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Irán amenaza a Israel con una "respuesta dura" por Líbano y pone en riesgo el pacto con EE. UU.

Irán amenaza con una "respuesta dura" por los ataques en Líbano y tensa el acuerdo con EE. UU.

por Ricardo Perez
Irán amenaza a Israel con una "respuesta dura" por Líbano y pone en riesgo el pacto con EE. UU.

TL;DR:

  • El alto mando iraní advirtió de una "respuesta dura" si Israel no frena sus ataques y lo acusó de 84 violaciones del alto el fuego en dos días.
  • Drones israelíes mataron al menos a cuatro personas el martes en la gobernación de Nabatieh; el ministerio de Salud libanés eleva a 3.826 los muertos desde el 2 de marzo.
  • El memorando entre Washington y Teherán se firmó de forma digital el domingo y su rúbrica formal está prevista para el viernes en Ginebra, pero la presencia israelí en Líbano es el escollo.

El alto mando militar de Irán amenazó este martes 16 de junio a Israel con una "respuesta dura" si no detiene sus ataques en el sur de Líbano, justo cuando ambos países deberían estar enfriando su guerra bajo un acuerdo recién pactado con Estados Unidos. El Cuartel Central Khatam al-Anbiya acusó al ejército israelí de violar el alto el fuego 84 veces en dos días y aseguró que sus fuerzas armadas están listas para actuar. La amenaza llegó el mismo día en que drones israelíes mataron al menos a cuatro personas en la gobernación de Nabatieh, según la Agencia Nacional de Noticias (NNA) libanesa. El choque amenaza con descarrilar el memorando de entendimiento entre Teherán y Washington, firmado de forma digital el domingo y cuya firma formal está prevista para el viernes en Ginebra.

En su comunicado, el Cuartel Khatam al-Anbiya cargó contra el "ejército terrorista del régimen sionista" y dijo que las violaciones se acumularon pese al anuncio del presidente Donald Trump de dar por terminada la guerra. El mensaje no dejó lugar a matices.

"Si el ejército asesino de niños del régimen sionista no pone fin a sus actos perversos en el sur de Líbano, debe esperar una respuesta dura de las poderosas fuerzas armadas de la República Islámica de Irán", señaló el cuartel.

Las cifras del terreno acompañaron la retórica. Ese mismo martes, varios ataques con drones israelíes dejaron al menos cuatro muertos en el sur del país, en Nabatieh, según la NNA. En la localidad de Mayfadoun, un dron alcanzó un objetivo y volvió a golpear poco después, cuando algunos vecinos ya se habían acercado al lugar. El ministerio de Salud libanés eleva a 3.826 los muertos por ataques israelíes desde el 2 de marzo, fecha que marca el inicio de esta fase de la guerra en Líbano.

La cláusula sobre Líbano es la grieta que amenaza el acuerdo

Aquí está el nudo: el pacto que debería silenciar las armas es, a la vez, el motivo del nuevo choque. El canciller iraní Abbas Araghchi sostuvo el martes que el acuerdo obliga a Israel a retirarse de Líbano, una condición que tanto Washington como Tel Aviv rechazan de plano. Un alto funcionario estadounidense lo dejó claro el lunes: la salida de Israel del territorio libanés no forma parte del trato.

La misma exigencia la repitió el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, quien pidió que Israel abandone las "zonas ocupadas" y que los habitantes del sur de Líbano puedan volver a sus casas. Ebrahim Azizi, que preside la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento, advirtió que cualquier incumplimiento del memorando tendría consecuencias; antes ya había dicho que la advertencia de Teherán "no es una mera amenaza" y que tienen "la mano en el gatillo".

Netanyahu no piensa moverse del sur de Líbano

Del otro lado, ninguna señal de repliegue. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó el lunes que sus fuerzas permanecerán en la "zona de seguridad" del sur de Líbano todo el tiempo que haga falta. Israel controla unos 570 kilómetros cuadrados de territorio libanés.

"Permaneceremos en la zona de amortiguamiento de seguridad de Líbano todo el tiempo que sea necesario", dijo Netanyahu a la prensa.

El ministro de Defensa, Israel Katz, fue por la misma vía y descartó cualquier retirada de las posiciones que el ejército ocupa en Líbano, Siria y Gaza "pese a todas las presiones actuales y futuras". El telón de fondo lo marcó el propio domingo: un ataque israelí contra los suburbios de Beirut mató a tres personas y cruzó una de las líneas rojas de Teherán, lo que irritó a Trump. Aun así, el memorando se rubricó esa misma noche.

Qué trae el pacto: Ormuz, fin del bloqueo y activos congelados

Conviene separar lo confirmado de lo que sigue en disputa. El memorando se firmó de forma digital el domingo: lo rubricaron Trump, el vicepresidente JD Vance y el propio Ghalibaf por el lado iraní, según funcionarios estadounidenses. La firma física está prevista para el viernes 19 de junio en Ginebra, con Vance y Jared Kushner presentes; Trump adelantó que probablemente no asistiría. Pakistán ofició de mediador en las negociaciones, que arrancaron tras el alto el fuego de abril.

De los puntos que sí se han hecho públicos, el documento contempla:

  • El fin del bloqueo naval estadounidense sobre Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz, donde Teherán se comprometería a garantizar el paso seguro de buques comerciales durante 60 días.
  • El cese de los combates entre ambos países, incluidos los ataques de Israel contra Hezbolá en Líbano.
  • El inicio de una fase de 60 días de negociaciones intensivas sobre el programa nuclear iraní.
  • El regreso de inspectores nucleares internacionales a territorio iraní.
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Photo by Scott Tobin / Unsplash

El dinero es el punto más espinoso. Irán ha dado a entender que parte de los 24.000 millones de dólares en activos congelados se liberaría antes de la siguiente etapa, algo que la Casa Blanca niega: Vance insistió en que se trata, en esencia, de alivio de sanciones y en que Teherán no recibirá nada si no cumple sus compromisos. El texto completo, dijeron los funcionarios, se publicará después de la firma. La administración Trump vende el acuerdo como una victoria económica y confía en que un Ormuz reabierto termine por aliviar los precios del petróleo y la gasolina, un efecto que tocaría a los consumidores mucho más allá de la región.

A tres días de la firma en Ginebra, el papel ya está rubricado, pero la guerra no se ha apagado. El programa nuclear iraní, que en teoría es el corazón de la negociación, ha quedado en segundo plano: lo que puede tumbar el acuerdo es un mapa de 570 kilómetros cuadrados en el sur de Líbano que ninguna de las partes quiere ceder.

Fuentes: 1, 2, 3

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