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Las reservas de China frenan la crisis del petróleo en Ormuz, pero el blindaje expira en septiembre

La quema de reservas de China frena el precio del crudo, pero el blindaje de Ormuz se agotará en septiembre.

por Alejandro Castillo Leone
La reducción de las reservas de petróleo de China amortigua los precios mundiales en medio de las renovadas tensiones en Ormuz.

TL;DR:

  • China recurre de forma masiva a sus reservas de petróleo ante la caída de sus importaciones marítimas a mínimos de diez años.
  • Las refinerías del país consumieron 41 millones de barriles de inventario solo en junio para sostener sus operaciones sin presionar los precios.
  • Analistas de Kpler advierten que el excedente acumulado se agotará en septiembre, desatando el verdadero shock en el mercado energético.

Pekín ha asumido un rol inesperado como estabilizador del mercado energético global. Las masivas reservas de petróleo de China, estimadas en casi 1.400 millones de barriles a finales de 2025, están actuando como un colchón crítico frente a las interrupciones del suministro causadas por la guerra en Irán y el cierre parcial del estrecho de Ormuz. Sin embargo, la estrategia de amortiguación tiene límites físicos. Con las importaciones de crudo por vía marítima en su nivel más bajo en más de una década, apenas 5.96 millones de barriles diarios en junio de 2026, las refinerías chinas queman sus inventarios a un ritmo acelerado. Analistas de firmas como Kpler y agencias como Reuters advierten que este escudo invisible que contiene la escalada del Brent comenzará a desmoronarse a mediados de septiembre si la tensión geopolítica no cede.

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Foto: Hanif Ismail / Pexels

Una quema récord de inventarios para esquivar el bloqueo

Las refinerías de la segunda economía mundial están operando bajo una lógica excepcional. En lugar de salir al mercado global a competir por los costosos barriles de crudo disponibles, China ha optado por consumir lo que ya tiene en casa. De acuerdo con datos de la consultora especializada Kpler, las importaciones marítimas de crudo de China se desplomaron en junio de 2026 hasta los 5.96 millones de barriles diarios, la cifra más baja registrada en el país en más de una década.

Para llenar ese enorme vacío de suministro sin apagar sus plantas, las refinerías chinas extrajeron aproximadamente 41 millones de barriles de sus inventarios comerciales y estratégicos durante el mes de junio de 2026. Esta retirada representa uno de los mayores drenajes de almacenamiento en un solo mes del que se tenga registro.

Este giro radical comenzó a consolidarse en mayo de 2026, mes en el que, por primera vez en 14 meses, el volumen de petróleo procesado por el aparato refinador chino superó a la suma de sus importaciones y su producción nacional. Pekín pudo darse este lujo gracias a una agresiva campaña de almacenamiento que ejecutó a lo largo de 2025. Según estimaciones de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA), el gigante asiático inyectó un promedio de 1.1 millones de barriles diarios a sus almacenes durante todo el año pasado, logrando acumular un arsenal de casi 1.400 millones de barriles para diciembre de 2025: cerca de 1.000 millones en inventarios comerciales y 360 millones bajo estricto control estatal.

El respiro temporal para los precios del Brent

La magnitud de este colchón impidió que el mercado de combustibles entrara en pánico total tras los eventos bélicos de principios de año. Cuando las fuerzas militares de Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán el 28 de febrero de 2026, provocando el bloqueo casi total del estrecho de Ormuz, el suministro petrolero mundial se contrajo en más de 10 millones de barriles diarios en cuestión de semanas, de acuerdo con balances del Banco Mundial.

Aunque el crudo Brent, el indicador de referencia global, se disparó un 65% hacia finales de marzo de 2026, la cotización de los contratos a futuro logró estabilizarse y ceder terreno durante la primavera. El factor clave detrás de esa tregua de precios fue, precisamente, la retirada de China como comprador activo de barcos en altamar, lo que restó presión a la demanda inmediata de barriles físicos.

Sin embargo, las tensiones regresaron esta semana de julio de 2026. Las autoridades de Washington volvieron a imponer un cerco sobre las exportaciones portuarias de Irán y aplicaron un recargo del 20% sobre los fletes que transitan por el estrecho de Ormuz. El mercado reaccionó de inmediato, empujando de nuevo al Brent por encima del umbral de los 80 dólares por barril. Como el frágil alto el fuego alcanzado a mediados de junio ya da señales claras de ruptura, el mercado físico vuelve a mirar de reojo el inventario de Pekín.

El mercado anticipa un choque de oferta en septiembre

La gran interrogante para las mesas de dinero en Londres y Nueva York es cuánto tiempo más puede sostener China su repliegue táctico. De los 1.400 millones de barriles en inventario total, los analistas estiman que el excedente real acumulado desde principios de 2025 ronda los 200 millones de barriles.

Al ritmo actual de consumo interno, que exige retirar cerca de un millón de barriles diarios de las bodegas para compensar las importaciones perdidas, esas reservas adicionales alcanzarán para cubrir la brecha solo hasta mediados de septiembre de 2026, según proyecciones publicadas por Reuters. Cuando ese volumen se agote, China no tendrá más alternativa que regresar de golpe al mercado internacional a disputar la menguante oferta disponible.

Como bien advirtió la firma Kpler en uno de sus análisis de mercado, el precario equilibrio que sostiene al sector energético internacional descansa sobre una realidad que muchos ignoran: el principal comprador de petróleo del planeta todavía no ha vuelto a levantar la mano para comprar. El verdadero impacto en los precios de los combustibles podría sentirse no cuando el crudo falte en las refinerías asiáticas, sino en el instante en que Pekín decida rellenar sus tanques vacíos.

Mientras el reloj corre hacia el límite de septiembre de 2026, los operadores de futuros siguen de cerca cada movimiento en los puertos chinos y en el estrecho de Ormuz. Con un suministro global que opera sin red de seguridad y con las reservas de emergencia de Occidente ya mermadas, la capacidad de resistencia del mercado global dependerá de si se logra reactivar el paso por el Golfo Pérsico antes de que los tanques de almacenamiento de China muestren el fondo.

Fuentes: 1

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por Alejandro Castillo Leone

Soy un amante del arte y la cultura. Desde el 2021 dirijo una web dedicada a la historia de mi país y he emprendido la misión de vivir para la cultura, alimentándome principalmente del ámbito Hispanoamericano.

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