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Casa Blanca

Zuckerberg, Huang y Musk frenaron ante Trump el «FINRA de la IA» que hoy impulsan tres laboratorios

Zuckerberg, Huang y Musk le expusieron a Trump sus reparos a un organismo financiado por la industria para vigilar la IA, según The Wall Street Journal. Les preocupaba quién lo integraría y que concentrara poder en OpenAI, Anthropic y Google, que ahora trabajan en esa idea.

por Patricia Rodriguez
Front view of the iconic White House in Washington, DC, showing its lawn and fountain.
Foto de Gu Bra en Pexels

Mark Zuckerberg, Jensen Huang y Elon Musk frenaron ante Donald Trump un plan para crear un organismo financiado por la industria que fijara estándares de seguridad para la inteligencia artificial, según The Wall Street Journal. Los directores ejecutivos de Meta, Nvidia y SpaceX le expusieron por separado, en las últimas semanas, sus reparos sobre quién integraría ese grupo y el riesgo de que concentrara poder en OpenAI, Anthropic y Google; Trump no aceptó crearlo. Demis Hassabis, científico jefe de Alphabet, promovía la idea ante funcionarios de la Casa Blanca; su modelo es FINRA, la entidad que supervisa a las firmas de corretaje en Estados Unidos. Mientras el plan oficial sigue detenido, esas tres empresas avanzan por su lado: OpenAI dijo el martes 15 de septiembre que trabaja con Anthropic y Google para crear un organismo de estándares basado en esa propuesta.

Un borrador listo que lleva semanas detenido

Politico reportó el 14 de septiembre que Michael Kratsios, director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica, redactó este verano una orden ejecutiva para crear un regulador de IA inspirado en FINRA, después de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, le llevara la idea a la jefa de gabinete, Susie Wiles. Un funcionario lo contó a ese medio y otras dos personas confirmaron que el borrador existe. El organismo, independiente, reuniría a representantes de la industria y del gobierno para evaluar los modelos avanzados antes de su despliegue amplio. Según Politico, el texto lleva semanas sin avanzar desde que una llamada entre Trump y Zuckerberg le quitó impulso.

The Wall Street Journal extiende ese episodio a tres ejecutivos. El diario reporta que en agosto algunos directivos volvieron a presionar a Trump para que descartara otra posible orden ejecutiva. Muchos en el sector apoyaban el concepto de Hassabis, pero Zuckerberg, Huang y Musk no, y cada uno le comunicó al presidente su preferencia por la regulación ligera que mantiene su gobierno. La decisión de no crear el grupo frustró a algunos funcionarios de la Casa Blanca, según las personas citadas por el periódico.

El antecedente es de mayo. David Sacks, exzar de IA y cripto de la Casa Blanca y hoy copresidente de su consejo asesor tecnológico, convenció entonces a Trump de descartar una orden ejecutiva que habría sometido los modelos de IA a una revisión gubernamental extendida. Wiles y Bessent, a quienes la decisión tomó por sorpresa, lograron después que el presidente firmara una versión recortada, de acuerdo con el WSJ.

La tabla resume los tres intentos de supervisar la IA de frontera que describen los reportes y en qué quedó cada uno.

Tres intentos de supervisar la IA de frontera en 2026
Intento Qué planteaba En qué quedó
Orden ejecutiva de mayo de 2026 Una revisión extendida del gobierno a los modelos de IA Sacks convenció a Trump de descartarla; luego se firmó una versión recortada (WSJ)
Organismo estilo FINRA en la Casa Blanca, verano de 2026 Un grupo con participación de la industria que evaluara los modelos avanzados antes de su despliegue amplio Frenado: el borrador de orden ejecutiva lleva semanas detenido (Politico) y Trump no aceptó crear el grupo (WSJ)
Organismo de OpenAI, Anthropic y Google, septiembre de 2026 Desarrollar entre las tres empresas la idea de Hassabis En preparación, según OpenAI; requeriría una ley para evitar acusaciones de colusión (RFI)

Las objeciones de los tres ejecutivos coinciden con una crítica que también circula fuera de Washington. Aidan Gomez, director ejecutivo de la canadiense Cohere, acusó recientemente a los laboratorios dominantes de Estados Unidos de formar un «cártel» con el pretexto de la seguridad, informó AFP.

«La IA necesita salvaguardas. Esa no es la disputa y nunca lo ha sido. La disputa es sobre quién las escribe, quién puede participar y los intereses de quién protegen las reglas», escribió Gomez en su blog el domingo 13 de septiembre.

En el caso de Musk, el reporte contrasta con sus posiciones públicas de esta semana. AP lo incluyó el lunes entre los líderes tecnológicos que piden más supervisión del gobierno sobre la IA, y AFP reportó que respaldó el llamado de Dario Amodei, de Anthropic, a desacelerar su desarrollo. Aun así, el WSJ lo ubica entre los tres que objetaron el organismo por su composición y por el poder que podría concentrar en OpenAI, Anthropic y Google.

Los asesores de Trump se reúnen casi a diario, sin convencerlo

Desde la disputa de mayo, Wiles, Bessent y otros funcionarios se reúnen casi todos los días para analizar los riesgos del sector y posibles salvaguardas, mientras intentan que Trump adopte un enfoque más activo, según el WSJ. Junto con el director nacional de Ciberseguridad, Sean Cairncross, suelen pedir más escrutinio del gobierno. Sacks, Zuckerberg y Huang están entre quienes le piden al presidente mantener la regulación ligera, el enfoque que parece imponerse.

