El petróleo Brent supera los 110 dólares por la parálisis persistente en el Estrecho de Ormuz
Brent supera los 110 dólares por restricciones en Ormuz, elevando el riesgo inflacionario en 2026.
TL;DR:
El barril de crudo Brent cotiza por encima de los 110 dólares debido a que el Estrecho de Ormuz sigue con navegación restringida.La Agencia Internacional de la Energía proyecta una reducción del suministro global de 3.9 millones de barriles diarios en 2026.Deutsche Bank prevé que la Reserva Federal mantendrá las tasas de interés sin cambios todo el año por la presión inflacionaria.
El precio del petróleo Brent se mantiene firme por encima de los 110 dólares por barril, impulsado por una prima de riesgo geopolítico persistente en el Estrecho de Ormuz [2]. Esta parálisis en la principal arteria de crudo del mundo, bajo restricciones de navegación a más de dos meses de que un fallido cese al fuego entre Estados Unidos e Irán impidiera restaurar el tráfico normal, está elevando los costos globales de la energía y presionando al alza los rendimientos de los bonos soberanos [2].
A pesar de los esfuerzos diplomáticos para enfriar las tensiones, el tránsito marítimo comercial en el Estrecho de Ormuz no ha vuelto a sus flujos habituales [2]. De acuerdo con datos de la firma de inteligencia marítima Windward, el movimiento a través del canal sigue operando bajo rutas administradas de manera directa por la Guardia Revolucionaria de Irán, en lugar de utilizar las vías de navegación comercial estándar [2].
Aunque el anuncio del cese al fuego a principios de año redujo momentáneamente los precios por debajo de la barrera de los 100 dólares, el retraso en la reapertura total reavivó de inmediato la prima de riesgo de los inversionistas [2].


El control de Irán y el fracaso de la distensión militar
A comienzos de mayo de 2026, los precios de la energía experimentaron una leve caída después de que el gobierno estadounidense ordenara una pausa temporal en las operaciones de escolta de la Armada en la zona, atribuyendo la decisión a "avances significativos" hacia un pacto de paz [2].
Sin embargo, el optimismo en los mercados internacionales duró poco [2]. El Brent rebotó rápidamente por encima de los 110 dólares al constatarse que no existía un alivio real para el tránsito de los buques cisterna [2].
El consenso de analistas financieros advierte que la escasa capacidad de producción excedente en los principales países exportadores amplifica el impacto de cualquier interrupción en el suministro, por menor que parezca [2].
- La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que el suministro global caerá en un promedio de 3.9 millones de barriles diarios durante 2026 si la actividad en Ormuz no inicia una normalización progresiva a partir de junio [2, 5].
- S&P Global Ratings incrementó sus previsiones del Brent en 15 dólares por barril a finales de abril [2].
- Fitch Ratings proyectó que un escenario de cierre absoluto por seis meses disparará los precios promedio a 120 dólares, con picos que podrían tocar el rango de los 130 a los 170 dólares por barril [2].
- El Banco Mundial calcula que los precios globales de la energía aumentarán un 24% en 2026, presionados por el desabasto simultáneo de petróleo y gas natural [2].
Qué sigue
Esta prolongada crisis energética alteró por completo el rumbo de la política monetaria global [2]. Deutsche Bank modificó su panorama para la Reserva Federal de Estados Unidos, anticipando ahora que las tasas de interés se mantendrán congeladas durante todo el año debido a la inflación impulsada por el combustible [2].
La persistencia del crudo por encima de los 110 dólares se perfila como el factor de riesgo más crítico para las bolsas de valores en el arranque del verano [2].