TL;DR:
- Andrew Lownie dijo en el programa de Jeremy Kyle en TalkTV que, tras hablar con fuentes, ya no cree que Sarah Ferguson reciba nada del patrimonio de Paddy McNally.
- Los 600 millones de libras (unos 800 millones de dólares) son una estimación de la Sunday Times Rich List, que repitió idéntica la cifra en sus ediciones de 2025 y 2026.
- En Inglaterra y Gales un testamento solo se hace público cuando se concede el probate, y el registro aparece en línea unos 14 días después: hoy no existe documento que consultar.
El biógrafo real Andrew Lownie cambió de versión sobre la herencia de Paddy McNally y ahora sostiene que Sarah Ferguson no recibirá nada de la fortuna del magnate de la Fórmula 1, calculada en 600 millones de libras. Lo dijo en el programa de Jeremy Kyle en TalkTV y sus declaraciones circularon en la prensa británica el 29 y el 30 de julio de 2026. Hace apenas una semana, el mismo autor había dicho en esa misma cadena que era muy probable lo contrario. McNally, expareja de Ferguson en los años ochenta y amigo suyo durante cuatro décadas, murió el 21 de julio a los 88 años tras una larga enfermedad. Ninguna de las dos versiones se apoya en un documento.
Lownie no se anduvo con rodeos ante Kyle:
"No creo que ella obtenga nada de Paddy McNally".
Su argumento, según recogió ¡HOLA!, es que McNally era un hombre astuto y quería que su dinero fuera a buenas causas para que la reputación dañada de la exduquesa no lo salpicara. El propio Kyle describió al empresario como el apoyo firme de Ferguson a lo largo de todo el escándalo de los York.
El testamento no es público todavía, y la razón es técnica
Aquí está el dato que casi ningún medio en español pone al frente. El probate es el trámite que otorga a los albaceas el derecho legal de administrar los bienes de una persona fallecida en Inglaterra y Gales. Hasta que ese trámite concluye, el testamento no es un documento consultable.
La ficha oficial de GOV.UK lo detalla sin margen de interpretación: el registro de un probate aparece en línea unos 14 días después de que se emite, cualquier persona puede pedir una copia (incluido el testamento, si lo hay) por 16 libras, y cuando la muerte ocurrió en los últimos seis meses existe una búsqueda permanente de 4 libras precisamente porque el trámite todavía puede no haberse resuelto.
McNally murió hace nueve días. No hay expediente que abrir, ni siquiera para un periodista dispuesto a pagar las 16 libras.
Los 600 millones salen de una lista, no de un inventario
La cifra que todos repiten tampoco es una valuación del caudal hereditario. Viene de la Sunday Times Rich List, el ranking anual de grandes patrimonios del Reino Unido, que colocó a McNally en el puesto 248 en su edición de 2025 y en el 238 en la de 2026, con el mismo monto de 600 millones de libras en ambas. Un patrimonio que no se mueve una libra en doce meses es la señal clásica de una estimación estable, no de una cuenta abierta.
Lo que sí está documentado son los activos que la sostienen:
- Vendió Allsport Management, la empresa que fundó en Ginebra en 1983, a un fondo de capital privado en 2006 por 262 millones de libras, según el obituario que le dedicó el Daily Telegraph.
- Siguió como director ejecutivo cinco años más, hasta 2011.
- Compró Sevenhampton Place, en Wiltshire, la última casa del creador de James Bond, Ian Fleming, por 7 millones de libras en 1987. IBTimes UK calcula hoy su valor en unos 40 millones.
- Poseía varias propiedades en la estación suiza de esquí de Verbier, entre ellas el chalé "Les Gais Lutins", y un coto de caza en las Tierras Altas de Escocia.
De ese chalé suizo salió buena parte del rumor: The Sun reportó que McNally se lo prestó a Ferguson después de su salida de Royal Lodge, y ahí estuvo ella durante los últimos meses de vida del empresario.
