TL;DR:
- Kevin Weil busca 150 millones de dólares para una nueva startup de ciencia con IA y ha pedido una valuación de al menos 750 millones, según Business Insider.
- Dejó OpenAI el 17 de abril de 2026, el día en que la compañía repartió el trabajo de OpenAI for Science entre otros equipos de investigación.
- El precio queda diez veces abajo del comparable directo: Periodic Labs, fundada por otro exdirectivo de OpenAI, negociaba en mayo una valuación de 7,500 millones.
Kevin Weil, exdirector de producto de OpenAI, busca 150 millones de dólares para una nueva startup de ciencia con inteligencia artificial y ha pedido por ella una valuación de al menos 750 millones, según Business Insider. Weil anunció su salida de OpenAI el 17 de abril de 2026, el mismo día en que la compañía repartió entre otros equipos de investigación el trabajo de OpenAI for Science, la unidad que él creó y dirigía. Hasta ahora no se conocen públicamente el nombre de la empresa, sus inversionistas, la etapa de la ronda ni si ya cerró, y no hay confirmación de Weil ni de la compañía. La cifra se entiende mejor por comparación: el proyecto más parecido del mercado, fundado también por un exdirectivo de OpenAI, negociaba en mayo una valuación diez veces mayor.
La unidad científica de OpenAI duró unos seis meses
Weil llegó a OpenAI como director de producto en junio de 2024 y ocupó el cargo hasta octubre de 2025, cuando pasó al equipo de investigación para montar OpenAI for Science. El grupo se anunció formalmente ese mismo octubre y en enero lanzó Prism, un espacio de trabajo con IA para científicos que prometía acelerar el descubrimiento, según TechCrunch.
Duró poco y con tropiezos. Weil borró un tuit en el que aseguraba que GPT-5 había resuelto diez problemas de Erdős abiertos hasta entonces, después de que el matemático que administra erdosproblems.com desmintiera la afirmación. Un día antes de su salida, su equipo publicó GPT-Rosalind, un modelo para investigación en ciencias de la vida y descubrimiento de fármacos.
El desenlace no fue un caso aislado. OpenAI venía recortando sus apuestas laterales para concentrarse en el negocio empresarial: ese mismo mes de abril salió Bill Peebles, el investigador detrás de Sora, la app de video que la compañía cerró en marzo y que perdía un estimado de un millón de dólares diarios en cómputo, de acuerdo con TechCrunch.
Diez veces menos que el comparable más cercano
Para una empresa de la que todavía no se conoce el nombre, 750 millones de dólares parecen muchos. En el nicho de la IA aplicada a la ciencia, la cifra es modesta.
El caso a la mano es Periodic Labs, fundada por Liam Fedus, exvicepresidente de investigación de OpenAI, y Ekin Dogus Cubuk, excientífico de Google DeepMind. En mayo estaba en pláticas avanzadas para levantar al menos 500 millones de dólares a una valuación de 7,500 millones, en una ronda liderada por AMP, el vehículo de inversión del exsocio de Andreessen Horowitz Anjney Midha, según tres fuentes citadas por Forbes. Había salido a la luz en septiembre de 2025 con una ronda semilla de 300 millones a 1,300 millones de valuación. Su promesa es concreta y cara: laboratorios robóticos autónomos que corren miles de experimentos de física y química para alimentar sus modelos, con la búsqueda de superconductores de mayor temperatura como objetivo declarado.

La comparación no es exacta, porque Periodic Labs lleva casi un año operando y contratando: más de veinte investigadores llegados de Meta, OpenAI y DeepMind, según reportó The New York Times en 2025. Pero sirve para ubicar la escala: lo que Weil pide equivale a una décima parte de lo que negociaba tres meses antes el otro proyecto científico salido de OpenAI.
De la nueva empresa no se conoce ni el nombre
Lo que falta pesa tanto como lo que se sabe. No se conoce el nombre de la empresa ni quién estaría poniendo el dinero, tampoco si los 750 millones son valuación previa o posterior a la ronda, ni si el proceso sigue abierto. Una valuación pedida no es una valuación pactada.
Lo que sí está documentado es que Weil no se quedó quieto tras salir de OpenAI. En julio entró al consejo de Stoke Space, la empresa de cohetes reutilizables de Seattle en la que ya había invertido temprano junto con su esposa, Elizabeth Weil, a través del fondo Scribble Ventures. Antes de OpenAI fue presidente de Planet Labs durante tres años, hasta su salida a bolsa en 2021, y encabezó producto en Instagram y Twitter.
Por ahora hay una cifra pedida y ningún cierre confirmado. El primer dato duro llegará cuando la empresa aparezca con nombre propio y con la lista de quienes pusieron el dinero.