TL;DR:
- Dos encapuchados se encaramaron al muro de la casa de Lamine Yamal en Esplugues de Llobregat y huyeron cuando la seguridad privada los detectó por las cámaras.
- Ocurrió alrededor de las cuatro de la madrugada del miércoles 15 de julio, en la mansión de unos 11 millones de euros que el jugador compró en 2025 y que antes fue de Gerard Piqué y Shakira.
- La División de Investigación Criminal de los Mossos lleva el caso como tentativa de robo con fuerza; esa misma madrugada hubo al menos otros dos robos en la urbanización.
Dos hombres con pasamontañas intentaron entrar en la casa de Lamine Yamal en Esplugues de Llobregat, a las afueras de Barcelona, alrededor de las cuatro de la madrugada del miércoles 15 de julio. Un vigilante los vio por las cámaras cuando ya estaban encaramados a uno de los muros de la propiedad, y los dos bajaron y huyeron sin llegar a entrar. La seguridad privada avisó a los Mossos d'Esquadra, la policía autonómica catalana, cuya patrulla llegó con los sospechosos ya lejos. El extremo, de 19 años, estaba en Dallas: horas antes había jugado la semifinal del Mundial que metió a España en la final del domingo, y su ausencia se sabía desde hacía días. El caso está abierto como tentativa de robo con fuerza.
Un portavoz de los Mossos confirmó a la agencia AFP que hubo un intento de robo en un domicilio de Esplugues de Llobregat, aunque la policía no identificó al propietario por motivos de privacidad. Fue La Vanguardia, que destapó el caso, quien puso nombre a la vivienda. Los dos intrusos llevaban pasamontañas, uno vestido de negro y el otro de gris, y se descolgaron del muro en cuanto se supieron descubiertos. Las grabaciones de las cámaras, por fuera y por dentro de la propiedad, son ahora el material con el que la División de Investigación Criminal intenta identificarlos.
En Esplugues eran las cuatro de la madrugada. En Dallas, las nueve de la noche del martes, y la selección todavía celebraba el 2-0 a Francia que metió a España en su segunda final de un Mundial. Marcaron Mikel Oyarzabal, de penalti forzado por el propio Yamal, y Pedro Porro.
El calendario del Mundial es también un mapa de casas vacías
La agenda de un futbolista de élite se publica con semanas de antelación: dónde juega, a qué hora y a cuántos husos horarios de su casa. Según recuerda ¡HOLA!, los investigadores llevan años avisando de que esa rutina convierte a los jugadores en objetivo habitual de bandas especializadas, que saben leer un calendario tan bien como cualquier aficionado.
No fue la única casa señalada esa madrugada. En la misma urbanización de lujo se registraron al menos otros dos robos, aunque los Mossos no han confirmado si guardan relación entre sí.
La lista de precedentes es larga y comprobable. Pau Cubarsí y Joan García, compañeros de Yamal en el Barcelona, sufrieron robos en sus domicilios este mismo año, según el repaso de ¡HOLA!: al central le entraron mientras estaba entrenando y al portero, mientras jugaba la Supercopa en Arabia Saudí. Álvaro Morata y Jordi Alba pasaron antes por lo mismo, siempre con el patrón idéntico: el jugador fuera, la casa sola. En Madrid, según AFP, también asaltaron en los últimos años las viviendas de Karim Benzema, Rodrygo y Dani Carvajal.

La mansión de 11 millones que ya fue objetivo en 2018
La casa no es un domicilio cualquiera y su historial tampoco ayuda. Yamal la compró en 2025 por unos 11 millones de euros a Gerard Piqué y Shakira, que vivieron allí buena parte de su relación. Y ya sufrió un robo en 2018, cuando la pareja todavía la ocupaba.
La ficha de la finca explica por qué es la propiedad más comentada de Esplugues:
- Unos 3.800 metros cuadrados construidos, repartidos en tres plantas y dos niveles subterráneos.
- Dos piscinas, una con cascada, campo de fútbol, pista de pádel y gimnasio.
- Estudio de grabación, bodega, garaje y varios salones.
- Diseño de la arquitecta Mireia Admetller, con una fachada pensada para tapar las vistas desde fuera.
- Vigilancia privada las 24 horas, que es exactamente lo que la separó esta madrugada de un robo consumado.
Yamal nunca ha escondido en sus redes ni la casa ni las joyas. ¡HOLA! apunta que esa exposición regala información a quien planifica un golpe, y añade el matiz que conviene no saltarse: no traslada ni un gramo de responsabilidad a la víctima. Lo que sí describe es hasta qué punto la dirección de una mansión puede acabar convertida en conversación pública.
Esta vez el muro aguantó y todo quedó en un expediente abierto, no en un inventario de pérdidas. En la misma urbanización, esa misma madrugada, hubo al menos dos vecinos a los que no les salió igual. El domingo 19 de julio, cuando Yamal juegue la final del Mundial en el MetLife de Nueva Jersey ante Argentina o Inglaterra, su agenda volverá a estar publicada al minuto y su casa seguirá siendo la más conocida de Esplugues.