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IPO de SpaceX: Musk busca Wall Street con pérdidas de $4,280 mdd y control casi absoluto

SpaceX prepara IPO récord con pérdidas, Starlink fuerte y control blindado de Elon Musk.

por Dilis Salazar
IPO de SpaceX: Musk busca Wall Street con pérdidas de $4,280 mdd y control casi absoluto
Photo by SpaceX / Unsplash

TL;DR:

SpaceX presentó públicamente su formulario S-1 para salir a bolsa en Nasdaq bajo el símbolo SPCX.
La compañía reportó $4,690 millones de dólares en ingresos y una pérdida neta cercana a $4,280 millones en el primer trimestre de 2026.
Elon Musk conservará 85.1% del poder de voto, aun cuando los nuevos inversionistas compren acciones públicas.

SpaceX presentó públicamente su solicitud de IPO ante la SEC el 20 de mayo de 2026, con planes de cotizar en Nasdaq bajo el símbolo SPCX. La operación podría convertirse en una de las mayores salidas a bolsa de la historia, pero el documento también abrió una pregunta incómoda para Wall Street: cuánto vale una empresa que combina cohetes reutilizables, Starlink, inteligencia artificial, Bitcoin, promesas de colonias en Marte y pérdidas multimillonarias bajo el control casi total de Elon Musk.

El Formulario S-1 es el documento que una empresa presenta ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos para revelar sus finanzas, riesgos, estructura accionaria y planes antes de vender acciones al público.

En este caso, el archivo convierte a SpaceX en algo más complejo que una empresa espacial. El prospecto describe una compañía que ya no depende solo de lanzamientos y satélites: ahora también carga con xAI, X, infraestructura de IA, acuerdos de cómputo, apuestas por centros de datos orbitales y una narrativa de largo plazo que Wall Street tendrá que traducir en precio.

La compañía no reveló todavía cuántas acciones venderá ni a qué precio. Bloomberg reportó que SpaceX busca levantar hasta $75,000 millones de dólares a una valuación de más de $2 billones de dólares, mientras Reuters ubicó la posible valuación en torno a $1.75 billones. En ambos escenarios, el tamaño pondría a la IPO por encima del récord histórico de Saudi Aramco, que recaudó $29,400 millones de dólares en 2019.

La IPO de SpaceX llega con una empresa mucho más grande, pero menos limpia

El principal gancho para inversionistas es claro: SpaceX domina el negocio comercial de lanzamientos, opera la red satelital Starlink y se ha convertido en proveedor clave para NASA y el Pentágono. Ese lado del negocio tiene tracción real.

Pero el documento también muestra una estructura pesada. En 2025, SpaceX registró $18,670 millones de dólares en ingresos y una pérdida neta de aproximadamente $4,900 millones. En el primer trimestre de 2026, reportó $4,690 millones de dólares en ingresos y una pérdida neta cercana a $4,280 millones.

La diferencia clave está en que Starlink ya aparece como motor operativo, mientras que la división de inteligencia artificial presiona las cuentas.

Entre los datos más relevantes del prospecto y reportes asociados están:

  • $18,670 millones de dólares en ingresos durante 2025.
  • $4,690 millones de dólares en ingresos durante el primer trimestre de 2026.
  • Pérdida neta cercana a $4,900 millones de dólares en 2025.
  • Pérdida neta cercana a $4,280 millones de dólares en el primer trimestre de 2026.
  • 85.1% del poder de voto quedará en manos de Elon Musk.
  • Las acciones Clase B tendrán 10 votos por acción, frente a un voto por acción de la Clase A.
  • Starlink superó los 8.9 millones de suscriptores en 2025, según el reporte citado.
  • SpaceX mantuvo 18,712 bitcoin con valor razonable de $1,290 millones de dólares al cierre del primer trimestre, de acuerdo con CoinDesk citando el filing.
Fingers interacting with a stock market graph on a tablet.
Photo by Jakub Żerdzicki / Unsplash

La lectura para inversionistas no es sencilla. SpaceX tiene negocios maduros y con demanda verificable, pero también quiere vender una historia de crecimiento que depende de proyectos aún no probados a escala comercial: Starship, internet satelital directo a smartphones, centros de datos en órbita y servicios de IA.

El punto más fuerte de la presentación es Starlink. El servicio de internet satelital pasó de 2.3 millones de suscriptores en 2023 a 4.4 millones en 2024 y 8.9 millones en 2025, según el reporte citado. Associated Press reportó que Starlink generó $4,400 millones de dólares en ingresos operativos el año pasado y presta servicio a cerca de 10 millones de personas en 150 países y territorios.

