Meta colocó sus primeros bonos denominados en euros por 9,000 millones de euros, en una operación de seis tramos que atrajo pedidos por 53,000 millones de euros durante la oferta, según reportes de IFR y Bloomberg. La demanda registrada equivalía a casi seis veces el monto de la emisión, aunque esos pedidos no son dinero recibido por la compañía.
La cifra de la emisión procede del servicio especializado IFR. La de los pedidos fue reportada por Bloomberg y recogida por Reuters el 4 de noviembre. Bloomberg la calificó de récord, según Reuters. El reporte de Reuters se publicó antes de la fijación de los términos, por lo que no identifica el libro definitivo de órdenes.
Qué significan los pedidos por 53,000 millones
Los pedidos expresan cuánto estaban dispuestos a comprar los inversionistas durante la colocación. Su suma puede superar el valor de los bonos disponibles y no equivale a una transferencia de efectivo a Meta. La comparación entre los 53,000 millones y los 9,000 millones de euros reúne, además, cifras reportadas en momentos distintos de la operación.
El interés se produjo la misma semana en que Alphabet volvió al mercado de bonos en euros. Reuters informó que la matriz de Google ofreció 6,000 millones de euros el 2 de noviembre y recibió pedidos por más de 17,000 millones, según un memorando de uno de los bancos responsables. Esa demanda superaba 2.8 veces el monto de su oferta.

Las proporciones muestran el interés registrado en cada oferta, pero no bastan por sí solas para comparar el costo de la deuda: las series tienen vencimientos y condiciones diferentes.
Dos ofertas en monedas distintas
El prospecto preliminar que Meta presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) describe seis series de deuda en euros. Reuters informó, con base en Bloomberg, que los plazos previstos iban desde algo más de cuatro años hasta más de 38 años.
La compañía señala en el documento que planea destinar los ingresos netos a fines corporativos generales. El prospecto no asigna toda la recaudación a proyectos de inteligencia artificial, aunque la operación coincide con la expansión de su infraestructura para esa tecnología.
El mismo documento confirma que Meta fijó el 3 de noviembre las condiciones de otra oferta, separada, por aproximadamente 15,000 millones de dólares. Esa emisión se dividió en cinco series. Meta indicó que la liquidación de una operación no estaba condicionada a la de la otra.
El prospecto consultado para los bonos en euros se presentó sujeto a cambios y dejó en blanco el monto y las tasas de cada serie. IFR informó posteriormente el importe conjunto de 9,000 millones de euros; esa cifra no detalla por sí sola cuánto recibirá Meta después de costos y descuentos. El reporte de IFR consultado tampoco precisa la liquidación, una etapa distinta de la fijación de los términos.
El contexto de inversión de Meta
En sus resultados del tercer trimestre, Meta calculó que sus gastos de capital de 2026 estarán entre 135,000 y 145,000 millones de dólares. La previsión incluye pagos de principal de arrendamientos financieros y abarca inversiones para su negocio principal y sus iniciativas de inteligencia artificial.
Entre julio y septiembre, la empresa generó 32,790 millones de dólares en efectivo operativo y registró un flujo de caja libre negativo de 2,120 millones de dólares, según sus resultados. Meta calcula esa última medida después de restar compras de propiedades y equipos y pagos de principal de arrendamientos financieros.
Un trimestre de flujo libre negativo no significa que la compañía se haya quedado sin efectivo: al 30 de septiembre, Meta reportó 82,450 millones de dólares en efectivo, equivalentes y valores negociables. La oferta de deuda añade una fuente de financiación, mientras los términos definitivos de cada tramo determinarán sus obligaciones de interés y vencimiento.
