El otro día, me quedé un rato mirando cómo una señora de la tercera edad disfrutaba de una novela generada con IA. Luego me fui a internet a ver si encontraba luz al final del túnel sobre ese tema, y hay hasta un término popular: "AI Slop Melodramas".
Y bueno, pasa que hay personas que han dejado de consumir historias y ficción "real", para consumir la producida por IA. Pero más aún: están los que no quieren consumirla, sino que la van generando y donde ellos (o sus amigos, familiares, "su crush", también aparecen). ¡Vamos a verlo!
La raíz de todo
Perdón Wired. Utilicé parte del título de tu reportaje "'I Like My Big Rat Wife': Meet the People Using Chatbots to Write Custom Fiction" para la descripción de este post. Pero es que ha sido uno de los estudios más interesantes que encontré de este fenómeno.
Porque sí: más de un tercio de las conversaciones de ChatGPT, "en algún punto de las mismas", involucran la generación de ficción para autoconsumo. Otros, claro, las utilizan para crear estas novelas con IA, para crear contenidos escritos largos en Facebook o X (Twitter, para nosotros), y así ganar dinero y mantener a gente enganchada.

Hay para todos los gustos en este fenómeno
Este año, 86.000 personas participaron en una encuesta del New York Times, donde les daban a escoger ficción "real" y ficción con IA. Un 54% escogió como ganadoras en calidad y preferencia, las que estaban escritas por un LLM.
Pero uno de los datos más interesantes de todos los estudios que conseguí, es que se cumple una bestial Ley de Pareto, donde el 80% de la ficción con IA que inunda redes sociales, Kindle, canales de WhatsApp, Reddit, etc, proviene de menos del 20% de los usuarios de inteligencia artificial, por lo que se trata de un nicho con power users de toda la vida.

El uso personal y emocional es lo que más termina pegando acá. Hay una cantidad ingente de personas que utiliza sus chats privados para crearse historias de ficción en las que participan de una y otra manera.
Elon University, recientemente, detectó que 27% de los adultos estadounidenses había mantenido interacciones "emocionalmente significativas" con IA, y estudios como el de What We Tell AI, donde hay casi 400 confesiones anónimas, nos vamos a encontrar frases como "cloné la voz de mi pareja para volver a hablar con ella" o "usé a Gemini para que me creara un universo alternativo donde sí termino casándome con Salma Hayek". ¡Una mavarilla!, si me preguntas.

