La justicia europea confirma la multa récord de 4.125 millones a Google por abusar de Android
El TJUE ratifica la multa de 4.125 millones a Google por abuso con Android. Es firme y sin más apelaciones.
TL;DR:
- El TJUE desestimó el último recurso de Google y Alphabet: la multa de 4.125 millones de euros por abuso con Android queda firme y sin más apelaciones ordinarias.
- Es la mayor sanción antimonopolio en la historia de la UE. Alphabet responde de forma solidaria por más de 1.520 millones.
- El caso se cierra justo cuando Bruselas prepara una decisión que obligaría a abrir Android a asistentes de IA rivales de Gemini.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) desestimó este 2 de julio de 2026 el último recurso de Google y su matriz Alphabet, y dejó firme una multa de 4.125 millones de euros (unos 4.700 millones de dólares) por abusar de la posición dominante de Android. Es la mayor sanción antimonopolio en la historia de la UE y ya no admite más apelaciones ordinarias. El máximo tribunal europeo confirmó que Google usó su sistema operativo, el que corre en la mayoría de los teléfonos del mundo, para blindar su buscador Google Search y su navegador Chrome frente a la competencia. La decisión cierra un caso que arrancó con la investigación de la Comisión Europea en 2015 y la multa original de 2018, y aterriza en un momento incómodo para la compañía.
Las tres prácticas que la UE consideró ilegales
La sanción no nace del sistema operativo en sí, sino de cómo Google amarró a los fabricantes que lo usaban. La Comisión Europea identificó tres tipos de acuerdos que, a su juicio, protegían al buscador de cualquier rival:
- Acuerdos de distribución: para poder licenciar la tienda Play Store, los fabricantes tenían que preinstalar sí o sí Google Search y Chrome en sus teléfonos.
- Acuerdos antifragmentación: esas licencias solo llegaban si el fabricante se comprometía a no vender dispositivos con versiones de Android no aprobadas por Google.
- Acuerdos de reparto de ingresos: Google pagaba a fabricantes y operadoras una parte de sus ingresos publicitarios a cambio de que preinstalaran su buscador en exclusiva, dejando fuera a la competencia.
El TJUE avaló que el Tribunal General no se equivocó al medir el daño a la competencia. Un punto técnico fue decisivo: los jueces confirmaron que no hacía falta un "análisis contrafactual" en cada caso, es decir, imaginar cómo habría sido el mercado sin las prácticas de Google, para probar el abuso. El tribunal también dio por bueno que existe un sesgo hacia lo preinstalado, esa inercia por la que el usuario se queda con las apps que ya vienen de fábrica, y que Google no logró demostrar que la calidad de sus servicios, por sí sola, explicara ese comportamiento.
"El Tribunal de Justicia desestima el recurso de casación interpuesto por Google y Alphabet contra esta sentencia del Tribunal General y confirma así la sanción impuesta a ambas sociedades por sus prácticas contrarias a la competencia relacionadas con el sistema operativo Android."
De 4.343 a 4.125 millones: la cronología de una década
Google no llegó a este punto de un día para otro. La Comisión Europea abrió su investigación formal en 2015 y, tres años después, en 2018, impuso una multa de 4.343 millones de euros por lo que consideró un refuerzo ilegal del dominio de su buscador, con Alphabet responsable solidaria por 1.921 millones (expediente AT.40099).
La cifra se movió una vez. En septiembre de 2022, el Tribunal General le dio la razón a Bruselas en el fondo, pero anuló la parte relativa al reparto de ingresos publicitarios y recortó la sanción hasta los 4.125 millones, un ajuste cercano al 5%. Esa es la cantidad que ahora queda grabada en piedra, con más de 1.520 millones a cargo directo de Alphabet.