Ahí está la parte más defendible de la valuación: ingresos recurrentes, una red global y una ventaja técnica difícil de replicar rápido.

La parte más difícil de vender está en IA. La división de inteligencia artificial perdió $6,360 millones de dólares en 2025, frente a $1,560 millones en 2024, según el reporte citado. TechCrunch también reportó que SpaceX destinó cerca de 60% de su gasto de capital de 2025 a su división de IA.

Musk intenta presentar esa expansión como una integración natural entre cohetes, satélites, energía solar, datos e inteligencia artificial.

"El motor de innovación verticalmente integrado más ambicioso dentro y fuera de la Tierra."

Así describió Musk la combinación de SpaceX y xAI en una carta citada en el material original. La frase resume bien la promesa. También resume el riesgo: la compañía está pidiendo al mercado que compre una tesis que mezcla infraestructura real con negocios que todavía dependen de avances técnicos, permisos regulatorios y demanda futura.

Musk mantendrá el control aunque SpaceX sea pública

La IPO no democratizará el poder dentro de SpaceX. El prospecto muestra que Elon Musk posee 12.3% de las acciones Clase A y 93.6% de las acciones Clase B, lo que le da 85.1% del poder de voto.

Eso significa que los nuevos accionistas podrán participar en el valor económico de la empresa, pero tendrán muy poca influencia real sobre decisiones clave.

La estructura dual permite que las acciones Clase B tengan 10 votos por acción. Reuters reportó que las acciones Clase A vendidas al público tendrán un voto por acción. Associated Press también citó una advertencia del propio prospecto a posibles inversionistas:

"Esto limitará o impedirá su capacidad de influir en asuntos corporativos y en la elección de nuestros directores."

Para Wall Street, esa es una tensión conocida en compañías tecnológicas dirigidas por fundadores. La diferencia es el tamaño. Si SpaceX debuta con una valuación de entre $1.75 billones y más de $2 billones de dólares, el mercado estaría aceptando una de las empresas públicas más valiosas del mundo con una estructura donde Musk conserva el mando prácticamente intacto.

Starship es la pieza técnica que puede mover toda la valuación

El prospecto advierte que retrasos, rediseños o pruebas adicionales de Starship podrían elevar costos y obligar a SpaceX a mover recursos desde otros proyectos. Esa advertencia importa porque Starship no es solo un cohete más dentro de la historia para inversionistas.

SpaceX necesita Starship para lanzar generaciones más pesadas de satélites Starlink, llevar carga masiva a órbita, desarrollar servicios móviles satelitales, sostener la visión lunar y marciana, y eventualmente lanzar infraestructura de cómputo espacial.

TechCrunch reportó que SpaceX espera empezar entregas de carga a órbita con Starship en la segunda mitad de 2026. También señaló que la compañía planea usar ese vehículo para satélites Starlink de nueva generación y, más adelante, satélites móviles V2.

Ese calendario deja poco margen. Si Starship se atrasa, no solo se atrasa el programa espacial: se golpea la narrativa que justifica la valuación.

La apuesta también llega al mercado cripto

La presentación también toca una fibra sensible para inversionistas de riesgo: Bitcoin. CoinDesk reportó que SpaceX tenía 18,712 BTC al cierre del primer trimestre de 2026, con valor razonable de $1,290 millones de dólares.

Ese dato no cambia el negocio principal, pero sí agrega otra capa al perfil de riesgo. SpaceX no solo pedirá a los mercados que valoren cohetes, internet satelital e IA. También llegará con exposición relevante a un activo volátil.

Para inversionistas en México y Latinoamérica, la lectura práctica es simple: SPCX todavía no está disponible para comprarse como acción pública, el precio final no ha sido definido y el acceso dependerá de intermediarios financieros cuando la acción empiece a cotizar. Además, cualquier inversión implicaría riesgo cambiario, fiscal y de mercado, especialmente si la valuación de salida queda cerca de los niveles reportados.

La pregunta real no es si SpaceX importa, sino cuánto vale con este nivel de riesgo

SpaceX ya cambió la industria espacial. Eso no está en duda. La duda es si Wall Street está dispuesto a pagar una valuación histórica por una compañía que combina una operación fuerte de Starlink, un negocio espacial intensivo en capital, una división de IA con pérdidas profundas y una estructura de gobierno corporativo diseñada para mantener a Musk en control.

El debut de SPCX puede abrir una nueva etapa para las mega-IPOs tecnológicas. Pero también será una prueba de apetito: cuánto dinero está dispuesto a poner el mercado en una empresa donde la promesa apunta a Marte, pero las pérdidas ya están en la Tierra.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8

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