A cien años de la muerte de Harry Houdini, un libro de la ex cirujana Larrian Gillespie cuestiona tanto la fecha registrada del fallecimiento del escapista como su causa médica. La autora sostiene que murió el 30 de octubre de 1926, un día antes de la fecha aceptada, y que una obstrucción intestinal fue la causa. Otros investigadores piden cautela ante esa interpretación.
Dos fechas en los documentos
La fecha del 31 de octubre aparece en un informe de 1927 de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. El documento menciona la muerte de Houdini al describir el legado de su colección de libros a la institución.
Associated Press informa que el certificado de defunción estatal también señala el 31. Gillespie cuestiona ese registro y cita, entre otros documentos, una declaración jurada de un médico que sitúa la muerte el 30. La discrepancia descrita no demuestra por sí sola cuál de los dos registros es correcto.
El informe de la biblioteca ilustra por qué conviene contrastar los documentos históricos. Además de la fecha de muerte, afirma que Houdini nació en Appleton, Wisconsin. Sin embargo, el inventario de sus papeles del Harry Ransom Center de la Universidad de Texas en Austin sitúa su nacimiento en Budapest, Hungría, y recoge que creció en Appleton.
Ese error biográfico no demuestra que la fecha de muerte sea falsa. Sí muestra que el informe confirma que el 31 ya circulaba en 1927, pero no resuelve por sí mismo la discrepancia.
Una hipótesis médica que sigue en discusión
El relato histórico recogido por el Harry Ransom Center atribuye la muerte a una peritonitis, una inflamación del tejido que recubre la cavidad abdominal, causada por la rotura del apéndice. Houdini fue hospitalizado en Detroit tras enfermar durante sus últimas actuaciones.
En Houdini: The Man Who Died Twice, publicado en 2026, Gillespie plantea que la causa fue una obstrucción intestinal posterior a una operación. Associated Press señala que no se practicó una autopsia, una limitación para revisar lo ocurrido un siglo después.
El investigador Bruce Averbook dijo a la agencia que duda de que la fecha se alterara para hacerla coincidir con Halloween y señaló que el asistente personal de Houdini escribió que había muerto el 31. John Cox, especialista en la vida del artista, sostuvo que hace falta una segunda opinión sobre las circunstancias de la muerte, aunque reconoció que el libro aporta información sobre su carrera.
También persiste otra pregunta distinta: qué papel tuvieron los golpes que un estudiante dio al escapista en el abdomen en Montreal antes de su hospitalización. En un artículo publicado por Yale University Press en 2020, el biógrafo Adam Begley consideró dudoso que el traumatismo causara la apendicitis. Cuestionar ese vínculo no demuestra, por sí mismo, la hipótesis de la obstrucción intestinal.
La discusión reúne así dos cuestiones separadas, la fecha y la causa del fallecimiento. Los documentos citados merecen examinarse en conjunto antes de dar por resuelta cualquiera de las dos.