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Dario Amodei teme que Anthropic atraiga talento solo por dinero

Dario Amodei teme que investigadores lleguen por dinero, mientras los laboratorios compiten por un talento escaso.

por Patricia Rodriguez
Two scientists working with a robotic arm in a lab setting, focusing on innovation and technology.
Foto de Pavel Danilyuk en Pexels

TL;DR:

  • Dario Amodei expresó preocupación por los investigadores que podrían unirse a Anthropic atraídos principalmente por la compensación.
  • OpenAI, Anthropic, Google, Meta y Thinking Machines compiten por un grupo reducido de especialistas con salarios, equity y grandes recursos de cómputo.
  • METR ofrece salarios de hasta 503,000 dólares y aun así identifica el talento como su principal limitación para evaluar los avances de la IA.

El CEO de Anthropic, Dario Amodei, expresó preocupación porque algunos investigadores se incorporen a la empresa atraídos sobre todo por el dinero y no por su misión, según una fuente citada por Axios. La inquietud aparece mientras OpenAI, Google, Meta, Anthropic y Thinking Machines se disputan a los especialistas capaces de entrenar, evaluar y dirigir los próximos sistemas de inteligencia artificial.

El mercado puede pagar cifras extraordinarias, ofrecer participación accionaria y poner a disposición de los investigadores enormes cantidades de cómputo. Aun así, los laboratorios descubren que contratar a una persona no garantiza que permanezca en la compañía. La movilidad de este grupo reducido de expertos se ha convertido en uno de los principales problemas de retención de la industria.

La guerra por investigadores se volvió un problema de retención

Axios describe a los laboratorios de IA de frontera como una red cada vez más conectada. Compiten por clientes y talento, utilizan a los mismos proveedores de nube, invierten entre sí y reclutan de un grupo limitado de especialistas.

Los movimientos recientes muestran hasta qué punto se aceleró el intercambio de personal:

  • Lilian Weng dejó Thinking Machines Lab, donde era cofundadora, y poco después regresó a OpenAI para trabajar en investigación sobre sistemas capaces de ayudar a mejorar futuras generaciones de IA.
  • Google perdió a Noam Shazeer, quien se incorporó a OpenAI, y a John Jumper, ganador del Nobel de Química por su trabajo en AlphaFold, quien se fue a Anthropic.
  • Meta ha invertido grandes sumas para atraer investigadores a su división de superinteligencia, pero algunos de sus fichajes abandonaron la empresa poco después, varios con destino a OpenAI.

La fuga de investigadores de Google hacia Anthropic ya había alcanzado a Jonas Adler y Alexander Pritzel, dos especialistas vinculados con Gemini.

Dos investigadores clave de Gemini dejan Google por Anthropic: la fuga de talento de IA se acelera
Adler y Pritzel, piezas clave de Gemini, se van a Anthropic. La presión sobre Google en IA crece.

Para las compañías, cada salida implica más que una vacante. Los proyectos de investigación dependen de confianza, conocimiento institucional y equipos que pueden trabajar juntos durante años. Cuando los integrantes cambian constantemente de laboratorio, se interrumpen líneas de trabajo y las empresas deben volver a pagar para atraer al mismo grupo de especialistas.

El dinero importa, pero no explica cada salto

Las compensaciones siguen siendo una parte importante de la competencia. Algunos investigadores reciben ofertas difíciles de rechazar y buscan obtener participación en empresas como Anthropic u OpenAI antes de una posible salida a bolsa.

También existe un cálculo personal. Parte de los especialistas teme que su poder de negociación disminuya si los sistemas de IA empiezan a automatizar una mayor parte del trabajo utilizado para desarrollar nuevos modelos.

El dinero, sin embargo, convive con otros motivos:

  • Tener acceso a más capacidad de cómputo para probar ideas y entrenar modelos.
  • Influir directamente en los productos y sistemas que desarrolla el laboratorio.
  • Trabajar con mayor libertad y seguir un enfoque técnico propio.
  • Obtener estatus dentro de una carrera científica que muchos consideran decisiva para la economía mundial.
  • Elegir una compañía cuya cultura o postura sobre los riesgos de la IA coincida con sus propias ideas.

Por eso la preocupación de Amodei tiene una lectura empresarial concreta. Un salario puede atraer a alguien, pero una misión poco convincente puede dificultar que la compañía conserve a esa persona cuando aparece una oferta mejor, un equipo más atractivo o una nueva oportunidad para ejercer influencia.

METR tampoco puede comprar suficiente talento para evaluar la carrera

La misma escasez aparece fuera de los grandes laboratorios. Beth Barnes, exinvestigadora de OpenAI y fundadora de METR, dirige una organización independiente que evalúa las capacidades y los riesgos de los modelos desarrollados por OpenAI, Anthropic, Google y Meta.

Las vacantes actuales de METR llegan a 503,000 dólares anuales, pero el dinero no ha resuelto su problema de contratación. La organización tiene alrededor de 35 empleados y Barnes explicó a Business Insider que ha podido recaudar los fondos necesarios para crecer. El límite está en encontrar suficientes investigadores.

Equipo de investigadores trabajando frente a computadoras en un laboratorio
Imagen conceptual sobre la investigación y evaluación de sistemas de inteligencia artificial. · Foto de Pavel Danilyuk en Pexels
"En teoría, nos gustaría crecer mucho, pero en la práctica hemos logrado recaudar todo lo que necesitamos y el cuello de botella es el talento."

Beth Barnes, fundadora y CEO de METR, en declaraciones a Business Insider.

⚠️
METR ofrece salarios de hasta 503,000 dólares, pero su principal limitación sigue siendo encontrar investigadores suficientes para evaluar los nuevos modelos de IA.

El déficit llega cuando la demanda de evaluaciones crece. El gráfico más conocido de METR muestra que la capacidad de los modelos para completar tareas largas se ha duplicado aproximadamente cada siete meses durante los últimos seis años. La organización también advirtió sobre comportamientos de modelos que después aparecieron en incidentes de seguridad relacionados con OpenAI y Hugging Face.

En julio, más de 1,300 empleados de laboratorios de IA de frontera firmaron una carta en la que alertaron que el desarrollo de estos sistemas podría avanzar más rápido que la capacidad para controlarlos. Si no hay suficientes personas para medir con precisión lo que los modelos pueden hacer, las empresas pueden verse obligadas a retrasar lanzamientos o depender de evaluaciones internas.

METR podría ocupar un lugar más importante si prosperan las propuestas para exigir auditorías externas de seguridad a los grandes desarrolladores de IA. Chris Painter, presidente de la organización, explicó que una autoridad más clara para este tipo de labor podría ayudar a atraer investigadores que hoy trabajan en las compañías de modelos, incluso con salarios similares y sin la compensación accionaria que ofrecen las startups.

La disputa por los mejores investigadores tiene así dos caras. Anthropic, OpenAI, Google y Meta compiten por comprar tiempo, experiencia y capacidad técnica. Mientras tanto, organizaciones como METR intentan reunir al personal necesario para examinar los sistemas que esa carrera produce. La industria está pagando más por el talento, pero todavía no tiene suficiente gente para responder todas las preguntas que la propia IA está abriendo.

Fuentes: 1, 2

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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