El hombre que inventó el negocio de ver la Fórmula 1 de cerca
McNally entró al automovilismo por la puerta del periodismo, como reportero de la revista Autosport, y siguió como consultor de patrocinios de Marlboro y asistente personal del campeón James Hunt. Su idea buena llegó después: entendió antes que nadie que en la Fórmula 1 se podía cobrar por la cercanía.
En 1983, con el visto bueno de Bernie Ecclestone, montó Allsport para explotar la publicidad y la hospitalidad corporativa en los grandes premios. De ahí nació el Paddock Club, la zona VIP con acceso a equipos y pilotos que hoy es parte del paisaje de cualquier fin de semana de carrera.
El arranque fue malo. Vendió 170 entradas el primer año y McNally estuvo a punto de tirar la toalla, hasta que Ecclestone le dijo que ya había invertido demasiado como para no insistir. Según el Telegraph, el Paddock Club vende hoy alrededor de 50,000 boletos al año a precios de hasta 15,000 dólares por persona.

Su relación con Ferguson empezó en 1982, dos años después de que enviudara de Anne Downing, cuando ella entró a trabajar como niñera de sus hijos Sean y Rollo. El romance duró tres años, con 22 años de diferencia entre ambos, y terminó antes de que ella conociera al entonces príncipe Andrés. La amistad, en cambio, aguantó cuatro décadas. Ferguson lo describió como una figura paterna en el libro de Lownie Entitled: The Rise and Fall of The House of York:
"Me enseñó muchísimo sobre la vida".
Sean McNally murió en abril de este año. Rollo es el hijo que le sobrevive.
Qué está realmente en juego para Sarah Ferguson
El interés por el testamento no es curiosidad de sobremesa: llega en el peor momento financiero público de la exduquesa. Perdió el tratamiento de duquesa de York en octubre de 2025, cuando Andrew Mountbatten-Windsor dejó el título de duque por sus vínculos con Jeffrey Epstein (aparecer en los archivos del caso no implica por sí mismo haber cometido un delito). Fue desalojada de Royal Lodge en febrero de 2026, cerró seis empresas y, según la BBC, su organización benéfica Sarah's Trust salió del registro británico de organizaciones benéficas en julio.
Es la misma mecánica que ya vimos con Marta Luisa de Noruega, cuando un festival borró la palabra "princesa" del cartel y la siguió usando como gancho: el título se retira, el valor comercial del apellido no.
Lownie añadió una lectura que apunta hacia el palacio: si los planes de McNally no incluyen a Ferguson, ella se queda sin colchón y con un solo activo monetizable, que son sus memorias. Eso, dijo el biógrafo, debería preocupar a la familia real. Es su interpretación, no un hecho comprobado.
Preguntas rápidas sobre la herencia de Paddy McNally
¿Sarah Ferguson heredó la fortuna de Paddy McNally?
No está confirmado. Ningún albacea ni representante ha dado a conocer el testamento, y en Inglaterra y Gales el documento solo se hace público cuando se concede el probate. Lo publicado hasta ahora proviene de fuentes anónimas y de declaraciones del biógrafo Andrew Lownie, que en una semana sostuvo primero una cosa y luego la contraria.
¿Cuándo se podrá saber qué dice el testamento?
Cuando se conceda el probate. Según GOV.UK, el registro aparece en línea unos 14 días después de emitido el trámite y cualquiera puede pedir una copia por 16 libras, que incluye el testamento si existe. Como la muerte ocurrió hace menos de seis meses, también puede contratarse una búsqueda permanente de 4 libras que avisa cuando se emita.
¿De cuánto era la fortuna de Paddy McNally?
Los 600 millones de libras que repiten los medios salen de la Sunday Times Rich List, que lo ubicó en el puesto 248 en 2025 y en el 238 en 2026 con el mismo monto. Es una estimación periodística de patrimonio, no una valuación oficial de lo que efectivamente entra al caudal hereditario.
Mientras el probate no se conceda, cada titular sobre lo que Fergie heredó o dejó de heredar descansa en la misma base: una fuente anónima y la lectura de un biógrafo que ya se contradijo una vez. El papel que zanja la discusión cuesta 16 libras, lo puede pedir cualquiera y todavía no existe.