TL;DR:
- Visa firmó un acuerdo definitivo para adquirir la empresa israelí BioCatch por $2,400 millones de dólares en efectivo.
- BioCatch analiza señales como patrones de tecleo, gestos táctiles y uso del dispositivo para distinguir usuarios legítimos de atacantes.
- La operación requiere autorización regulatoria y podría cerrarse al final del segundo trimestre fiscal de Visa de 2027.
Visa firmó un acuerdo definitivo para comprar BioCatch, una compañía israelí que utiliza inteligencia artificial para analizar cómo una persona escribe, desliza el dedo y maneja su dispositivo, por $2,400 millones de dólares en efectivo. La adquisición ampliará las herramientas de Visa para detectar fraudes, estafas y tomas de control de cuentas antes de que una operación llegue al momento del pago.
La compra todavía no está cerrada. Visa adquirirá BioCatch a fondos asesorados por Permira y a otros accionistas, pero el acuerdo depende de las autorizaciones regulatorias correspondientes. La compañía espera completarlo al final de su segundo trimestre fiscal de 2027.
Reuters recordó que Permira había adquirido una participación mayoritaria en BioCatch durante 2024, cuando la empresa tenía una valuación de $1,300 millones de dólares. Durante ese periodo, los ingresos y la utilidad bruta de BioCatch crecieron aproximadamente tres veces, según la agencia. La estructura accionaria de ambas operaciones no es idéntica, pero la diferencia muestra el crecimiento que alcanzó la compañía antes de su venta a Visa.
BioCatch convierte el comportamiento digital en una señal de riesgo
BioCatch es una plataforma de inteligencia contra el fraude que analiza señales de comportamiento, dispositivo, aplicación y red durante las sesiones digitales. Su objetivo es determinar si quien opera una cuenta es el usuario real o un atacante que obtuvo acceso mediante engaño, malware o ingeniería social.
Visa y BioCatch señalan que la plataforma puede analizar miles de señales, entre ellas:
- patrones de tecleo y actividad del mouse;
- gestos táctiles y forma de manejar un dispositivo;
- características del dispositivo, la red y la sesión;
- señales relacionadas con la apertura de cuentas y posibles cuentas mula.
BioCatch afirma que recoge más de 3,000 datos anónimos y analiza alrededor de 19,000 millones de sesiones de usuarios al mes. Sus herramientas protegen más de 1,800 millones de dispositivos y 760 millones de usuarios, mientras sus clientes incluyen a más de 350 instituciones financieras en 21 países.
La plataforma también permite compartir inteligencia sobre fraude entre instituciones. Esa información puede ayudar a identificar patrones que aparecen en distintas entidades financieras, incluso cuando un atacante intenta cambiar de banco o dispositivo.
“BioCatch ayudará a nuestros clientes a detener el fraude antes de que llegue al punto de pago”.
Andrew Torre, presidente de Servicios de Valor Agregado de Visa.
Gadi Mazor, CEO de BioCatch, ha defendido un modelo de evaluación continua de la intención del usuario. En lugar de confiar únicamente en un momento puntual de autenticación, la tecnología observa el comportamiento durante toda la sesión bancaria para detectar señales que no coinciden con el patrón habitual del cliente.
Visa amplía su ofensiva contra el fraude digital
Visa ya cuenta con herramientas de ciberseguridad, gestión de riesgos y prevención de fraude, pero la adquisición le daría acceso a una capa que opera antes de que una transacción llegue a su red.
La compañía afirma que ha invertido más de $13,000 millones de dólares en tecnología e infraestructura durante los últimos cinco años para proteger sus operaciones y reducir el fraude. También ha desarrollado herramientas de inteligencia artificial para que sus clientes detecten y corrijan vulnerabilidades.
Reuters ubicó la compra dentro de una carrera más amplia entre las redes de pagos. Mastercard cerró en 2024 la adquisición de Recorded Future por $2,650 millones de dólares, mientras Visa compró ese mismo año la empresa de protección de pagos Featurespace.
La lógica comercial de BioCatch es distinta a la de una herramienta que revisa el pago cuando ya está en proceso. Su tecnología puede intervenir en la apertura de una cuenta, durante un inicio de sesión, frente a una estafa de ingeniería social o cuando una cuenta comienza a comportarse como parte de una red de fraude.
El acuerdo todavía necesita autorización regulatoria
La transacción está sujeta a las condiciones habituales de cierre, incluida la aprobación de las autoridades correspondientes. Visa no ha anunciado cambios inmediatos para los usuarios de sus tarjetas ni ha indicado que BioCatch dejará de operar sus servicios actuales.
El cierre previsto para el segundo trimestre fiscal de 2027 también deja abierta la etapa de integración entre ambas compañías. Hasta entonces, la operación seguirá siendo un acuerdo anunciado, no una adquisición completada.
El cambio de perímetro es claro: Visa quiere intervenir en la sesión digital donde un fraude empieza a tomar forma, antes de que la operación llegue a su red. BioCatch aporta esa capa de observación y análisis conductual, siempre que la compra supere la revisión regulatoria.