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EE. UU. e Irán cierran un acuerdo para levantar el bloqueo naval y reabrir el estrecho de Ormuz

El pacto entre EE. UU. e Irán prevé reabrir Ormuz el viernes; el crudo cae y las navieras dudan.

por Ana Ambriz
EE. UU. e Irán cierran un acuerdo para levantar el bloqueo naval y reabrir el estrecho de Ormuz

TL;DR:

  • Trump declaró "completo" el pacto con Irán y autorizó reabrir Ormuz sin peajes; la firma formal será el viernes 19 de junio en Ginebra.
  • El Brent cayó por debajo de 80 dólares por primera vez desde marzo; por el estrecho pasaba cerca del 20% del petróleo mundial antes de la guerra.
  • El bloqueo sigue vigente hasta la firma y las navieras dudan; quedan sin resolver el uranio enriquecido, los peajes y la salida de tropas del Líbano.

Estados Unidos e Irán dieron por cerrado el acuerdo que busca poner fin a más de tres meses de guerra, y el presidente Donald Trump lo selló con una orden: reabrir el estrecho de Ormuz sin peajes y retirar el bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes. La firma formal del memorando será el viernes 19 de junio en Ginebra, según anunciaron Trump y el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif. El mercado no esperó: el petróleo Brent cayó por debajo de los 80 dólares por barril el martes, su nivel más bajo en tres meses. Por ese corredor pasaba cerca del 20% del crudo mundial antes del conflicto. El problema es que, sobre el agua, casi nada ha cambiado: el bloqueo sigue vigente hasta la firma, las navieras desconfían y Washington y Teherán describen pactos distintos.

El anuncio llegó el domingo por la noche en un mensaje de Trump en redes sociales, con el tono triunfal que ha marcado toda su narrativa sobre la guerra.

"¡Felicidades a todos! Por la presente autorizo plenamente la apertura libre de peajes del estrecho de Ormuz y, de forma simultánea, autorizo el retiro inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos. Barcos del mundo, enciendan sus motores. ¡Que fluya el petróleo!"

Trump declaró que el pacto "ya está completo". Los detalles, en cambio, siguen bajo llave: ni Washington ni Teherán han publicado el texto que ambos firmarán el viernes. El marco fue rubricado de forma virtual por el vicepresidente JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf.

El bloqueo no se levanta hasta que se firme

Aquí aparece la primera grieta entre el anuncio y la realidad. Un aviso a navegantes que el ejército estadounidense envió el lunes dejó claro que el bloqueo de los puertos iraníes sigue en pie hasta la firma del viernes, y advirtió a los barcos que no intenten cruzarlo.

Reabrir el estrecho llevará tiempo. Un alto funcionario de la administración explicó que el memorando contempla "la apertura inmediata del estrecho de Ormuz y el levantamiento combinado del bloqueo naval", pero matizó que el proceso no será instantáneo por las minas sembradas en el agua y por la distinta tolerancia al riesgo de cada naviera. "Probablemente no volveremos a la normalidad en dos semanas, pero veremos un aumento importante del tráfico", dijo. Un segundo funcionario fue más optimista: calculó que el tránsito comercial podría normalizarse en unos 30 días una vez que Irán se comprometa a retirar todas las minas, y aseguró que Washington sabe dónde están y podría ayudar a limpiarlas.

El memorando fija además un alto el fuego de 60 días para abrir las negociaciones preliminares sobre los grandes puntos en disputa.

