Sequoia Capital cerrará su aceleradora Arc, su programa Scouts y su oficina de Londres como parte de una reorganización que también unirá a sus equipos de inversión en etapas tempranas y de crecimiento. La firma de capital de riesgo afirma que ha captado cerca de 10,000 millones de dólares en nuevos fondos, mientras reduce programas que utilizaba para acercarse a startups y fundadores.
La firma anunció los cambios el 4 de noviembre en un memorando publicado en X y reproducido íntegramente por TechCrunch. Sequoia sostiene que, tras unos 20 años de expansión geográfica y creación de negocios, la jerarquía de su estructura operativa se trasladó también al equipo inversor. Su respuesta será concentrar el trabajo en menos personas e iniciativas y reducir niveles internos.
Arc y Scouts eran dos caminos distintos hacia las startups
Arc nació en marzo de 2022 como un programa para empresas en etapa semilla. En su anuncio original, Sequoia explicó que la primera generación estaría dirigida a compañías europeas y combinaría ocho semanas de formación con una inversión inicial de 1 millón de dólares por empresa.
La firma abrió después una edición para compañías de América del Norte y América Latina. En esa convocatoria de 2022, el programa duraba siete semanas y también ofrecía 1 millón de dólares de inversión inicial. Esas condiciones corresponden a las primeras ediciones y no describen necesariamente todas las que llegaron después.
Scouts cumplía una función diferente. Según TechCrunch, Sequoia proporcionaba pequeñas cantidades a fundadores y operadores para que invirtieran en su nombre e identificaran empresas jóvenes. El medio señala que Jason Calacanis acercó Uber a Sequoia mediante esa red y que Sam Altman hizo lo propio con Stripe.
El cierre elimina esas dos vías organizadas de relación con fundadores. El memorando no dice que Sequoia dejará de invertir en etapas tempranas: la firma afirma que quiere acompañar a las compañías desde la idea hasta después de su salida a bolsa. Tampoco detalla un calendario para terminar cada programa ni qué ocurrirá con las inversiones ya realizadas a través de ellos.
Europa seguirá recibiendo inversiones sin oficina local
Sequoia abrió su oficina de Londres en 2020. Ahora dice que puede apoyar a fundadores europeos desde su sede en el Área de la Bahía de San Francisco y que el cierre implicará la salida de varias personas. La firma no precisó en el memorando cuántas serán.
Luciana Lixandru, la primera socia contratada por Sequoia en Europa, rechazó una oferta para mudarse a San Francisco, de acuerdo con TechCrunch. El medio recoge que seguirá siendo socia, conservará sus puestos en consejos de administración e invertirá personalmente en fundadores europeos.
La decisión cambia la presencia física de Sequoia en Europa, pero no equivale a una retirada anunciada de sus inversiones en la región. La compañía sostiene que seguirá respaldando a empresas europeas desde Estados Unidos.
Los 10,000 millones ya tenían un antecedente
En el memorando, Sequoia afirma que ha captado aproximadamente 10,000 millones de dólares en fondos nuevos. No indica allí cuándo se cerraron ni desglosa los vehículos incluidos.
La cifra requiere una distinción: en septiembre de 2026, Bloomberg ya había informado de que Sequoia había recaudado 10,000 millones de dólares durante el año para fondos de crecimiento y expansión. El texto de noviembre no aclara si se refiere a esos mismos fondos, por lo que no hay base para sumar ambas cantidades ni para presentar la última mención como una captación adicional de 10,000 millones.
Un fondo reúne capital de inversionistas para respaldar empresas; su tamaño anunciado no significa que todo ese dinero ya se haya invertido. El memorando tampoco precisa cuánto corresponde a cada etapa de inversión.
Un solo equipo para las distintas etapas
Sequoia eliminará la división entre sus equipos de inversión temprana y de crecimiento. La firma plantea que trabajar como un solo equipo facilitará el acompañamiento de los fundadores cuando sus compañías pasen de una etapa a otra. También pondrá fin al ciclo de reuniones de socios de los lunes.
Según TechCrunch, la organización queda en manos de siete socios generales, entre ellos Alfred Lin y Pat Grady, quienes comparten la dirección. Para las startups, el cambio combina una estructura interna unificada con el fin de dos programas específicos y de la presencia local londinense.