TL;DR:
- Una investigación presentada el 21 de julio de 2026 en la Reunión Nacional de Astronomía (Birmingham, Reino Unido) propone que el disco de la Vía Láctea se volteó tras una colisión hace unos 10,000 millones de años.
- El giro habría estado ligado a la fusión con la galaxia enana Gaia-Salchicha-Encélado y explicaría por qué el halo de estrellas de la galaxia rota tan despacio.
- El equipo, de la Universidad de Durham, llegó a esa conclusión analizando 25 galaxias parecidas a la Vía Láctea con las simulaciones Auriga.
La Vía Láctea pudo dar un giro brutal en su juventud. Una investigación presentada el 21 de julio de 2026 en la Reunión Nacional de Astronomía de la Royal Astronomical Society, en Birmingham (Reino Unido), plantea que el disco de nuestra galaxia se volteó más de 90 grados hace unos 10,000 millones de años, probablemente a raíz de un choque frontal con la galaxia enana conocida como Gaia-Salchicha-Encélado. El trabajo, liderado por Kirill Batrakov, de la Universidad de Durham, resolvería un viejo enigma: por qué el halo de estrellas que envuelve a la galaxia gira mucho más lento de lo esperado. El Sol todavía no existía cuando ocurrió todo esto.
Un halo que gira demasiado despacio
Para ubicarnos: la Vía Láctea es una galaxia espiral con una barra central de estrellas, un disco con brazos espirales y, más afuera, un halo esférico de estrellas repartidas con poca densidad, todo envuelto en un halo de materia oscura.
El problema estaba en ese halo estelar. Los datos del observatorio Gaia mostraban que se mueve muy lento, a unos 25 kilómetros por segundo, cuando las simulaciones indican que debería ir más bien a 50 o 60. Nadie tenía una explicación clara. La respuesta que propone el equipo de Durham es un vuelco: un choque de frente pudo voltear el disco de la galaxia y, de paso, frenar el halo. Los dos ingredientes que más pesan para tener un halo lento, según su análisis, son la presencia de estructuras del tipo Gaia-Salchicha-Encélado y la de volteos de disco en el pasado.

Qué es la "galaxia Salchicha"
Gaia-Salchicha-Encélado fue la última gran fusión de la Vía Láctea, hace entre 8,000 y 11,000 millones de años, y uno de los episodios más importantes de su historia temprana. El nombre junta tres cosas: Gaia, la misión europea que identificó sus estrellas; Salchicha, por la forma alargada que dibujan las velocidades de esas estrellas; y Encélado, un gigante de la mitología griega. Aquel choque dejó dentro de nuestra galaxia un grupo de estrellas con órbitas muy estiradas que hoy siguen visibles en los datos de Gaia.
Batrakov y su equipo analizaron la evolución de 25 galaxias parecidas a la nuestra con las simulaciones cosmológicas Auriga, cada una con millones de partículas que representan estrellas, materia oscura y gas. De ahí salió la conexión entre el halo lento y un vuelco del disco, que en algunos escenarios podría ocurrir incluso sin colisión.
"Creo que no mucha gente sabe lo hermosas que son estas simulaciones".
Un vuelco lento que tardó cientos de millones de años
Conviene bajar el drama. No fue un impacto de película. El vuelco habría tardado entre 150 millones y algo más de 1,000 millones de años en completarse, porque el disco cambia mucho más rápido que ese halo tan disperso. Solo se ve espectacular si le damos a la línea de tiempo en cámara rápida.
La galaxia siguió cambiando después. De hecho, se cree que la barra central no se formó hasta poco antes del nacimiento del Sol, hace unos 5,000 millones de años. El trabajo también enlaza el giro del halo de estrellas con el del halo de materia oscura, lo que sugiere que ambos pudieron moldearse juntos a lo largo de las fusiones que vivió la Vía Láctea. En resumen, la galaxia tranquila que vemos hoy tuvo una biografía bastante más movida de lo que aparenta.
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