Saltar al contenido
Planeta

Los mares antiguos revelan señales de cuatro reorientaciones de la Tierra

Las reconstrucciones marinas añaden evidencia a la discusión sobre la velocidad de estos movimientos geológicos.

por Patricia Rodriguez
Una vista impresionante del planeta Tierra mostrando continentes y océanos contra un telón de fondo oscuro.
Foto de Zelch Csaba en Pexels

Un estudio publicado el 1 de octubre de 2026 en Science encontró señales de cuatro episodios de reorientación de la parte sólida de la Tierra. El análisis reconstruye 320 millones de años mediante las huellas de antiguos mares que cubrieron los continentes.

El equipo de Mathew Domeier, de la Universidad de Oslo, examinó mapas de inundación continental separados por 10 millones de años, según el comunicado de la AAAS reproducido por Mirage News.

La deriva polar verdadera es la reorientación conjunta de la corteza y el manto respecto al eje de giro. Cambia la latitud de los continentes y puede modificar los climas a los que están expuestos. Su reconstrucción es difícil porque el movimiento de las placas puede confundirse con esa reorientación global.

Las antiguas costas ofrecen otra forma de rastrear el movimiento

El paleomagnetismo utiliza el registro del campo magnético conservado en las rocas para reconstruir posiciones antiguas. La incertidumbre en su edad puede sesgar las velocidades calculadas.

El nuevo trabajo buscó patrones de inundación y exposición continental compatibles con una reorientación rápida. La AAAS y Gizmodo describen estos intervalos del pasado:

  • 200 a 190 millones de años, en el Jurásico temprano.
  • 150 a 140 millones de años, del Jurásico tardío al Cretácico temprano.
  • 100 a 90 millones de años, durante el Cretácico.
  • 30 a 20 millones de años, del Oligoceno al Mioceno.

La velocidad sigue siendo una cuestión científica

Un estudio de Bram Vaes y Douwe J. J. van Hinsbergen, publicado en AGU Advances en abril de 2025, encontró movimientos amplios, pero relativamente lentos. No halló evidencia de las oscilaciones rápidas, superiores a un grado por millón de años, propuestas para el Cretácico y el Jurásico tardío.

El análisis de 2025 corrigió sesgos de edad en los datos paleomagnéticos. La nueva investigación ofrece una prueba adicional mediante los registros marinos. Evaluar ambos resultados exige tener en cuenta sus métodos y los umbrales utilizados para definir un movimiento como rápido.

Las mediciones modernas operan en otra escala temporal. En 2018, la NASA informó que el eje de giro se había desplazado unos 10 centímetros por año durante el siglo XX, respecto a la superficie. Su análisis relacionó ese movimiento con pérdida de hielo, recuperación del terreno tras el deshielo y circulación de materiales en el manto.

La evidencia marina abre una vía para revisar cuándo cambiaron las latitudes de los continentes. Relacionar cada episodio con efectos ambientales o biológicos concretos requiere precisar su duración, velocidad y causas.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

Patricia Rodriguez imagen de perfil
por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

Leer más de Tecnología y Ciencia