La Corte Penal Internacional votará el 24 de julio la posible destitución de su fiscal Karim Khan
El buró de la CPI suspendió a Karim Khan por mala conducta; los 125 Estados votarán su destitución el 24 de julio.
TL;DR:
- El buró de la Asamblea de los Estados Partes suspendió a Khan el 8 de junio tras recomendar por mayoría calificada un hallazgo de "falta grave", pese a que un panel de tres jueces lo había exonerado por unanimidad.
- Una investigación de la ONU de más de un año reunió un informe de 150 páginas y 5.000 páginas de pruebas. Khan niega todo y sostiene que la investigación es una campaña de desprestigio ligada a sus casos contra Israel.
- El 24 de julio, los 125 Estados miembros votarán en Nueva York: confirmar la falta exige dos tercios y, de prosperar, destituirlo requiere mayoría absoluta de 63 votos en votación secreta.
La Corte Penal Internacional (CPI) fijó para el 24 de julio una sesión especial en Nueva York donde sus 125 Estados miembros decidirán si destituyen al fiscal jefe Karim Khan, suspendido el 8 de junio tras una investigación por mala conducta sexual. El buró de la Asamblea de los Estados Partes —el órgano ejecutivo del tribunal— recomendó por mayoría calificada un hallazgo de "falta grave" y su salida del cargo, aun cuando un panel de jueces nombrado por ese mismo buró no encontró evidencia de irregularidades. Para removerlo harían falta al menos 63 votos en una votación secreta. Es la primera vez en sus 24 años de historia que la CPI suspende y busca destituir a su fiscal jefe, y el desenlace llega mientras el tribunal sostiene casos explosivos, como las órdenes de arresto contra Benjamin Netanyahu y Vladimir Putin.
La decisión de calendarizar el voto se tomó el miércoles 17 de junio, cuando el buró definió fecha y sede de la sesión, según reveló Middle East Eye. Lo que durante meses fue un pulso interno se transformó en una crisis abierta de gobernanza para el tribunal con sede en La Haya.
El buró se apartó del dictamen de sus propios jueces
El origen del caso ayuda a entender por qué la decisión es tan polémica. La denunciante se negó a colaborar con el órgano investigador interno de la CPI, así que la Asamblea encargó una investigación externa liderada por la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de la ONU (OIOS). Tanto Khan como la denunciante sí cooperaron con esa pesquisa.
Durante más de un año, los investigadores de la ONU reunieron pruebas. El 11 de diciembre entregaron un informe de 150 páginas y unas 5.000 páginas de evidencia a un panel de tres jueces, encargado de emitir una opinión legal aplicando el estándar de prueba "más allá de toda duda razonable". Tras casi tres meses de análisis, en marzo el panel falló por unanimidad: los hechos reunidos por la ONU "no establecen mala conducta ni incumplimiento de deberes según el marco aplicable".
Ahí llegó el giro. El buró —un cuerpo político, no judicial— dejó de lado esa conclusión y, con el voto de dos tercios de sus miembros presentes, recomendó un hallazgo de falta grave. El 8 de junio suspendió a Khan "con efecto inmediato". En su comunicado, el órgano marcó distancia del resultado final:
"Esta suspensión no es un indicio del resultado final."
Varios juristas advirtieron que ignorar el dictamen de los jueces arriesga politizar todo el proceso disciplinario.
Khan niega las acusaciones y denuncia motivaciones políticas
Las acusaciones no son menores. Según una copia del informe revisada por la agencia Associated Press, la investigación de la ONU halló base factual para denuncias de contacto sexual no consensuado entre Khan y una colaboradora, ocurrido en su oficina, en su residencia y durante misiones en el extranjero. Las acusaciones surgieron en mayo de 2024.
Khan, de 56 años, lo ha negado de forma categórica. Se apartó voluntariamente del cargo en mayo de 2025, mientras la indagatoria seguía su curso, y sus deputados quedaron al frente de la Fiscalía. Sostiene que la investigación es una campaña de desprestigio con motivaciones políticas, vinculada a su trabajo contra altos funcionarios israelíes. Sus abogados rechazaron la suspensión en los términos más duros:
"La decisión es ilegal, procesalmente injusta y carece de respaldo probatorio."
La votación del 24 de julio puede tener dos rondas
Solo la Asamblea de los Estados Partes puede destituir al fiscal, y el proceso es más complejo que un único "sí o no". Estas son las claves de lo que ocurrirá en Nueva York:
- Sede y fecha: Nueva York, 24 de julio de 2026, en sesión especial de la Asamblea.
- Primera ronda: los Estados deciden si hubo falta grave, falta menos grave o ninguna falta; confirmar el hallazgo de mala conducta exige dos tercios de los presentes y votantes.
- Segunda ronda: solo si se confirma la falta, se vota la destitución, que requiere mayoría absoluta de 63 de los 125 miembros.
- Formato: votación secreta.
- Antecedente del buró: según Reuters, 14 miembros del órgano ejecutivo respaldaron el hallazgo de falta grave —entre ellos Bélgica y Chile—, frente a cuatro naciones africanas que pidieron su absolución.
La crisis golpea a la CPI en su peor momento
El momento no podría ser más delicado. La Fiscalía de Khan impulsó órdenes de arresto contra Putin, contra Netanyahu y su exministro de Defensa Yoav Gallant, contra líderes de Hamás, la cúpula militar de Myanmar y los talibanes en Afganistán. Ese trabajo le costó caro: la administración Trump le impuso sanciones en febrero de 2025, ampliadas después a dos fiscales adjuntos, ocho jueces y otras figuras ligadas a las pesquisas sobre Palestina y Afganistán. Rusia, en paralelo, abrió un juicio en ausencia y emitió su propia orden de arresto. Estados Unidos, Rusia e Israel no son miembros de la CPI, pero el tribunal reclama jurisdicción sobre crímenes cometidos por sus nacionales en territorio de Estados parte.
En lo práctico, la suspensión cambia poco: Khan llevaba más de un año fuera y sus adjuntos sostienen la operación. Incluso fue retirado del caso contra el expresidente filipino Rodrigo Duterte por un posible conflicto de interés. Lo que sí está en juego es político. Buena parte de los 125 países que votarán son latinoamericanos —la región tiene fuerte presencia en la CPI—, de modo que parte del desenlace queda en sus manos; Chile, de hecho, ya figura entre los que respaldaron el hallazgo del buró.
La salida o permanencia de Khan no frenará los casos abiertos —sus adjuntos los llevan desde hace más de un año—, pero sí medirá cuánta credibilidad le queda a un tribunal que juzga a presidentes mientras decide, a la vista de 125 países, la suerte de su propio fiscal.