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Planeta

El centro de masa de la Tierra se mueve menos de lo que se pensaba

Una nueva medición de NASA sitúa el vaivén estacional del geocentro en cerca de la mitad de la estimación anterior. Agua, nieve, océanos y aire lo desplazan por milímetros, con efectos en mapas, navegación y altitud.

por Gerardo Pavez
A breathtaking view of Earth from space highlighting North America and surrounding oceans.
Foto de Zelch Csaba en Pexels

El centro de masa de la Tierra oscila cada año unos milímetros por la redistribución estacional de agua, nieve, hielo y aire. Un equipo encabezado por el Jet Propulsion Laboratory de la NASA recalculó ese vaivén y lo sitúa en aproximadamente la mitad de lo estimado hace ocho años. La novedad está en la medición, no en la aparición de un nuevo fenómeno: una referencia más precisa repercute en la navegación satelital, los mapas y las mediciones de elevación.

Qué mide la NASA cuando habla del geocentro

El geocentro es el centro de masa de todo el sistema terrestre. No coincide siempre con el centro geométrico del planeta porque la Tierra no es un cuerpo rígido: el agua y el hielo cambian de lugar, la atmósfera gana y pierde densidad en distintas regiones y esas cargas deforman ligeramente la corteza.

El cálculo no describe una variación del peso total del planeta, sino un cambio en la ubicación de su masa. Los satélites orbitan alrededor de ese centro, por lo que diferencias minúsculas en su distancia respecto de las estaciones en tierra pueden revelar el desplazamiento.

La precisión era un problema. Las dos estimaciones internacionales anteriores, publicadas en 2017 y 2023, diferían en 7 milímetros, una distancia casi tan grande como el propio movimiento que se intenta medir. El método de la NASA combina el seguimiento láser de los satélites LAGEOS, observaciones GPS y datos orbitales de varios satélites de órbita baja. También corrige la deformación de la corteza bajo las cargas de agua y hielo.

La nieve, el Amazonas y los océanos dejan una señal medible

La nueva estimación separa tres grandes fuentes de la oscilación: el agua continental, los océanos y la atmósfera. La acumulación de nieve en Norteamérica y Eurasia alcanza su máximo en marzo y desplaza el centro de masa unos 3 milímetros hacia el Polo Norte, de acuerdo con NASA.

Un mes después, la cuenca del Amazonas puede concentrar 2,400 gigatoneladas de agua de lluvia. Ese pico desplaza el geocentro unos 2.2 milímetros hacia Sudamérica. Entre agosto y octubre, el agua de deshielo y la lluvia aumentan la masa de los océanos y empujan la referencia hacia el Pacífico Sur.

Los cálculos son consistentes con las observaciones de GRACE-FO, la misión de dos satélites de NASA y el Centro Alemán de Investigación en Geociencias que mide variaciones mensuales del campo gravitatorio, causadas principalmente por el movimiento del agua sobre y bajo tierra.

Por qué una diferencia de milímetros sí importa

El ajuste no cambia la forma en que se comporta la Tierra, pero sí afina la referencia que usan sistemas de posicionamiento muy precisos. NASA vincula esa mejora con la cartografía, la navegación, la logística marítima y la agricultura de precisión.

La misión GRACE-C, prevista para finales de 2028, buscará prolongar el registro de casi 25 años de la serie GRACE. El resultado del nuevo método es más sobrio que los titulares sobre una Tierra “desequilibrada”: el planeta sigue redistribuyendo masa con las estaciones, pero el vaivén anual parece menor de lo que se calculaba.

Fuente: 1

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por Gerardo Pavez

Redactor y creador de contenido especializado en deportes y tecnología. Apasionado por todo lo que ocurre dentro y fuera de la cancha.

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