El petróleo cae, pero las navieras no se fían

La reacción de los mercados fue inmediata y nerviosa. El Brent llegó a perder cerca de un 5% hasta rozar los 78.94 dólares —por debajo de los 80 por primera vez desde marzo— y el West Texas Intermediate cedió hasta cerca de los 76 dólares. Pesó un dato adelantado por The Wall Street Journal: el alivio de las sanciones petroleras a Irán entraría en vigor de inmediato tras la firma, lo que permitiría a Teherán volver a vender crudo casi enseguida.

aerial view of brown and white building on body of water during daytime
Photo by Korie Jenkins / Unsplash

En el sector naviero, el entusiasmo es más medido. Hapag-Lloyd, el gigante alemán de portacontenedores, celebró la perspectiva de paz y dijo esperar que sus "cuatro buques restantes" puedan cruzar Ormuz este fin de semana. Pero el jefe de la mayor operadora de buques tanque del mundo puso paños fríos. Jotaro Tamura, director ejecutivo de Mitsui OSK Lines, advirtió al Financial Times que muchos operadores podrían esperar semanas antes de reanudar el tránsito.

"Lo que tiene que concretarse no es solo un acuerdo entre los países involucrados; tiene que ser algo material, traducido a la situación real del estrecho de Ormuz, para que las navieras se sientan cómodas de cruzar."

Y sobre el agua, el movimiento real seguía siendo mínimo en las primeras horas: los datos de rastreo marítimo independientes apenas registraban tránsito pese al anuncio.

Washington y Teherán cuentan dos historias distintas

Lo que cada bando dice haber firmado no termina de coincidir. La televisión estatal iraní, Press TV, aseguró que varios petroleros y buques de carga ya habían zarpado el lunes y presentó el bloqueo como "oficialmente levantado". Del lado estadounidense, el mensaje es el contrario: el bloqueo se mantiene hasta el viernes. Hasta el propio Vance describió el memorando como un "documento muy general" y reconoció que los detalles se definirán en las negociaciones técnicas.

Esos detalles no son menores. Quedan sin resolver, entre otros, estos puntos:

  • Los peajes y el control del estrecho. Trump prometió a The New York Times un tránsito "permanentemente libre de peajes". La agencia iraní Fars matizó: el alto el fuego eliminaría los peajes solo durante 60 días, y después serían Irán y Omán quienes administrarían el tráfico por la vía, algo que la Casa Blanca ha rechazado una y otra vez.
  • El uranio enriquecido. Los líderes iraníes no han confirmado que vayan a discutir la entrega de sus reservas de uranio enriquecido, una exigencia pública de Trump.
  • El frente del Líbano. El pacto incluye el fin de las operaciones militares en el Líbano, según Sharif. Pero el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, le dijo a Trump que Israel no retirará sus tropas de allí y que no se considera obligado por esa parte del acuerdo, según el servicio israelí Ynet.

A la desconfianza le puso palabras el propio Teherán. El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, dijo que el texto está finalizado, pero que el acuerdo, en sus palabras:

"no significa confianza en el enemigo y fue redactado en una atmósfera de continua desconfianza."

Una guerra de cinco semanas que deja cuentas abiertas

El conflicto estalló el 28 de febrero de 2026 con ataques sorpresa de Estados Unidos e Israel contra Irán y se prolongó por más de cinco semanas. Más de 50,000 efectivos estadounidenses participaron en la ofensiva; organizaciones afines a Teherán afirman que murieron al menos 2,000 civiles, y 13 militares estadounidenses, en su mayoría soldados del Ejército, perdieron la vida en el conflicto.

La paz, por ahora, no significa retirada. Washington mantendrá su despliegue actual en el Golfo mientras avanzan las negociaciones: dos portaaviones siguen en la zona, junto con baterías antimisiles THAAD y Patriot y elementos de la 82.ª División Aerotransportada. Vance adelantó, además, que los inspectores nucleares internacionales regresarán a Irán como parte del acuerdo.

Para el resto del mundo, la señal más tangible no está en Ginebra sino en el precio del crudo. Si la tregua aguanta y Ormuz vuelve a abrirse, el petróleo más barato aliviaría la presión sobre los combustibles y la energía que se siente en cualquier surtidor, de Madrid a Ciudad de México. Pero esa calma depende de algo que todavía no ocurre: que las minas salgan del agua, que las navieras crucen y que dos gobiernos que firman "con desconfianza" cumplan lo prometido. El viernes en Ginebra empieza la prueba.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Ana Ambriz

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