National Geographic difundió el 1 de octubre de 2026 un video submarino en el que un tiburón blanco arrebata un pez del anzuelo frente a Cape Cod, Massachusetts. El fotógrafo Brian Skerry captó la escena, que permite observar un comportamiento que los pescadores de la zona llevan años describiendo y que puede costarles parte de sus capturas.
El video publicado por National Geographic se grabó el 29 de junio de 2026. Una hembra juvenil se aproxima desde abajo, gira y toma el pez de costado. La depredación pesquera consiste en retirar o dañar una captura mientras se pesca.
Gregory Skomal, científico de la Massachusetts Division of Marine Fisheries, señaló a National Geographic que era el primer video de este comportamiento filmado bajo el agua que había visto.
Las consecuencias para la pesca y las excursiones
El capitán Hap Farrell contó a National Geographic que conocía al menos 50 episodios durante el verano. El medio recoge la preocupación de los pescadores por la pérdida de capturas, los daños al equipo y la posibilidad de perder clientes, aunque señala que no hay cifras oficiales sobre el impacto en las industrias locales.
Farrell también relató que algunos de sus clientes se entusiasman cuando aparece un tiburón. El reportaje describe excursiones dedicadas a observarlos, de modo que su presencia puede tener efectos distintos dentro del propio negocio turístico.
La Atlantic White Shark Conservancy vincula la mayor presencia de tiburones blancos en Cape Cod con la recuperación de las focas grises, una de sus presas, según recoge ABC News. "Los tiburones mantienen sanos los océanos", dijo Skerry a ese medio.
La NOAA investiga las causas y los disuasores
En su estrategia actualizada el 21 de septiembre de 2026, NOAA Fisheries considera la recuperación de algunas poblaciones, una mayor actividad pesquera, más peces liberados o descartados y el posible aprendizaje de los tiburones como explicaciones del aumento de reportes.
Por su alcance, la grabación documenta un episodio; medir la frecuencia del comportamiento y determinar sus causas exige observaciones más amplias.
La estrategia de la NOAA prevé marcar tiburones con emisores acústicos y seguirlos durante un año en el sureste de Estados Unidos. Pescadores y operadores de excursiones ayudarán a registrar los incidentes.
La agencia también evalúa dispositivos electromagnéticos y otros disuasores. Su eficacia puede variar según la especie y las condiciones. La investigación considera, además, cuánto cuesta aplicarlos.