Un equipo internacional describió al pingüino papúa del sureste, Pygoscelis kerguelensis, en un estudio publicado el 23 de abril de 2026 en Communications Biology. Tras analizar aves de diez colonias, propuso reconocer cuatro especies tradicionalmente agrupadas bajo una sola. La distinción importa para su protección: una evaluación conjunta puede ocultar los riesgos de las poblaciones que viven en islas aisladas.
Cuatro linajes, incluida una especie descrita en Kerguelen
Los investigadores secuenciaron el genoma de 64 pingüinos de diez colonias y combinaron esos datos con análisis de rasgos físicos y del entorno. Según la revisión taxonómica que proponen, los cuatro linajes corresponden a estas especies:
- Pygoscelis papua, el papúa del norte, en las islas Malvinas y Martillo.
- P. ellsworthi, el papúa del sur, en la península antártica, las Orcadas y Shetland del Sur, y Georgia del Sur.
- P. taeniata, el papúa del este, en las islas Crozet, Marion y Macquarie.
- P. kerguelensis, el papúa del sureste, descrito a partir de ejemplares de Kerguelen.
El ejemplar de referencia para describir a P. kerguelensis fue recolectado en Kerguelen el 31 de diciembre de 1897 y se conserva en el Museo Americano de Historia Natural. Los autores también incluyen a Heard dentro de la unidad evolutiva del sureste por el seguimiento de juveniles, aunque aclaran que sus datos genéticos para ese linaje proceden de Kerguelen.
Rauri C. K. Bowie, coautor y profesor de UC Berkeley, explicó en la comunicación de la universidad que durante más de un siglo se ha debatido cuántas especies y subespecies hay entre los pingüinos papúa. El nuevo trabajo aporta datos de genomas completos a esa discusión.
Una categoría global puede ocultar situaciones distintas
Al publicarse el estudio en Communications Biology, la Lista Roja de la UICN clasificaba al conjunto de pingüinos papúa como de "preocupación menor", bajo una sola especie. Las estimaciones citadas por el equipo distribuían su abundancia entre el linaje del sur (65 %), el del norte (24 %), el del sureste (9 %) y el del este (2 %). Los autores advierten que faltan censos actualizados: el recuento de Kerguelen que mencionan data de 1985.
Sus modelos para 2050, bajo un escenario climático intermedio, proyectan una fuerte reducción de hábitat marino adecuado para los linajes del norte, este y sureste. Para el del sur estiman una posible expansión cercana al 9 %. Son proyecciones de condiciones ambientales, no pronósticos de extinción: el propio artículo señala que el modelo no incorpora toda la capacidad de los pingüinos para cambiar de dieta, conducta o área de distribución.
La recomendación de los investigadores es actualizar los censos y evaluar por separado el estado de conservación de cada especie propuesta. Así podría distinguirse la situación de las colonias insulares de la tendencia del grupo más abundante.