Verica, gobernante de un pueblo del sur de Britania antes de la invasión romana del año 43, pudo haber sido una mujer, plantea el arqueólogo Miles Russell, de la Universidad de Bournemouth. Su propuesta revisa monedas, un nombre y relatos antiguos asociados con una figura que durante mucho tiempo se ha descrito como un rey. La interpretación sigue abierta: esas piezas no identifican por sí solas a la persona representada.
La investigación de Russell se discute en la revista Current Archaeology y formará parte de su libro Caratacus: Great King of Britain, según un comunicado de Bournemouth. La editorial Bloomsbury sitúa la publicación de la edición digital el 7 de enero de 2027.
Verica gobernó a los atrébates, cuyo territorio comprendía partes de las actuales Hampshire y West Sussex, en Inglaterra. Su vínculo con Roma importa para entender los años previos a la conquista: el relato romano sobre la expedición menciona a una persona britana exiliada que habría pedido ayuda al emperador Claudio.
Qué muestran las monedas de Verica
Parte de la propuesta se apoya en una figura a caballo que aparece en monedas atribuidas a Verica. Russell considera que representa a una guerrera y que, junto con el resto de la evidencia, apunta a una gobernante. Su argumento no depende de una prueba genética de Verica, sino de una nueva lectura de objetos y textos antiguos.
El catálogo de monedas de la Edad del Hierro de la Universidad de Oxford registra un tipo de moneda de oro atribuido a Verica, fechado aproximadamente entre los años 10 y 40. Describe una figura a caballo con una lanza y las inscripciones "VIR" y "REX". El catálogo identifica a Verica como autoridad emisora, pero su descripción no establece que la figura sea un retrato de esa persona.
Otra inscripción, "COM F", aparece en piezas relacionadas con el mismo gobernante. La Universidad de Reading explica que, en una moneda hallada en Silchester, la abreviatura se ha interpretado como "hijo de Comio". Nautilus recoge la lectura alternativa planteada por Russell: que la letra también podría referirse a "hija". La inscripción abreviada admite debate sobre su desarrollo completo.
Russell también señala que nombres de mujeres conocidas de la época, como Boudica y Cartimandua, terminaban en "a", igual que Verica. Para el investigador, el título latino rex, que suele traducirse como "rey", expresa la condición de gobernante y no bastaría para determinar el sexo de quien lo utilizó.
Esas pistas no tienen todas el mismo alcance. Un nombre puede orientar una interpretación y una figura puede tener distintos significados. El catálogo de Oxford advierte que la iconografía de estas monedas suele ser enigmática y deja abierta la interpretación de sus motivos.
El exilio y la invasión romana
La conexión con Roma procede de un testimonio escrito mucho después de los acontecimientos. En su Historia romana, Casio Dion cuenta que una persona llamada Berico, expulsada de Britania tras una revuelta, persuadió a Claudio para enviar una fuerza militar a la isla. Los historiadores suelen identificar a Berico con Verica.
La campaña romana comenzó en el año 43. Russell sostiene que la petición de Verica fue decisiva y plantea que Roma quizá no habría invadido sin ese episodio. La relación entre el exilio y la expedición figura en el relato de Casio Dion; lo que habría ocurrido sin esa petición es una hipótesis, no un resultado que el texto antiguo pueda demostrar.
Tampoco está claro qué ocurrió después con Verica. Gizmodo señala que se desconoce si recuperó el poder tras la conquista.
El ADN aporta contexto, no una identificación
En 2025, Russell participó en una investigación distinta, publicada en Nature, que analizó 57 genomas antiguos de enterramientos en Dorset, al sur de Inglaterra. El equipo encontró una red de parentesco centrada en una línea materna y un patrón compatible con que hombres procedentes de otros grupos se trasladaran a la comunidad de sus parejas.
Ese patrón se conoce como matrilocalidad. Los investigadores también compararon datos de otros yacimientos británicos y encontraron indicios de líneas maternas dominantes en varios cementerios. El resultado ayuda a estudiar cómo se organizaban algunas comunidades de la Edad del Hierro, aunque no determina quién gobernaba ni identifica a Verica.
La propuesta de Russell reúne esas líneas de investigación con las monedas y las fuentes romanas para reconsiderar a una figura vinculada con la conquista. La pregunta concreta sigue siendo si las imágenes y las inscripciones conservadas permiten distinguir a Verica de los símbolos que eligió para sus monedas.