestre Ixachi durante tres años. Los primeros pagos arrancan en enero de 2027.
- En enero de 2026 pactó comprar Fieldwood México a la rusa Lukoil por 270 millones de dólares, más una deuda asumida de 330 millones, y con ello el 50% y la operación de los campos Ichalkil y Pokoch. Esa compra también sigue esperando permisos, incluida una autorización estadounidense.
- En marzo, Zamajal cerró un 30.1% adicional de Talos Energy México 7, dueña del 17.4% del yacimiento Zama.
- En mayo acordó con Harbour otro 5% de Zama por 75.25 millones de dólares, lo que llevaría su participación indirecta a cerca del 17.84%. Pemex conservaría el 50.43%.
A esa lista hay que sumarle las participaciones en Talos Energy y en la refinadora estadounidense PBF Energy. El resultado, según Bloomberg, es que Carso ya es el mayor socio privado de Pemex. Slim, de 86 años, tiene una fortuna estimada en unos 130 mil millones de dólares según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, casi toda ella construida sobre América Móvil.
Hay un detalle que no cuadra a la primera. El propio Slim dijo este año que sus empresas evitarían nuevas sociedades conjuntas con Pemex, y aun así el conglomerado no ha dejado de firmarle contratos de servicio a la estatal ni de comprar tajadas de campos donde Pemex es el socio grande. El Bloque 30 va por otro carril: aquí el socio es una petrolera británica, no la del Estado.
Lo que el aviso a la Bolsa no dice
El documento entregado a la BMV confirma tres cosas: que hay acuerdo vinculante, quiénes lo firman y qué porcentaje cambia de manos. Lo demás quedó en blanco. Sin precio, sin forma de pago, sin monto de inversión para desarrollar Kan, sin fecha de cierre y sin calendario de perforación ni de arranque de producción. Ni Grupo Carso ni TotalEnergies detallaron qué permisos faltan.
Por eso conviene leer con lupa los titulares que hablan de un cheque millonario. Mientras las autorizaciones no lleguen, además, TotalEnergies sigue siendo formalmente dueña de ese 30%.
El telón de fondo explica la prisa del comprador. Pemex produjo 1.65 millones de barriles diarios de crudo y condensados al cierre de abril, según Bloomberg, y anda buscando socios privados que le levanten una producción que va de bajada. Slim declaró a principios de julio que México podría alcanzar 2.5 millones de barriles diarios de petróleo y gas con apoyo privado, una estimación suya y no una meta oficial del gobierno.
Mañana no cambia nada en el Golfo. Kan no produce, Harbour sigue mandando y el crudo del bloque le pertenece al Estado mexicano por contrato. Lo que cambió el 16 de julio es quién pondrá el dinero si algún día se decide desarrollarlo: sale una petrolera francesa, entra un conglomerado mexicano, y Carlos Slim apuesta otra vez a que el petróleo del sureste todavía tiene con qué pagar la cuenta.