TL;DR:
- Google desactivó el viernes 31 de julio de 2026 el botón de "crear imagen" que había encendido un día antes en la versión web de Google Earth, disponible en todo el mundo y sin lista de espera.
- Investigadores de fuentes abiertas demostraron en horas que el sistema aceptaba órdenes para superponer escenas inventadas sobre imágenes satelitales reales de cualquier coordenada.
- La empresa habla de retiro temporal mientras desarrolla salvaguardas más fuertes, sin fecha de regreso ni detalle de qué quedará bloqueado.
Google retiró el viernes 31 de julio de 2026 la función que permitía generar imágenes con inteligencia artificial dentro de Google Earth, apenas un día después de encenderla para todos los usuarios de la versión web. La compañía la había presentado el jueves 30 como una herramienta para reconstruir el pasado de un lugar, armar infografías o visualizar una obra antes de construirla. En cuestión de horas, investigadores de fuentes abiertas mostraron que el mismo botón servía para inventar escenas de catástrofe sobre coordenadas reales, con la imagen satelital de Google debajo. El retiro deja abierta una pregunta incómoda para cualquiera que use mapas como prueba: qué ocurre cuando la herramienta que sirve para verificar también fabrica.
El anuncio original lo firmó Bryan Horowitz, product manager de Google Earth, y proponía cinco usos: reconstruir Pompeya en el año 78, generar una infografía de la Estatua de la Libertad, convertir un solar vacío de Tokio en un distrito comercial, colocar una cabaña junto a un lago antes de construirla y transformar el campus de Mountain View en una ciudad de ciencia ficción. El acceso era global, en la web, escribiendo la orden sobre el punto del mapa que se estuviera mirando.

Qué probaron los investigadores y qué tan poco los frenó
El primero en documentarlo fue Henk van Ess, investigador de fuentes abiertas, la misma noche del jueves en su boletín Digital Digging. Probó cuatro escenarios distintos, todos sobre zonas sensibles del mapa, y su conclusión cabe en tres palabras: "Nada fue rechazado". Su publicación en X rebasó el millón y medio de vistas según el propio contador del post.
Tonight I typed just one sentence into Google Earth and put refugees near the Mexican border. Then I planted a nuclear plant in Iran. What on earth is Google doing? Check my latest post here: https://t.co/N0h6CVECqS pic.twitter.com/WSjdcEXWJx
— 𝚑𝚎𝚗𝚔 𝚟𝚊𝚗 𝚎𝚜𝚜 (@henkvaness) July 30, 2026
404 Media, que levantó la historia el viernes y consiguió la respuesta de Google, corrió sus propias pruebas en zonas urbanas de Los Ángeles. NPR generó una isla iraní en llamas y el complejo del Capitolio bajo el agua, y publicó las dos imágenes rotuladas como generadas. Futurism hizo lo propio con la Casa Blanca, de acuerdo con el recuento de van Ess. Ninguno de esos hechos ocurrió.
Ben Heubl, profesional de investigación en fuentes abiertas, resumió por qué el gremio reaccionó así en una publicación citada por 404 Media:
"Es angustiante y horrible, y hará mucho más difícil el trabajo de verificación."
El aviso de Google dice más de lo que citaron los titulares
El texto con el que la empresa anunció la marcha atrás quedó encabezando su propio anuncio del 30 de julio, que sigue publicado y ahora aparece marcado como entrada original. Ahí Google arranca reconociendo el punto exacto de la crítica: "sabemos que la gente confía de forma única en Google Earth" para tener una vista fiable del mundo. Después explica que vio a profesionales del sector geoespacial usando la función con fines útiles y también a usuarios compartiendo capturas que, en su lectura, incumplen sus políticas, y que por eso la retira mientras trabaja en salvaguardas más fuertes.
El cierre del aviso es la parte que casi nadie reprodujo, y es la defensa de la casa: las imágenes generadas no aparecían dentro de la experiencia principal de Google Earth para que otros las vieran, y salían identificadas como creadas por inteligencia artificial. TechCrunch y NPR, que publicaron la declaración ese mismo viernes, cortaron la cita justo antes de esa frase y también antes de la primera.
Hay un tercer detalle que el calendario vuelve incómodo. El jueves, cuando le preguntaron por los riesgos, Google respondió que impide la creación de imágenes sobre temas dañinos y que todo lo generado lleva la marca de agua SynthID, legible desde la app de Gemini o con Lens en el buscador. El viernes retiró la función porque circulaban capturas que violaban sus reglas. Las dos afirmaciones no encajan del todo: si el filtro operaba como se describió, las pruebas de van Ess no debieron completarse.
