TL;DR:
- Xi Jinping habló por primera vez en la Conferencia Mundial de IA de Shanghái y pidió que la tecnología no sea la actuación en solitario de un solo país.
- Prometió, para los próximos cinco años, 5.000 plazas de formación en IA para países en desarrollo, centros de cooperación con seis bloques y acceso de 30 países a MAZU, su sistema de alerta meteorológica con IA.
- Un día antes nació la WAICO con 29 firmantes. De América Latina solo entraron Brasil, Cuba, Nicaragua y Venezuela: ni México ni España aparecen en la lista.
Xi Jinping subió por primera vez al escenario de la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC) de Shanghái, este viernes 17 de julio de 2026, y usó el discurso inaugural para colocar a China como abanderada del código abierto y del Sur Global. Puso tres cosas concretas sobre la mesa para el próximo lustro:
- 5.000 plazas en programas de formación y seminarios de IA para países en desarrollo.
- Centros internacionales de cooperación en aplicaciones de IA con la ASEAN, la Liga Árabe, la Unión Africana, la CELAC, la Organización de Cooperación de Shanghái y los BRICS.
- Acceso de 30 países a MAZU, el sistema chino de alerta meteorológica con inteligencia artificial.
Detrás de la oferta hay arquitectura nueva. Un día antes, 29 países firmaron en la misma ciudad el acta de nacimiento de la WAICO, una organización intergubernamental independiente con sede en Shanghái que busca coordinar la cooperación y la gobernanza global de la IA. La firmó, por China, el canciller Wang Yi, con el secretario general de la ONU, António Guterres, en la sala.
Cuatro puntos y un reproche a Washington que Xi nunca nombró
El discurso, que Xinhua difundió íntegro como un llamado a construir un sistema justo y equitativo de gobernanza global de la IA, arrancó con un guiño que vale la pena leer dos veces: Xi recordó que hace 70 años un grupo de jóvenes académicos propuso el concepto de inteligencia artificial en el Taller de Dartmouth, en Nuevo Hampshire. Es decir, abrió su reclamo de liderazgo mundial acreditando el nacimiento del campo a Estados Unidos.
De ahí se ordenó en cuatro observaciones: apertura y beneficio mutuo para empujar la innovación; conciencia del riesgo para que la IA sea segura y controlable, y siempre bajo control humano; inclusión y respeto a la diversidad de civilizaciones; y solidaridad, con más gobernanza global y un papel central para la ONU. En la primera pidió aprovechar lo que llamó una rara oportunidad histórica para impulsar el código abierto, la colaboración y el intercambio. En la cuarta enmarcó el reparto desigual de la tecnología como una injusticia histórica en ciernes y pidió cerrar la brecha digital del Sur Global antes de que se vuelva permanente.
La frase que dio la vuelta al mundo llegó a media intervención, después de que Xi citara un dicho chino sobre que una sola cuerda no hace música ni un solo árbol hace un bosque:
"El desarrollo de la IA no debe ser una actuación en solitario de un solo país, sino una sinfonía de cooperación internacional."
El segundo punto trajo el reproche. Xi pidió oponerse a que se estire en exceso el concepto de seguridad nacional en el terreno de la IA y a que un país coloque su seguridad por encima de la de los demás. No dijo Estados Unidos. No hacía falta: Washington lleva años restringiendo el acceso chino a los semiconductores más avanzados, y en mayo el Departamento de Comercio ratificó que sus licencias de exportación de chips de IA alcanzan también a las filiales de empresas chinas fuera de China, según Al Jazeera.
Xi también soltó cifra de casa: las industrias centrales de la economía inteligente china valen ya al menos un billón de yuanes, y este año arranca el 15º Plan Quinquenal.
La CELAC entró en la lista china, pero la región llegó partida a la firma
De los seis bloques que Xi nombró para montar los centros de cooperación, uno es la CELAC, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. El bloque agrupa a 33 países, México entre ellos, y desde marzo de 2026 su presidencia pro tempore está en manos de Uruguay. Sobre el papel, entonces, la oferta china alcanza a toda la región.
La lista de la WAICO cuenta otra historia. De los 29 fundadores, cuatro son latinoamericanos: Brasil, Cuba, Nicaragua y Venezuela. El resto se reparte en 12 países asiáticos (China incluida), 10 africanos y tres europeos: Rusia, Bielorrusia y Serbia. Ni México ni España aparecen. Tampoco ningún país del G7 ni de la Unión Europea.