Bessent temía que ciberataques dirigidos por IA causaran estragos en el sistema bancario, relata el diario. Politico añade que Wiles y otros altos funcionarios temen que la inacción deje expuesto al gobierno si un ciberataque con IA golpea infraestructura crítica o si la tecnología contribuye a un desastre aún más grave, con víctimas mortales.

Parte del giro dentro de la Casa Blanca empezó con la presentación y el lanzamiento gradual de Mythos, el modelo de Anthropic, en la primavera, cuando los funcionarios vieron que podía usarse para lanzar ciberataques y amenazar la seguridad nacional, de acuerdo con el WSJ. El diario agrega que, en julio, el hackeo a Hugging Face en el que participaron cientos de agentes de IA de OpenAI coordinados entre sí avivó el temor a modelos fuera de control. Algunas evaluaciones del equipo de la Casa Blanca han incluido a la NSA y la CIA, y las reuniones sobre armas biológicas han sumado en ocasiones a altos funcionarios del Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Trump no se ha movido. El lunes 14 de septiembre escribió en redes sociales que la única salvaguarda que necesita la IA es un presidente «fuerte e inteligente» y habló de una «conspiración enfermiza» contra la IA y los centros de datos que, según él, solo alegra a China, informó AP. Horas después llamó a Huang mientras este participaba en un evento en vivo del podcast All-In, que Sacks coconduce; Huang elogió sus comentarios y lo puso en altavoz, según el WSJ. Como contamos, esas publicaciones respondían al ensayo en el que Amodei pidió frenar el ritmo de la IA.

Trump rechaza frenar la IA y ataca a Amodei
Trump rechaza frenar la IA y ataca a Dario Amodei; el CEO de Anthropic pide evaluadores externos para controlar riesgos.

El vicepresidente JD Vance, a quien preocupa el uso de la IA contra servicios locales de agua y electricidad, dijo esta semana que le resulta un poco extraño que tantas empresas de IA de frontera le rueguen al gobierno que las regule, y que eso le parece un caballo de Troya. Aclaró que el gobierno tiene algunas preocupaciones y quiere regular con inteligencia. Algunos funcionarios han dicho a ejecutivos del sector que es difícil construir consensos cuando la industria está dividida y los directores ejecutivos contactan directamente a Trump, según el WSJ.

Sacks sostuvo el miércoles, en un evento de Politico, que las leyes de responsabilidad por productos y contra el fraude bastan en buena medida para regular hoy los modelos, y que mantener el control de sus productos es responsabilidad de las empresas. La portavoz de la Casa Blanca, Liz Huston, dijo que el gobierno está comprometido con impulsar la innovación estadounidense, apoyar el despliegue seguro y exitoso de los modelos de IA más avanzados y proteger la seguridad nacional, de acuerdo con el diario.

El plan de los laboratorios también necesita a Washington

El organismo que no prosperó en la Casa Blanca sigue vivo entre las empresas. La idea en la que ahora trabajan OpenAI, Anthropic y Google nació en julio, cuando Hassabis pidió que Estados Unidos creara una organización para probar los sistemas de IA más potentes antes de lanzarlos al público, informó AFP. Hassabis escribió entonces que el financiamiento «tendría que ser sustancial y probablemente provenir en su mayoría de la industria», para atraer talento técnico de primer nivel y cubrir el cómputo que exigen las pruebas a gran escala.

Close-up of server equipment in a modern data center highlighting technology infrastructure.
Imagen ilustrativa de servidores en un centro de datos; no corresponde a ninguna empresa mencionada en la nota · Foto de panumas nikhomkhai en Pexels

RFI detalla que la propuesta contempla un consejo con expertos independientes y representantes del ecosistema de IA abierta, y que las empresas más avanzadas sometan sus nuevos modelos a una revisión de seguridad antes de comercializarlos. Hassabis también planteó que el organismo pudiera impulsar una desaceleración coordinada si la comprensión de los riesgos no avanza al ritmo de la tecnología. Por su parte, un funcionario citado por Politico dijo que los altos asesores de Trump todavía intentan que los laboratorios se coordinen para auditar sus modelos.

La vía empresarial tiene un límite legal. La creación de FINRA fue autorizada por una ley federal y el organismo opera bajo la supervisión de la SEC, recordó RFI, que cita a Andrew Tuch, profesor de Derecho en la Universidad de Washington en San Luis: FINRA puede redactar sus propias normas, pero la SEC debe aprobarlas. Un organismo nacido solo de la industria también requeriría una ley para que las empresas no queden expuestas a acusaciones de colusión o de violar las normas de competencia, según el mismo reporte. Sacks, por su parte, advirtió sobre el riesgo de un cártel de la IA y pidió a cada empresa actuar por su cuenta.

La próxima cita está en la Casa Blanca. Se espera que Trump reciba a directores ejecutivos de IA la semana que empieza el 21 de septiembre, en una reunión organizada con el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y Huang figura entre los invitados previstos a la cena de Estado con el líder chino Xi Jinping, según el WSJ.

Hoy, el organismo que Zuckerberg, Huang y Musk objetaron por el poder que podría concentrar en OpenAI, Anthropic y Google lo impulsan precisamente esas tres empresas. Según RFI, para operar sin exponerse a acusaciones de colusión necesitaría una ley, que tendría que salir del mismo Washington donde el plan oficial se detuvo.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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