El 41 % de los adultos de 18 a 22 años en Estados Unidos dice asistir a servicios religiosos al menos una vez al mes, frente al 27 % de quienes tienen entre 23 y 26 años, según un análisis de Pew Research Center. La diferencia llama la atención, pero el centro advierte que todavía no permite concluir que exista un resurgimiento religioso duradero entre los jóvenes.
El informe, publicado el 28 de octubre, reúne resultados de tres encuestas realizadas en 2025 y 2026. La proporción de asistencia declarada por el grupo más joven también supera el 33 % registrado para el conjunto de adultos del país en esos datos combinados. La pregunta abarca servicios en iglesias, sinagogas, mezquitas y otros lugares de culto.
La asistencia es solo una parte de la medición. Pew también preguntó por la oración diaria, la importancia que las personas dan a la religión y su identificación con alguna tradición religiosa. En esos indicadores, los adultos de 18 a 22 años superan a los de 23 a 26, pero quedan por debajo de los adultos nacidos en la década de 1990 o antes.
La siguiente comparación muestra los porcentajes de cada grupo que respondió afirmativamente a las cuatro preguntas:
| Indicador | 18 a 22 años | 23 a 26 años | Nacidos en los 90 o antes |
|---|---|---|---|
| Asiste al menos una vez al mes | 41 % | 27 % | 33 % |
| Ora a diario | 34 % | 26 % | 48 % |
| Considera la religión muy importante | 36 % | 27 % | 44 % |
| Se identifica con una religión | 59 % | 50 % | 71 % |
Por ejemplo, el 34 % de los adultos más jóvenes dijo que ora a diario y el 59 % se identificó con una religión. Entre los nacidos en los años noventa o antes, las proporciones fueron del 48 % y el 71 %, respectivamente. Los datos describen lo que respondieron las personas consultadas; no explican por sí solos sus motivos para asistir o dejar de hacerlo.
Qué se puede concluir de la muestra
Las tres encuestas incluyeron en conjunto a 443 personas nacidas entre 2004 y 2008, el grupo que Pew identifica como de aproximadamente 18 a 22 años. Su margen de error es de más o menos 5.7 puntos porcentuales. Al dividirlo en grupos todavía más pequeños, como hombres y mujeres, la incertidumbre aumenta.
Pew señala que los adultos recién llegados a la mayoría de edad pueden ser difíciles de contactar: algunos viven con sus familias y otros se han mudado para estudiar o trabajar. Si una encuesta no consigue una mezcla representativa de esas situaciones, sus resultados pueden presentar sesgos. El margen de error muestral no recoge todos esos posibles problemas.
El centro también advierte contra comparar directamente las cifras de asistencia actuales con las de sus encuestas de 2007 y 2014, porque cambió la forma de realizarlas. En cambio, al comparar afiliación, oración diaria e importancia de la religión, encontró que el grupo de 18 a 22 años de hoy no es más religioso que las personas de esa edad en 2014 y es menos religioso que sus pares de 2007.
La estabilidad nacional tiene varias lecturas
A escala nacional, Pew describe una pausa en la caída de varias medidas desde 2020. En ese año, el 71 % de los adultos dijo identificarse con una religión; en 2026, la cifra fue del 70 %. En 2007 era del 83 %. El porcentaje que declaró asistir al menos una vez al mes fue del 33 % en 2020 y del 34 % en 2026.
Una proporción estable podría ocultar cambios de personas que se compensan entre sí. Para examinar esa posibilidad, otro análisis de Pew comparó las respuestas de 5,835 adultos que participaron tanto en 2020 como en 2025. El 87 % conservó su condición de afiliado o no afiliado a una religión en ambos momentos; el 6 % pasó a identificarse con una y otro 6 % dejó de hacerlo.
Ese seguimiento no permite reconstruir la trayectoria previa de quienes aún eran menores de edad en 2020. Tampoco establece qué ocurrirá con las prácticas de los jóvenes actuales a medida que envejezcan.
El Public Religion Research Institute (PRRI) encontró una señal parecida de estabilidad en un sondeo independiente de unas 40,000 personas: el 26 % de los adultos dijo asistir a servicios religiosos cada semana en 2025, igual que en 2024. Esa pregunta usa un umbral semanal, por lo que no equivale a la asistencia mensual destacada por Pew.
Por ahora, la asistencia más alta entre los adultos de 18 a 22 años es una diferencia entre grupos en las encuestas recientes. Harán falta mediciones posteriores para saber si se mantiene conforme esos jóvenes avanzan a otras etapas de la vida.