El desenlace no fue una sorpresa para quien seguía el expediente. La abogada general Juliane Kokott ya había recomendado en 2025 rechazar el recurso, y el tribunal siguió su criterio, como suele ocurrir. En la vista de enero de 2025, Bruselas llegó acompañada: la asociación europea de consumidores BEUC, la iniciativa FairSearch y buscadores rivales como el francés Qwant y el checo Seznam respaldaron la sanción, según la prensa española. Del otro lado, Google contó con el apoyo de Opera, los fabricantes HMD y Gigaset y la patronal tecnológica CCIA.
Google insiste en que Android abrió el mercado, no que lo cerró
La compañía no comparte el veredicto. En su respuesta a la sentencia, Google sostuvo que el fallo ignora la inversión que ha hecho para mantener el sistema abierto y que el caso juzga un mercado que ya no existe.
"Android ofrece más opciones para todos y da soporte a miles de negocios. Esta sentencia no reconoce nuestra importante inversión para garantizar que Android siga siendo abierto, interoperable y gratuito. En cualquier caso, adaptamos nuestros acuerdos para cumplir con la decisión inicial en 2018, y seguimos enfocados en la innovación continua y la apertura para nuestros usuarios, socios y desarrolladores."
Google recuerda que cambió sus contratos desde 2018, sumó pantallas de elección de buscador en 2021 y aplicó más de 20 ajustes de producto tras la entrada en vigor de la Ley de Mercados Digitales (DMA) en 2024. La empresa insiste, además, en que Bruselas subestimó la presión que ejerce el iOS de Apple y en que los fabricantes de Android compiten con dureza entre ellos en precio y funciones.
La cifra casi no le duele a Alphabet; el precedente sí
Para una empresa del tamaño de Alphabet, pagar 4.125 millones no cambia el balance. La compañía tiene reservas de sobra para absorberlo, así que el costo real de esta sentencia es regulatorio, no financiero: Bruselas suma otro precedente firme para su tesis de que el problema de Google no es un producto puntual, sino el control de la plataforma.
Y no es un caso aislado. La batalla de Android corrió en paralelo a otro expediente por su servicio de Shopping, con una multa de 2.400 millones que Google también perdió en apelación. De acuerdo con The Next Web, Alphabet pelea por separado una sanción de casi 3.000 millones por su negocio de tecnología publicitaria, con 17 motivos de recurso, y este año encajó una multa de 123 millones en Italia por limitar el acceso de una app rival a Android Auto. La Comisión de Ursula von der Leyen ha convertido la vigilancia de las grandes plataformas en una de sus banderas, con la DMA y la Ley de Servicios Digitales (DSA) como palancas.
El momento tampoco es casual. Mientras se cerraba este capítulo, Bruselas presiona a Google, bajo la DMA, para abrir las funciones de interoperabilidad de Android y que asistentes de IA rivales, como ChatGPT o Claude, puedan conectarse a las mismas herramientas del sistema que hoy quedan reservadas para Gemini. Según The Next Web, se espera una decisión vinculante sobre esas medidas este mismo mes.
Con esta sentencia, más de diez años de argumentos de Bruselas sobre el poder de las plataformas dejan de ser una teoría en disputa y pasan a ser ley firme. Y le entregan al regulador munición fresca justo cuando la próxima pelea sobre Android ya no va de buscadores, sino de quién controla el acceso a la IA en tu teléfono.
Preguntas rápidas sobre la multa a Google
¿Cuánto tiene que pagar Google por el caso Android?
La multa firme es de 4.125 millones de euros, unos 4.700 millones de dólares. De esa cantidad, más de 1.520 millones corresponden directamente a Alphabet como matriz, según el fallo del TJUE del 2 de julio de 2026.
¿Por qué multó la Unión Europea a Google?
Por abuso de posición dominante con Android. Google obligaba a preinstalar Google Search y Chrome para licenciar la Play Store, impedía versiones no aprobadas del sistema y pagaba por la exclusividad de su buscador, prácticas que la UE consideró ilegales por restringir la competencia.
¿Google todavía puede apelar la multa?
No. El Tribunal de Justicia de la UE es la última instancia judicial del bloque, así que la sentencia es firme y no admite más recursos ordinarios. La cifra, ya rebajada una vez en 2022, queda como definitiva.