Cheryl Thompson, del Penn State Cancer Institute, pidió el 2 de octubre de 2026 mantener hábitos saludables, conversar con el médico y realizar las pruebas de detección del cáncer de mama al comenzar el mes de concientización sobre la enfermedad. En declaraciones recogidas por WSVN, explicó que los antecedentes familiares ayudan a definir el seguimiento, pero no permiten predecir por sí solos quién desarrollará cáncer.
En WXYZ, el médico Partha Nandi también destacó CancerRisk360, un cuestionario gratuito de la American Cancer Society (ACS) para personas de 18 años o más. A partir de respuestas sobre salud, antecedentes familiares, hábitos y pruebas previas, ofrece un plan de acciones y recursos que puede compartirse con el equipo médico.
La documentación de CancerRisk360 aclara que el servicio abarca varios tipos de cáncer y no entrega una puntuación numérica de riesgo. Sus recomendaciones son automáticas, sin revisión humana individual, y tienen fines informativos: no diagnostican ni tratan la enfermedad.
Los hábitos y los antecedentes aportan información distinta
La ACS recomienda mantener un peso saludable, realizar actividad física y evitar o limitar el alcohol. Relaciona el exceso de peso después de la menopausia con un riesgo mayor de cáncer de mama y la actividad física con un riesgo menor. También aconseja evitar el tabaco, aunque reconoce que la evidencia sobre su relación específica con este cáncer es menos concluyente.
La organización advierte que no existe una forma segura de prevenir todos los casos. Reducir factores modificables puede disminuir el riesgo, pero no elimina la posibilidad de desarrollar la enfermedad.
Thompson explicó a WSVN que tener casos de cáncer de mama en la familia no implica un diagnóstico inevitable. También recordó que "no tener antecedentes familiares no significa que no desarrollarás cáncer de mama".
Las guías de mamografía distinguen edad y riesgo
Nandi señaló que la mamografía puede encontrar un tumor antes de que aparezcan síntomas o se palpe un bulto. Detectarlo temprano puede hacer que el tratamiento sea más eficaz.
En Estados Unidos, las guías de la ACS y las del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos, USPSTF fijan distintos intervalos para mujeres con riesgo promedio:
| Institución | Edad | Intervalo recomendado |
|---|---|---|
| ACS | 40 a 44 años | Opción de iniciar una mamografía anual |
| ACS | 45 a 54 años | Una mamografía cada año |
| ACS | 55 años o más | Cada dos años o continuar anualmente |
| USPSTF | 40 a 74 años | Una mamografía cada dos años |
La ACS condiciona la continuidad de las pruebas a que la mujer conserve buena salud y una expectativa de vida de al menos diez años. Para determinados perfiles de alto riesgo, entre ellos quienes tienen mutaciones BRCA1 o BRCA2, recomienda mamografía y resonancia magnética cada año, generalmente desde los 30, con una decisión acordada con el equipo médico.
La USPSTF recuerda que la detección también puede producir falsos positivos y sobrediagnóstico, es decir, encontrar un cáncer que no habría causado problemas de salud. Su calendario general excluye perfiles como las personas con mutaciones de alto riesgo o antecedentes personales de cáncer de mama.
Los cambios en la mama requieren evaluación
La ACS identifica entre los posibles síntomas un bulto nuevo, hundimientos o cambios en la piel, retracción del pezón y secreción distinta de la leche materna. Muchos de esos cambios pueden tener causas benignas. La institución recomienda que un profesional evalúe cualquier masa o cambio nuevo para determinar su origen y recuerda que las mamografías no detectan todos los cánceres.
Para la USPSTF, el beneficio de la detección exige que los resultados anormales tengan seguimiento, con los estudios adicionales que correspondan, y que las personas diagnosticadas accedan a un tratamiento eficaz.