La organización tendrá su sede en Shanghái, se financiará con aportaciones anuales de sus miembros más contribuciones voluntarias y sigue abierta a nuevos ingresos, detalló TELETIME a partir de la carta constitutiva. Entre sus objetivos: reducir las brechas de acceso a tecnologías y servicios de IA, con una plataforma para conectar oferta y demanda entre miembros y la adopción de modelos abiertos. El propio documento se plantea como contrapeso al enfoque que lidera Estados Unidos en otros foros de gobernanza, como el G7. Los analistas que consultó Al Jazeera apuntan al verdadero premio: usar la alianza para inclinar cómo se redactan las reglas de IA dentro de la ONU, donde los votos de los aliados de ingreso medio y bajo pesan igual que los del G7.
El código abierto que Xi predica ya tenía producto en la sala de al lado
En vísperas de la conferencia, la startup china Moonshot AI presentó Kimi K3, un modelo de 2,8 billones de parámetros con ventana de contexto de un millón de tokens que, según la propia empresa, es el mayor modelo de código abierto del mundo por número de parámetros, de acuerdo con lo que reportó Xinhua. Semafor lo leyó como el subrayado del discurso: mientras Xi hablaba de apertura desde el podio, la industria china ponía la prueba en la mesa de exhibición.

Huawei aprovechó el mismo escaparate para el debut público de su clúster Atlas 950 SuperPoD, una arquitectura en la que miles de chips operan como una sola máquina lógica y que la compañía plantea como alternativa a la tecnología de Nvidia, según TELETIME.
Ahí está el punto que la retórica no cubre. China sigue por detrás de Estados Unidos en los semiconductores de última generación, pero le lleva ventaja en lo que hace falta para encender los centros de datos: genera más del doble de electricidad y domina la producción de las tierras raras que necesitan los chips, según Al Jazeera. Los números ayudan a dimensionarlo: un centro de datos común consume tanta luz como 100.000 hogares, y los de hiperescala pueden tragarse lo de dos millones de casas, de acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía.
Guterres compartió escenario con Xi y marcó su propia raya
El secretario general de la ONU asistió a la firma de la WAICO y habló en la apertura de la WAIC. Describió la IA como la mayor oportunidad de la humanidad en el siglo XXI y, en el mismo aliento, como uno de sus mayores riesgos. Rechazó que la gobernanza quede en manos de unos pocos gobiernos o compañías y puso su condición:
"Cada nación necesita un asiento en la mesa."
Sus datos fueron menos diplomáticos que su tono: un tercio de la humanidad sigue sin conexión a internet, mientras el poder de cómputo, el talento técnico y la inversión se concentran en un puñado de países y empresas, según la reseña del propio servicio de noticias de la ONU. Guterres adelantó que presentará recomendaciones para un Fondo Global de IA y recordó que más de 20 países, China incluida, ya postularon centros para la red de cooperación en capacidades que impulsa el organismo.
Arindrajit Basu, experto en gobernanza, le ve la costura a la jugada. En un análisis para el Carnegie Endowment for International Peace citado por Al Jazeera, escribió que el repliegue estadounidense de los procesos donde se escriben las normas de ciberseguridad e IA, sumado al recorte de su financiamiento a la diplomacia digital, le dejó a Pekín la mesa servida para exhibir liderazgo. Y que lo que China espera a cambio es que el Sur Global compre su visión de una gobernanza tecnológica centrada en el Estado.
Preguntas rápidas sobre la WAICO y el discurso de Xi
¿Qué es la WAICO?
Es la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial, un organismo intergubernamental independiente con sede en Shanghái, fundado el 16 de julio de 2026 por 29 países. China la propuso en 2025 y su objetivo declarado es coordinar la cooperación internacional y la gobernanza global de la IA para que sea beneficiosa, segura y justa, según el acuerdo difundido por Xinhua.
¿Qué países de América Latina firmaron la WAICO?
Cuatro de los 29 fundadores son latinoamericanos: Brasil, Cuba, Nicaragua y Venezuela, según la nómina completa publicada por medios de países firmantes, entre ellos el brasileño TELETIME. México, España, Argentina, Colombia y Chile no aparecen. La organización quedó abierta a nuevos ingresos.
¿Qué le prometió Xi Jinping a los países en desarrollo?
Para los próximos cinco años, China ofreció 5.000 plazas en programas de formación y seminarios de IA, centros internacionales de cooperación en aplicaciones de IA con la ASEAN, la Liga Árabe, la Unión Africana, la CELAC, la Organización de Cooperación de Shanghái y los BRICS, y acceso de 30 países a MAZU, su sistema de alerta meteorológica con IA.
Lo que China puso sobre la mesa en Shanghái no es un modelo ni un chip: es una mesa. Una organización con sede propia, cuotas anuales y la puerta abierta a quien quiera sentarse, en paralelo a los foros donde Washington y Bruselas escriben sus reglas. América Latina llegó a la fundación con cuatro sillas de 29, y la CELAC, el bloque que Xi nombró desde el podio, es la de 33 países. Esa distancia entre quién firmó y a quién se invita es, por ahora, todo el margen que tiene la región para negociar.