TL;DR:
- Una familia de Chignautla quedó atrapada el martes 7 de julio en la gruta Chichicazapan, en Cuetzalan, tras una crecida súbita del río subterráneo por las lluvias.
- Protección Civil de Puebla reportó tres personas rescatadas con vida y al menos un cuerpo localizado; al operativo se sumaron buzos, rapelistas y espeleólogos.
- Cerca de 90 rescatistas de los tres órdenes de gobierno seguían buscando a los integrantes que no habían sido localizados dentro de la caverna.
Una familia originaria de Chignautla quedó atrapada la tarde del martes 7 de julio de 2026 dentro de la gruta Chichicazapan, en Cuetzalan del Progreso, cuando las intensas lluvias en la Sierra Norte de Puebla provocaron una crecida repentina del río subterráneo que les cerró la salida. Hasta el mediodía del miércoles 8 de julio, la Coordinación General de Protección Civil del estado reportaba tres personas rescatadas con vida y al menos un cuerpo localizado, mientras varios integrantes seguían sin aparecer. El operativo, articulado con un Sistema de Comando de Incidentes, reunía a cerca de 90 rescatistas, con apoyo de buzos, rapelistas y espeleólogos que conocían el terreno.
Una crecida repentina les cerró la única salida
De acuerdo con el coordinador estatal de Protección Civil, Bernabé López Santos, el grupo lo formaban seis integrantes de una familia de Chignautla y un guía, siete personas en total, que entraron a la gruta cerca de las 9:20 horas del martes para hacer el recorrido. Horas después, la tormenta cambió todo: el caudal del río que corre dentro de la caverna subió de golpe y dejó a los visitantes sin ruta de salida.
La emergencia tardó en reportarse. La lluvia había tumbado la energía eléctrica y la señal de telefonía en buena parte del municipio, así que nadie pudo marcar a los números de auxilio. El aviso llegó gracias a Agustín N., uno de los integrantes del grupo, que logró salir por su cuenta y caminó hasta la comandancia municipal alrededor de las 15:20 horas para pedir ayuda. Cerca de las 19:00, el ayuntamiento de Cuetzalan hizo pública la desaparición de la familia.
El rescate se detuvo de noche y se reforzó con espeleólogos
Durante la noche del martes, brigadas de Protección Civil estatal sacaron con vida a dos personas en las primeras maniobras. El riesgo dentro de la caverna, con el agua alta y a oscuras, obligó a suspender la búsqueda de madrugada para no exponer a los rescatistas. Los trabajos se reanudaron alrededor de las 6:30 horas del miércoles, cuando las condiciones lo permitieron.
Ahí el operativo cambió de escala. Se incorporó un grupo de espeleólogos que trazó una ruta para recorrer las galerías, junto con personal especializado en buceo y rapel para las zonas de difícil acceso. En total participaban cerca de 90 rescatistas de los tres órdenes de gobierno, entre ellos la Comisión Nacional de Emergencias, la Secretaría de Gobernación, Seguridad Pública estatal, SUMA, bomberos y las unidades de Protección Civil de Cuetzalan, Chignautla, Tlatlauquitepec y Teziutlán, además de voluntarios de la región.
En las primeras horas, cuando apenas comenzaba el rescate, el presidente municipal de Cuetzalan, Óscar Paula Cruz, describió así el panorama:
"Tenemos a dos personas con vida de los seis que recorrían este espacio natural gracias a Dios, pero a esta hora aún no se localizan a cuatro personas, no tenemos registro oficial del estado en el que estén."
Con el paso de las horas, el corte oficial ubicó en tres a los rescatados con vida, uno de ellos trasladado a un hospital para recibir atención. El propio gobierno municipal reconoció que la dificultad del operativo estaba en la extensión de la gruta, con ramales que abarcan varios kilómetros, y en que no se podía permitir el ingreso de voluntarios sin experiencia por el alto riesgo del terreno.
Protección Civil confirmó la primera muerte y la cifra siguió moviéndose
Cerca del mediodía del miércoles, López Santos confirmó el hallazgo de una persona sin vida dentro de la caverna, sin precisar su identidad ni si se trataba de un hombre o una mujer, e informó que comenzaban las labores para extraer el cuerpo y que la autoridad ministerial diera fe de los hechos. Poco después, el secretario de Seguridad Pública estatal, Francisco Sánchez, señaló ante medios locales que eran dos las personas localizadas sin vida. Las identidades se mantenían reservadas por respeto a las víctimas y sus familias.
Antes de confirmarse las muertes, Protección Civil ubicaba en cuatro a las personas que seguían dentro de la gruta, dos hombres y dos mujeres. Conforme avanzaba la recuperación de cuerpos ese número se iba reduciendo, y las cifras se mantenían provisionales mientras el operativo continuaba.
Por qué las grutas de Cuetzalan se vuelven una trampa con la lluvia
Cuetzalan del Progreso, Pueblo Mágico de la Sierra Nororiental de Puebla, presume uno de los sistemas de cuevas y ríos subterráneos más grandes del mundo. Según datos difundidos por El Universal, el sistema de cavernas supera los 40 kilómetros de galerías exploradas, de los cuales solo entre 8 y 10 grutas están acondicionadas o abiertas al turismo comercial y el ecoturismo. Recorrerlas exige equipo especializado y guía: no es un paseo que se pueda hacer por cuenta propia.
Ese mismo atractivo es el que lo vuelve peligroso en temporada de lluvias. El agua que alimenta esas galerías puede subir en minutos cuando cae una tormenta, y en un pasaje subterráneo no hay una salida visible por donde escapar. A eso se sumó, en este caso, un municipio a oscuras y sin señal telefónica, que retrasó el aviso justo cuando cada minuto contaba.
Lo que empezó como un recorrido familiar en uno de los destinos de aventura más visitados de Puebla terminó en una emergencia con al menos una víctima mortal y varias personas por localizar. Mientras los equipos seguían dentro de la gruta, el saldo de Cuetzalan dejaba una advertencia dura sobre el riesgo real de las cuevas y los ríos de la sierra cuando el cielo se abre en plena temporada de lluvias.