TL;DR:
- El índice de Hong Kong perdió un 1.94% arrastrado por el sector tecnológico, que se hundió un 4.4%.
- La caída regional arrastró a los mercados de Japón, Taiwán y China continental, con el Nikkei entrando en territorio de corrección.
- Los inversores cuestionan el retorno de la inversión en inteligencia artificial en medio de tensiones geopolíticas globales.
El índice Hang Seng de Hong Kong se desplomó este viernes 17 de julio de 2026 hasta los 24,524 puntos, registrando una pérdida del 1.94% impulsada por una ola de ventas masivas de acciones de semiconductores e inteligencia artificial que sacudió los mercados asiáticos. El retroceso interrumpió una racha de varios días de ganancias y marcó la caída diaria más severa del índice en semanas, mientras que el Hang Seng Tech Index sufrió un golpe aún más duro al hundirse un 4.4%.


Una ola de pérdidas liderada por el sector tecnológico
Las empresas de tecnología absorbieron el impacto principal de la sesión. El gigante de los microchips SMIC lideró el desplome con un retroceso cercano al 10%, mientras que pesos pesados de las plataformas de internet como Meituan también registraron severas pérdidas. El Hang Seng llegó a perder más de 600 puntos durante la jornada, aunque logró recortar ligeramente la brecha antes del cierre para concluir con una baja de 446 puntos.
El volumen de operaciones en Hong Kong alcanzó los 322,900 millones de dólares de Hong Kong (HKD), lo que demuestra una participación muy activa de los inversionistas en las ventas y descarta que se haya tratado de un movimiento por falta de liquidez. Esta caída se produce tras un periodo de alta volatilidad para el sector tecnológico local, que acumuló una pérdida del 36% entre su máximo de octubre y su mínimo de junio, antes de registrar una recuperación parcial que ahora se ve amenazada.
El efecto dominó sacude a los mercados de Asia
La debilidad de los mercados financieros no se limitó a Hong Kong. El pánico vendedor se extendió rápidamente por toda la región:
- Japón: El índice Nikkei 225 cayó por debajo de los 64,000 puntos, lo que representa una caída de aproximadamente el 10% respecto a sus máximos de los últimos 12 meses, entrando formalmente en territorio de corrección.
- Taiwán: La bolsa taiwanesa también entró en zona de corrección técnica debido a la alta exposición de sus empresas a la cadena de suministro de microchips.
- China continental: El índice de Shanghái retrocedió un 3%, mientras que el componente tecnológico de Shenzhen se hundió un 5.4%.
Este movimiento en Asia replica la tendencia observada en Wall Street durante las sesiones previas. El índice de semiconductores de Filadelfia (PHLX) cayó un 3.5% el jueves, a pesar de que el gigante Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC) presentó resultados financieros sólidos. Previamente, el miércoles, el PHLX ya se había desplomado un 5%, arrastrado por empresas como Marvell y Western Digital. Por su parte, el Nasdaq Composite cedió un 0.6% debido a las pérdidas en las firmas fabricantes de memorias.
Las dudas sobre el negocio de la inteligencia artificial
Detrás de este retroceso generalizado se encuentra un cambio de perspectiva entre los inversionistas, quienes han comenzado a mostrar cautela sobre si las millonarias inversiones en infraestructura de inteligencia artificial generarán los retornos esperados. Esta preocupación ha presionado intermitentemente al sector tecnológico desde principios de julio de 2026. Analistas del mercado sugieren que un proceso de desapalancamiento por parte de fondos de cobertura (hedge funds) ha acelerado la salida de capitales en el sector de semiconductores.
A las dudas tecnológicas se sumó un factor macroeconómico que incrementó la aversión al riesgo global: el aumento de las tensiones geopolíticas entre Washington y Teherán en torno al Estrecho de Ormuz. Este conflicto ha presionado al alza los precios del petróleo, reavivando el temor a presiones inflacionarias globales que limiten la flexibilidad de los bancos centrales.
El desplome simultáneo en las principales plazas financieras de Asia deja claro que la euforia por la inteligencia artificial se enfrenta a un escrutinio mucho más estricto. La combinación de valoraciones elevadas en el sector tecnológico y riesgos geopolíticos latentes mantendrá a los mercados bajo presión mientras se asientan las expectativas de ganancias reales en la cadena de suministro global.