Google bajo fuego global: Suecia le impone multa de 1,500 millones de dólares y Corea del Sur lo acusa de monopolio
Alphabet sufre una multa histórica en Suecia de 1,500 millones y enfrenta cargos por monopolio en Corea del Sur.
TL;DR:
- Un tribunal sueco ordena a Alphabet pagar una indemnización histórica por dar prioridad a su comparador de precios en las búsquedas.
- Corea del Sur acusa formalmente a la tecnológica de abusar de su dominio en Android mediante el programa secreto Project Hug.
- La presión sobre el modelo de negocio del buscador se intensifica con frentes judiciales abiertos en Europa, Asia y Estados Unidos.
El gigante tecnológico Alphabet recibió un doble revés judicial y regulatorio en un solo día. Por un lado, un tribunal de Estocolmo ordenó a Google pagar una de las mayores indemnizaciones por daños de competencia en la historia del continente a la plataforma PriceRunner. Por el otro, el regulador de competencia de Corea del Sur acusó formalmente a la empresa de abusar de su dominio en la tienda de aplicaciones Android. Ambos casos demuestran que el cerco global sobre las prácticas de la compañía no da tregua.

El fallo histórico de Suecia por favoritismo en búsquedas
El Tribunal de Patentes y Mercados de Estocolmo determinó que PriceRunner, la filial de comparación de precios adquirida por la fintech sueca Klarna, sufrió pérdidas directas debido a que Google manipuló de manera sistemática sus propios resultados de búsqueda para beneficiar a Google Shopping. El fallo judicial exige el pago de 14,300 millones de coronas suecas, equivalentes a unos 1,500 millones de dólares.
Sin embargo, la factura final para la tecnológica podría ser considerablemente más elevada. Según los cálculos de Klarna, una vez que se sumen los intereses acumulados por el litigio iniciado en 2022, la cifra definitiva que Google deberá desembolsar se acercará a los 2,000 millones de dólares. Aunque la demanda original de PriceRunner exigía una compensación mayor, cercana a los 2,100 millones de euros, el tribunal desestimó una parte de las reclamaciones, fijando de todos modos una penalización histórica para el país nórdico.
La resolución judicial no es un hecho aislado. Los jueces de Estocolmo sustentaron su decisión en la sentencia previa del Tribunal General de la Unión Europea, que ya había ratificado que el gigante de las búsquedas violó las leyes antimonopolio del bloque al dar prioridad a sus propios servicios comerciales frente a competidores directos de terceros. Google tiene la opción de apelar la sentencia y sus voceros han desestimado reiteradamente las acusaciones.
El programa secreto 'Project Hug' bajo la lupa en Corea del Sur
Casi de manera simultánea, la Oficina de Vigilancia del Mercado de la Comisión de Comercio Justo de Corea del Sur (KFTC) emitió un severo informe de objeciones. El regulador asiático acusa a Google de distorsionar la libre competencia en el sector de distribución de videojuegos para el sistema operativo Android.
La investigación se centra en un programa de incentivos conocido internamente como Project Hug, formalmente denominado Games/Google Velocity Program. Según el expediente de la KFTC, Google otorgó ventajas de visibilidad y apoyos financieros a desarrolladores de videojuegos de alto perfil. A cambio de estos incentivos, las empresas debían comprometerse a lanzar sus títulos en la Google Play Store bajo condiciones iguales o más ventajosas que las ofrecidas a tiendas de aplicaciones competidoras.
La maniobra afectó un flujo de ingresos comerciales estimado en unos 14.16 billones de wones, equivalentes a unos 9,100 millones de dólares. Si el organismo surcoreano concluye que existió un abuso de posición dominante, Google podría enfrentar una multa que alcance hasta el 6% de los ingresos afectados en ese territorio. La compañía de Mountain View cuenta con un plazo de ocho semanas para entregar su respuesta formal por escrito.
El cerco regulatorio global contra Alphabet se intensifica
Esta doble ofensiva a ambos lados del planeta se suma a una cadena de reveses legales que amenazan la estructura misma de la compañía. En Estados Unidos, Alphabet sigue lidiando con los efectos de la histórica sentencia dictada por el juez federal Amit Mehta en septiembre de 2025. Dicha resolución obliga a la firma a compartir sus valiosos datos de búsqueda con sus competidores y prohíbe sus lucrativos contratos de exclusividad por defecto en navegadores y teléfonos móviles, una decisión que Google ya anunció que apelará.
Este patrón de sanciones se repite de manera constante:
- En el continente europeo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ya había confirmado una multa histórica de 4,100 millones de euros contra la empresa por políticas restrictivas ligadas a Android.
- En el mercado surcoreano, la firma ya arrastra un historial de roces con el regulador: en 2021 la KFTC le impuso una sanción de 207,000 millones de wones por bloquear el desarrollo de versiones personalizadas de Android, medida que fue ratificada por los tribunales de Seúl en 2024.
La combinación de estas acciones judiciales pone de manifiesto un cambio en la estrategia de los reguladores globales. La etapa de las advertencias normativas ha dado paso a penalizaciones financieras masivas y exigencias de apertura tecnológica. Con frentes abiertos en varios continentes, Google se ve obligado a defender cada área de su negocio mientras los tribunales exigen condiciones de competencia real en los mercados digitales.