ChatGPT cae por debajo del 50% del mercado de IA por primera vez; Gemini y Claude avanzan
ChatGPT baja a 46.4% del mercado de IA; Gemini y Claude crecen y Claude factura más por usuario.
TL;DR:
- La cuota global de ChatGPT bajó a 46.4% a finales de mayo de 2026, su primera caída por debajo del 50%, según el reporte State of AI 2026 de Sensor Tower.
- Gemini subió a 27.7% y Claude a 10.3%; el resto —Grok, Perplexity, DeepSeek y Meta AI— se reparte menos del 5%.
- ChatGPT sigue al frente con más de 1,100 millones de usuarios mensuales, pero Claude factura más por usuario (US$2.76 frente a US$1.74 en móvil en EE. UU.) y convierte mejor a planes de pago.
ChatGPT dejó de ser dueño de más de la mitad del mercado de asistentes de IA. A finales de mayo de 2026 su cuota global cayó a 46.4%, la primera vez que baja del 50% desde que existe, según el reporte State of AI 2026 de la firma de análisis Sensor Tower. El chatbot de OpenAI sigue siendo el más usado del planeta, con más de 1,100 millones de usuarios mensuales, pero ya no corre solo: Gemini, de Google, trepó a 27.7% y Claude, de Anthropic, a 10.3%. El resto del pastel —Grok, Perplexity, DeepSeek y Meta AI— se reparte menos del 5%. El dato marca un cambio de fase. La pelea por los asistentes de IA dejó de ser una carrera de un solo competidor.
Conviene mirar hacia atrás para dimensionar la caída. Hace dos años ChatGPT controlaba alrededor del 81% del mercado, de acuerdo con el mismo reporte, y a comienzos de 2026 todavía superaba el 50%. Lo curioso es que el desplome no vino de un derrumbe propio: ChatGPT acaba de convertirse en la app más rápida de la historia en alcanzar mil millones de usuarios mensuales. La cuota se le encogió porque la gente empezó a repartirse entre varias puertas.
Gemini y Claude se quedan con el terreno que cede ChatGPT
Cada rival creció por motivos distintos. El empuje de Gemini se explica sobre todo por su integración con el ecosistema de Google: vive pegado a Gmail, Docs y el resto de herramientas que millones de personas ya usan a diario. Claude, en cambio, se ganó nombre por el lado de la productividad —escritura, análisis, código— y, según Sensor Tower, está acercándose a la tasa de retención de usuarios de ChatGPT, justo el terreno donde OpenAI parecía intocable.
La concentración sigue siendo brutal: los tres asistentes de cabeza acaparan el 89% del tiempo que el mundo pasa dentro de apps de IA, estima el reporte. Lo que cambió es quién manda dentro de ese trío.
Claude gana menos usuarios, pero más dinero por cada uno
Aquí aparece el dato que de verdad mueve la historia, y que no se ve en el conteo de usuarios. En móvil y en Estados Unidos, el ingreso promedio por usuario de Claude pasó de menos de US$0.50 en septiembre de 2025 a US$2.76 en mayo de 2026. Forbes, citando la versión completa del reporte, calcula que eso equivale a cerca de 1.5 veces los US$1.74 de ChatGPT. Y hay otro número que pesa: 13% de los usuarios de Anthropic pagan una suscripción, la mejor conversión a plan de pago de cualquier asistente grande del mercado.
¿Por qué cobra más por cabeza el que tiene menos cabezas? En parte, por cómo se ponen precio. Claude no tiene escalón barato —sus planes arrancan en US$20 al mes—, así que los usuarios que retiene tienden a ser los pesados, los que pagan. ChatGPT y Gemini persiguen volumen con opciones de bajo costo, lo que infla el número de usuarios pero diluye el promedio de ingreso.
Un matiz que conviene no perder de vista: todo esto sale de estimaciones de Sensor Tower sobre apps de consumo, es decir, dinero que entra por los teléfonos. No incluye los contratos empresariales ni el negocio de API, que es donde tanto OpenAI como Anthropic facturan de verdad. Dicho de otro modo, que Claude rinda más por usuario en el móvil no significa que Anthropic le gane a OpenAI en ingresos totales. Es una foto parcial, valiosa, pero parcial.
Por qué la gente cambia de asistente (y no solo por las funciones)
El reporte detecta un comportamiento nuevo: los usuarios están cada vez más dispuestos a saltar de un asistente a otro, y ciertos episodios aceleran el salto. El ejemplo más claro llegó en febrero, cuando el acuerdo de OpenAI con el Departamento de Defensa de EE. UU. disparó las desinstalaciones de ChatGPT. La señal es difícil de ignorar: para mucha gente cuentan los valores y la confianza en la marca, no solo el catálogo de funciones. Claude fue uno de los que recogió a esos usuarios; su audiencia en Estados Unidos más que se triplicó.
Una guerra de precios que apenas arranca
Estos números aterrizan justo cuando el costo de operar la IA empieza a doler, y eso ya se nota en el bolsillo del consumidor. The Wall Street Journal reportó que OpenAI estudia recortes de precio importantes para competir contra Anthropic, y Google ya bajó su plan más barato de Gemini a US$5 al mes. La presión podría apretar más: Apple prepara una nueva versión de Siri que correrá parte de la IA en el propio dispositivo, sin necesidad de suscripción.
Aun con todo, el mercado sigue ensanchándose rápido. Sensor Tower calcula que los usuarios gastarán más de US$4,200 millones en apps de IA durante la primera mitad de 2026, frente a los US$1,830 millones de un año antes, y que las horas dedicadas a estas apps casi se duplicarán, de unos 17,200 millones a alrededor de 36,000 millones. Hay más plata sobre la mesa que nunca; lo que cambió es que ahora hay que pelearla.
Para el usuario hispanohablante, que paga en dólares o en moneda local, la lectura es sencilla: más competencia entre ChatGPT, Gemini y Claude empuja los precios hacia abajo y abre opciones reales más allá del nombre de siempre. Para quien mira el negocio, la métrica a vigilar ya no es solo cuánta gente se baja la app, sino cuánta paga y cuánto deja cada una. La industria empezó a cambiar el crecimiento puro por el dinero, y ahí el líder en usuarios no es, todavía, el líder en caja.