JPMorgan, Citi y grandes bancos preparan red de depósitos tokenizados para frenar a las stablecoins
Los grandes bancos de EE.UU. preparan una red de depósitos tokenizados para 2027.
TL;DR:
The Clearing House operará una nueva infraestructura bancaria para mover depósitos tokenizados entre bancos de EE.UU.
El lanzamiento apunta a la primera mitad de 2027, de acuerdo con reportes basados en The Wall Street Journal.
La apuesta busca dar pagos 24/7, liquidación on-chain y manejo de liquidez sin sacar el dinero del sistema bancario.
Los principales bancos estadounidenses están preparando en secreto una red de depósitos tokenizados para conectar los sistemas de pago tradicionales con plataformas blockchain, una iniciativa operada por The Clearinghouse, un proveedor de servicios de pago propiedad conjunta de las 25 instituciones financieras más grandes de Estados Unidos, que puede considerarse como una respuesta clara al rápido crecimiento de las compañías de stablecoins y criptomonedas en pagos, gestión de riqueza y liquidación de monedas digitales.
Un depósito tokenizado es un depósito bancario tradicional representado como token en una blockchain para mover y liquidar dinero dentro del marco bancario regulado. Esa diferencia importa: los bancos no están lanzando una stablecoin compartida. Están intentando llevar parte de la velocidad cripto a sus propios balances.
La red conectará la actividad on-chain con los rieles fiat establecidos, como RTP® y CHIPS®, con el objetivo de habilitar la liquidación las 24 horas del día, de ofrecer los datos de transacción más completos y de permitir los pagos programables. The Clearing House presentó el proyecto. El proyecto es una iniciativa para mover el dinero de banco comercial a gran escala dentro de las estructuras regulatorias ya conocidas.
"La industria bancaria ha proporcionado durante mucho tiempo la infraestructura confiable que sostiene el movimiento del dinero en la economía global", dijo David Watson, CEO de The Clearing House.
La banca quiere blockchain, pero no quiere perder los depósitos
El punto fino está en quién controla el dinero. Una stablecoin suele representar un token respaldado por reservas administradas por un emisor. Un depósito tokenizado mantiene la relación con el banco: sigue siendo un depósito bancario, solo que representado digitalmente para moverse con otra lógica tecnológica.
Por eso esta red le conviene a Wall Street. Permite vender una promesa similar a la de cripto —movimiento casi inmediato, operación continua, pagos programables— sin mandar a los clientes corporativos fuera del sistema bancario.
The Clearing House afirma que la iniciativa entregará:
- Liquidación on-chain de depósitos tokenizados entre bancos bajo el marco bancario existente.
- Pagos y liquidación 24/7, sin depender de ventanas tradicionales.
- Una capa de conexión entre actividad blockchain y rieles fiat como RTP® y CHIPS®.
- Soporte para flujos automatizados, pagos programables y datos de transacción más completos.
- Acceso para instituciones financieras de distintos tamaños en Estados Unidos.
La lista de participantes citados por The Clearing House incluye a Bank of America, BMO, BNY, Citi, Citizens, Fifth Third Bank, HSBC, Huntington, J.P. Morgan Payments, KeyBank, PNC, Regions Bank, Santander, TD Bank U.S., Truist, U.S. Bank y Wells Fargo.
El calendario apunta a 2027 y el proveedor blockchain sigue pendiente
El lanzamiento comercial apunta a la primera mitad de 2027, según el reporte original de The Wall Street Journal retomado por medios especializados. La blockchain subyacente se definirá mediante un proveedor externo, pero ese socio todavía no ha sido seleccionado.
El detalle deja una pregunta: ¿qué tan interoperable será la red con blockchains sin restricción, con redes de bancos o con plataformas de empresas? Si la red termina sin abrirse, la red podrá servir a bancos y a tesorerías, pero la red no será tan interoperable como la flexibilidad que venden las stablecoins hoy.
Se espera que la demanda inicial provenga de las grandes empresas multinacionales, especialmente en el ámbito de la gestión de dinero, la gestión de liquidez en tiempo real y los pagos transfronterizos. Para las empresas que operan en México y América Latina, la pregunta clave no es la nueva aplicación de usuario final, sino si sus bancos globales comenzarán a ofrecer servicios de pago corporativo que permitirán una liquidación transfronteriza más rápida
La pelea real es por la siguiente capa de pagos
La banca no está entrando a blockchain por entusiasmo abstracto. Está reaccionando a una amenaza concreta: si las stablecoins se vuelven una vía común para pagos y liquidación, parte del dinero que hoy vive como depósito bancario podría moverse hacia emisores cripto o fintechs.
Esa tensión también explica el debate regulatorio en Washington sobre si las plataformas cripto pueden ofrecer rendimientos o incentivos parecidos a intereses sobre stablecoins. Los bancos han advertido que esos esquemas podrían acelerar la salida de depósitos; las empresas cripto los presentan como competencia legítima.
JPMorgan ya tiene experiencia en este terreno con JPM Coin, usado para pagos institucionales. Citi también ha empujado servicios de tokens para clientes corporativos. La diferencia ahora es la escala: The Clearing House busca crear una capa compartida entre bancos, no una solución encerrada en una sola institución.
El movimiento no convierte a los bancos en empresas cripto. Los convierte en competidores directos por la infraestructura que moverá dinero digital corporativo. Si la red funciona, la promesa para los clientes será clara: velocidad blockchain, pero con la confianza y el marco regulatorio de un banco tradicional.