Vance advierte a Israel que no aleje a su "único aliado poderoso" por el acuerdo con Irán
Vance reprende a los críticos israelíes del pacto con Irán y advierte el riesgo de romper con Washington.
TL;DR:
- En una rueda de prensa en la Casa Blanca, el vicepresidente JD Vance reprendió a los ministros israelíes que atacan el pacto con Irán y los advirtió de no enemistarse con Estados Unidos, al que llamó el único aliado poderoso que le queda a Israel.
- El memorando firmado por Trump en Versalles exige el cese permanente de las hostilidades en todos los frentes, incluido Líbano, donde Israel publicó un nuevo mapa de ocupación y se niega a retirar tropas.
- El reloj de 60 días para el acuerdo final arrancó el jueves; Vance encabezará la delegación estadounidense en las conversaciones de Ginebra este fin de semana.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, lanzó este jueves una reprimenda pública contra los ministros israelíes que atacan el memorando de entendimiento que la administración Trump firmó con Irán. El mensaje fue directo: a Israel no le conviene enemistarse con Washington justo cuando la distancia entre los dos aliados se ensancha. El pacto, que Donald Trump rubricó en el Palacio de Versalles el miércoles, ordena el cese permanente de las hostilidades en todos los frentes, incluido Líbano, el punto exacto donde el acuerdo amenaza con romperse. Israel quedó fuera de la negociación pese a que el texto frena de lleno sus operaciones contra Hezbolá en el sur libanés. El reloj de 60 días para cerrar el acuerdo final arrancó este mismo jueves.
Trump, presentado como el "único aliado poderoso" que le queda a Israel
Vance reservó sus palabras más duras para el final de una conferencia de prensa de casi una hora en la Casa Blanca. Sin rodeos, planteó que el problema de Israel no es Donald Trump, sino su propia lectura de la realidad.
"Donald J. Trump es el único jefe de Estado en todo el mundo que simpatiza con la nación de Israel en este momento, y resulta que es el jefe de Estado de la superpotencia mundial. Si yo estuviera en el gabinete del gobierno israelí, no estaría atacando al único aliado poderoso que me queda en todo el mundo." — JD Vance
El vicepresidente reconoció que el primer ministro Benjamin Netanyahu se ha abstenido de criticar a Trump de frente, pero recordó al resto que dos tercios de las armas defensivas que protegen a Israel fueron construidas y pagadas por Estados Unidos. A quien siga viendo al presidente estadounidense como su mayor obstáculo, le mandó un recado:
"Cualquiera en Israel que crea que su mayor problema es el presidente de Estados Unidos necesita despertar y enfrentar la realidad de la situación en la que se encuentra el país." — JD Vance
La andanada no se quedó ahí. En una entrevista con The New York Times publicada el mismo jueves, Vance nombró directamente al ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, y al de Finanzas, Bezalel Smotrich, dos de las voces que más han atacado el acuerdo. Ben-Gvir incluso declaró que Israel no se considera obligado por el pacto.
"¿Cuál es exactamente su propuesta? Son un país de nueve millones de personas. No pueden resolver cada problema de seguridad nacional que tienen simplemente matando." — JD Vance
Líbano se vuelve el punto donde el acuerdo puede romperse
El memorando exige el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano, y compromete a las partes a respetar la integridad territorial y la soberanía libanesas. Israel hace justo lo contrario. Este jueves, su ejército publicó un mapa con una zona de control ampliada en el sur de Líbano: sus tropas operan hasta diez kilómetros dentro del territorio, cerca de Nabatieh, bastión de Hezbolá al norte del río Litani. En el mapa marcó esa franja en rojo oscuro y la describió como la zona de seguridad donde se mueven sus soldados.
Un alto funcionario israelí dijo a Reuters que el país mantiene negociaciones "tercas" con Washington para conservar su despliegue, y que el desenlace dependerá de si Trump "decide presionar el asunto" con amenazas de consecuencias. Israel invadió el sur libanés en marzo y se niega a salir. El propio Trump, desde la cumbre del G7 en Francia, ya había cuestionado la conducta militar de su aliado: "Han muerto demasiadas personas", dijo, y pidió no derribar edificios enteros cada vez que se busca a alguien, porque no todos sus ocupantes son de Hezbolá.
El bloqueo naval cae y el petróleo vuelve a fluir
Mientras la disputa con Israel escala, el acuerdo empezó a moverse sobre el agua. Este jueves, los petroleros comenzaron a cruzar el Estrecho de Ormuz a medida que Estados Unidos levantaba oficialmente su bloqueo naval, el primer paso concreto de la implementación. Vance afirmó que 12,5 millones de barriles de crudo pasaron por el estrecho durante la noche anterior. Los precios del petróleo, disparados durante la guerra, llevan días cediendo.
El memorando, cuyos detalles reportó la prensa estadounidense, mezcla concesiones inmediatas con asuntos aplazados:
- Estrecho de Ormuz: reapertura inmediata y fin del bloqueo naval estadounidense.
- Sanciones: exenciones a la industria de hidrocarburos iraní para que Teherán retome la venta de crudo.
- Reconstrucción: un fondo de 300.000 millones de dólares para Irán, con apoyo de socios regionales.
- Nuclear: Irán se compromete a diluir "en sitio" su uranio altamente enriquecido; el futuro del programa queda para los 60 días.
- Lo que no toca: el programa de misiles balísticos iraní ni su apoyo a milicias en la región.
Vance presentó la guerra como una victoria, pase lo que pase en esas conversaciones. Si Irán no cambia de conducta, argumentó, su programa nuclear y militar sigue destruido; si cambia, tendrá una relación distinta con la región.
Hezbolá tampoco acepta: el pacto queda apretado por los dos lados
En el otro extremo, la resistencia tampoco firma. El jefe de Hezbolá, Naim Qassem, ya había rechazado a comienzos de junio una propuesta de alto el fuego mediada por Washington y la calificó de rendición. En un discurso televisado el miércoles volvió a cerrarle la puerta a cualquier zona de seguridad israelí en suelo libanés.
"No hay zonas amarillas, ni zonas rojas, ni zonas verdes. Israel debe irse, y se irá." — Naim Qassem
Su postura no se ha movido: "Mientras exista la ocupación, la resistencia continuará", sostuvo al rechazar el plan de inicios de junio. Y los hechos acompañan al discurso. Pese a la firma, los combates repuntaron esta semana; medios estatales libaneses reportaron este jueves ataques aéreos y de artillería en el sur que dejaron al menos un muerto.
El reloj ya corre. Vance encabezará la delegación estadounidense en las conversaciones de Ginebra este fin de semana, con la ceremonia formal prevista para el viernes. De aquí a 60 días, Washington tendrá que sostener un acuerdo que Irán firmó, que Hezbolá rechaza y que su aliado más cercano se niega a cumplir en Líbano. La pregunta que dejó Vance flota sobre todo el proceso: cuánto está dispuesto Trump a presionar a Israel para que el pacto no se le caiga en la frontera.