Rusia colocó a Nestlé Russia bajo administración externa temporal mediante un decreto presidencial publicado el 17 de septiembre. La medida entrega la gestión local a L.E.V. Management, pero no transfiere formalmente la propiedad de los activos. Nestlé respondió el 18 de septiembre que evalúa la situación y sus opciones para proteger sus derechos y mantener la continuidad del negocio. La decisión abre una nueva etapa de incertidumbre para sus operaciones rusas, donde tiene seis fábricas y alrededor de 7,000 empleados, según Reuters.
La medida cambia la gestión, no la titularidad
El dato central no es una venta ni una nacionalización ya consumada. Reuters reportó que el decreto puso los activos rusos de Nestlé bajo el control temporal de L.E.V. Management, una empresa con sede en Moscú registrada en 2024. En esta fase, la titularidad no cambia formalmente, aunque el administrador designado pasa a dirigir la operación local.
La diferencia importa porque las expresiones “confiscación” o “nacionalización” describen un resultado más amplio que el confirmado hasta ahora. La administración temporal puede terminar en una venta o en otro cambio de control, como ocurrió en casos anteriores, pero ese desenlace no ha sido anunciado para Nestlé.

Nestlé no detalló qué acciones tomará
En su comunicado, Nestlé reconoció la existencia del decreto y dijo que está evaluando la situación y las alternativas disponibles. La compañía añadió que buscará proteger sus derechos y asegurar la continuidad de las operaciones, con atención particular a sus empleados.
Reuters señala que la empresa mantiene seis fábricas en Rusia que producen, entre otros artículos, café, alimentos para mascotas y fórmula infantil. La agencia reportó que Nestlé tenía cerca de 7,000 empleados en el país. La empresa no anunció una demanda, una salida del mercado ni un calendario para resolver la situación.
El precedente aumenta la presión, pero no anticipa el resultado
Moscú ha usado antes el esquema de administración temporal sobre negocios de compañías occidentales. Reuters menciona los casos de Danone, Carlsberg y Fortum como antecedentes en los que esta herramienta fue empleada; algunos terminaron después en cambios de propiedad.
Eso no permite adelantar qué ocurrirá con Nestlé. Por ahora, siguen sin conocerse la duración de la administración, el margen de acción de la empresa y si el Estado ruso ordenará un cambio permanente de dueño. La descripción más precisa del caso es una administración externa temporal, no una confiscación definitiva.