Por qué importa que sea Google Earth y no cualquier generador
Casi todo lo que circula en internet se puede manipular hoy sin habilidad técnica, como apuntó TechCrunch en su nota. La diferencia está en dónde vivía este botón. Durante dos décadas, periodistas, investigadores de derechos humanos, analistas de fuentes abiertas e incluso tribunales han usado la imagen satelital como referencia estable de lo que existe en un punto del planeta.

Jake Godin, investigador sénior del colectivo de análisis forense Bellingcat, explicó a NPR que la imagen satelital ha funcionado como apuesta segura porque falsificarla costaba trabajo, y que integrar la generación en un clic acelera el problema en lugar de crearlo. Su advertencia sobre el efecto de fondo es la de siempre en desinformación:
"La desinformación viaja más lejos y más rápido que cualquier corrección."
Godin agregó un daño colateral menos evidente: a partir de ahora será más fácil que un gobierno descarte como falsa una imagen satelital auténtica. Y el precedente ya existe. Durante la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos circularon imágenes fabricadas sobre material real de Google Earth de una base estadounidense en Baréin, que acumularon cientos de miles de reproducciones antes de que BBC Verify y otros investigadores las desmontaran.
Evan Hill, especialista en análisis forense visual del Washington Post, preguntó públicamente si la función pasó por un ejercicio interno de red teaming, porque las posibilidades de abuso le parecían ilimitadas. Un periodista de la BBC ironizó en la misma línea el jueves, según recogió TechCrunch. Desde la organización de derechos humanos WITNESS, shirin anlen y Sam Gregory escribieron en Tech Policy Press que un producto no puede evaluarse solo por el uso que su fabricante imagina, sino también por su "mal uso previsible", y que una consulta previa con medios y sociedad civil habría detectado esto antes del lanzamiento.
La marca de agua es la parte más frágil del argumento
SynthID marca la imagen mientras esta vive dentro del ecosistema de Google. El problema empieza cuando sale. anlen y Gregory lo describen con precisión: en el mundo real las imágenes se capturan, se recortan, se recomprimen y se vuelven a publicar en minutos, ya sin rastro de su origen. Heubl fue más lejos y sostuvo que esos indicadores también se pueden anular deliberadamente.
A eso se suma un desajuste técnico que WITNESS lleva meses señalando: los detectores actuales de contenido sintético se entrenaron sobre todo con rostros y señales biométricas, no con paisajes, humo, infraestructura dañada ni imagen satelital. Justo el tipo de material que decide una cobertura de conflicto o de desastre. 404 Media añadió el argumento más terrenal de todos: mucha gente sencillamente no verifica nada antes de compartir.
Es la segunda vez en la misma semana que una plataforma grande retira una función propia de inteligencia artificial después de la reacción de sus usuarios, tras el caso de LinkedIn y su asistente de escritura.
Preguntas rápidas sobre el retiro de la función
¿Google eliminó para siempre la generación de imágenes en Google Earth?
No. La empresa la describe como una marcha atrás mientras desarrolla salvaguardas más fuertes, sin fecha de regreso ni detalle de qué cambiará. Henk van Ess, el investigador que documentó el caso desde el primer día, lo resume igual: la función está pausada, no cancelada.
¿Se puede saber si una imagen salió de esa herramienta?
Google afirma que cada imagen generada llevaba su marca de agua SynthID, legible desde la app de Gemini o con Lens en el buscador. La organización WITNESS advierte que una captura recortada y recomprimida circula sin esos rastros, y que los detectores actuales se entrenaron sobre todo con rostros.
¿La función llegó a estar activa en México y España?
Sí. Google la habilitó a nivel global el jueves 30 de julio de 2026 para los usuarios de Google Earth en la web, sin lista de espera ni países excluidos, según su propio anuncio. Estuvo disponible alrededor de un día antes de que la compañía la desactivara.
La función va a volver, porque Google dijo que trabaja en salvaguardas y no que la cancela. Lo que no se apaga con el botón es lo que quedó demostrado en esas veinticuatro horas: el mapa que una redacción, una ONG o un tribunal usan como referencia también sabe producir la escena que alguien quiera ver, y con el terreno real debajo.