Amazon explora transferir a inversores unos US$8,000 millones en chips de Nvidia y después arrendarlos para seguir utilizándolos en sus centros de datos estadounidenses. El Financial Times reportó las conversaciones, según una información recogida por Reuters el 2 de octubre de 2026. La propuesta permitiría financiar los equipos con dinero de terceros mientras Amazon conserva su uso.
Reuters sitúa los equipos Grace Blackwell, comprados o arrendados por Amazon, en más de una docena de centros de datos repartidos por cinco estados, incluidos Nevada y Virginia.
El plan contempla un vehículo de propósito especial, o SPV por sus siglas en inglés: una entidad que mantendría los chips y captaría financiamiento mediante emisiones de deuda. Amazon pagaría por arrendarlos. El reporte del FT recogido por Proactive también contempla ofrecer a inversores hasta el 10% del capital de ese vehículo.
La inversión en IA presiona el flujo de caja
Amazon informó el 30 de julio que su flujo de caja libre fue negativo en US$7,600 millones durante los doce meses terminados el 30 de junio de 2026. En el periodo comparable hasta junio de 2025 había sido positivo en US$18,200 millones. La compañía atribuyó la caída principalmente a un aumento interanual de US$66,100 millones en compras de propiedades y equipos, descontadas ventas e incentivos, impulsado sobre todo por inversiones en inteligencia artificial.
Las compras netas de propiedades y equipos sumaron US$169,000 millones en esos doce meses, frente a US$161,400 millones de efectivo generado por las operaciones. Esa diferencia explica el flujo de caja libre negativo y aporta contexto financiero a la propuesta; el reporte de resultados no confirma las conversaciones.
El efecto contable depende del arrendamiento
El cambio de propietario de los chips y las obligaciones por seguir usándolos son aspectos distintos. La norma de arrendamientos del Financial Accounting Standards Board (FASB), el organismo que establece los estándares contables estadounidenses, exige como regla general reconocer activos y pasivos por arrendamientos en el balance. Esto comprende tanto arrendamientos financieros como operativos, con excepciones para contratos de corta duración.
El activo representa el derecho a usar el equipo y el pasivo refleja las obligaciones de pago. Por eso, la estructura descrita puede cambiar quién financia y posee los procesadores, pero su efecto sobre el balance de Amazon requiere conocer las condiciones del contrato. Los artículos consultados no detallan plazos ni pagos que permitan cuantificar ese resultado.
Reuters señaló que Amazon y Nvidia no respondieron de inmediato a sus solicitudes de comentarios fuera del horario habitual. La información describe conversaciones con inversores; el cierre y los términos definitivos de la operación siguen sin confirmación en ese reporte.