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Hegseth arremete contra aliados de la OTAN y anuncia una revisión de seis meses de las tropas de EE. UU. en Europa

Hegseth ordena revisar seis meses las tropas de EE. UU. en Europa y condiciona los fondos de Washington a la OTAN.

por Ricardo Perez
Hegseth arremete contra aliados de la OTAN y anuncia una revisión de seis meses de las tropas de EE. UU. en Europa

TL;DR:

  • Pete Hegseth anunció en Bruselas una revisión de hasta seis meses de las fuerzas estadounidenses en Europa, atada a que los aliados asuman su propia defensa.
  • Washington aporta unos 790 millones de dólares en 2026 a los gastos de la OTAN; Hegseth condicionó ese pago a que los socios cumplan sus metas de gasto.
  • Mark Rutte recordó que los aliados europeos y Canadá gastaron 90.000 millones de dólares más en defensa el año pasado, un alza del 20 % frente a 2024.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, encaró a sus aliados de la OTAN este jueves 18 de junio de 2026 en Bruselas y anunció una revisión de seis meses sobre la presencia militar estadounidense en Europa, cuyo desenlace dependerá de qué tan rápido los europeos asuman su propia seguridad. En el mismo discurso calificó de «vergonzoso» que varios países europeos negaran a las tropas estadounidenses el uso de bases para atacar a Irán. La advertencia llega semanas después de que Washington avisara que recortaría el apoyo militar que aporta a la alianza en caso de crisis, y deja a los socios europeos —España entre ellos— ante la duda de cuánto durará el paraguas de seguridad de EE. UU.

La revisión, encargada al Pentágono, se extenderá hasta seis meses e incluirá consultas con el Congreso, que por ley fija un mínimo de tropas estadounidenses en el continente, según Al Jazeera. Hegseth no dejó dudas sobre el tono del ejercicio.

«Esta será una revisión de verdad. Está diseñada para asegurar que la OTAN avance rápido e irreversiblemente hacia una Europa que lidere, que dé un paso al frente y asuma la responsabilidad principal de la defensa de Europa.»

Una revisión que algunos aliados "van a reprobar"

Lo planteó como un examen con aprobados y reprobados, y avisó que habrá nombres.

«Es una revisión en la que algunos países van a reprobar y otros van a aprobar con honores.»

Al llegar a la reunión, Hegseth dijo que Washington sería franco en público y en privado sobre quién necesita hacer más. Ya rumbo a casa, desde el aeropuerto de Bruselas, suavizó apenas el mensaje: contó que escuchó a un país tras otro prometer que cumplirá su objetivo de gasto, aunque insistió en que quedan «algunos rezagados» a los que el Pentágono dejará en claro durante el proceso.

El reclamo por Irán: bases y sobrevuelo negados

El reproche más duro apuntó a la guerra contra Irán. Hegseth acusó a varios aliados de cerrar sus bases a las fuerzas estadounidenses durante esa campaña y restringir el acceso, las bases y el sobrevuelo que, según él, nunca debieron ponerse en duda.

«Estos aliados pusieron en riesgo a los hijos e hijas de Estados Unidos, a nuestros hijos e hijas, al negarles el acceso, las bases y el sobrevuelo previsibles que nunca debieron estar en duda.»

«Fue vergonzoso», zanjó, antes de rematar con un «no hay excusa para eso». El secretario dijo que parte del objetivo de la revisión es dejar el acceso, las bases y el sobrevuelo «claramente delimitados y garantizados» de cara a futuras operaciones.

La "OTAN 3.0" y el dinero de Washington sobre la mesa

Detrás del reproche hay una idea de fondo que la administración Trump lleva meses empujando: reconvertir a la alianza de 32 países en lo que Hegseth llama OTAN 3.0.

«La OTAN 3.0 es el reconocimiento, tras la Guerra Fría, de que la alianza necesita volver a ser una alianza militar de línea dura, con capacidades militares reales para disuadir aquí mismo, en el continente, y tomar la delantera en la defensa convencional de Europa.»

El gancho es financiero. Hegseth condicionó el pago de los aproximadamente 790 millones de dólares que Washington aporta en 2026 a los gastos de funcionamiento de la OTAN a que los aliados alcancen sus metas de gasto en defensa. Y contrastó esa presión con el gasto propio: dijo que EE. UU. invertirá 1,5 billones de dólares en su defensa en 2027 para construir lo que describió como un «arsenal de la libertad» que, según él, protege primero a Estados Unidos y de paso respalda a la OTAN.

El telón de fondo es un recorte concreto. El 3 de junio, Washington avisó que en caso de crisis dejaría de poner sobre la mesa una parte de su músculo militar. El comandante supremo aliado, un estadounidense, ya trabaja en planes de respaldo para defender Europa sin esos activos, que incluyen:

  • Un portaaviones y sus buques de apoyo.
  • Aviones de reabastecimiento aéreo.
  • Decenas de cazas, entre otros medios militares.
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Photo by Kai Pilger / Unsplash

La Europa real no coincide con el retrato de Hegseth

El secretario aprovechó el micrófono para cargar también contra las políticas europeas de migración e igualdad de género, en una línea que recordó al discurso del vicepresidente JD Vance de febrero de 2025 que irritó a buena parte del continente.

«En lugar de tanques, cazas y defensas aéreas, el foco ha estado en la equidad de género, el cambio climático y la austeridad en defensa.»

Ese retrato choca con los datos. Como subrayó la agencia AP, las afirmaciones de Hegseth distorsionan en buena medida las políticas europeas de hoy: lejos de recortar, los aliados europeos y Canadá lanzaron un esfuerzo sin precedentes para elevar su gasto militar. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, recordó este jueves que ese bloque gastó 90.000 millones de dólares más en defensa el año pasado, un 20 % por encima de 2024, y la mayoría de los países endureció sus fronteras desde la ola migratoria de hace más de una década.

La alianza acompañó el momento con un gesto nuclear poco habitual. Su Grupo de Planeamiento Nuclear —del que forman parte todos los aliados salvo Francia— emitió su primer comunicado en 19 años, en el que recordó que «las fuerzas nucleares estratégicas de la Alianza siguen siendo la garantía suprema de la seguridad de los Aliados» y que los ministros acordaron seguir modernizando esas capacidades.

La confrontación deja todo listo para una cumbre tensa de líderes de la OTAN en Turquía, prevista para el 7 y 8 de julio, donde los aliados tendrán que tapar los huecos que abre el repliegue estadounidense. Hegseth, en una visita breve y la primera del año tras saltarse la reunión de febrero, se marchó antes de que el presidente ucraniano Volodímir Zelenski pidiera más armas. Para los socios europeos —España incluida, miembro pleno y bajo la misma exigencia de gasto—, el mensaje quedó claro: la garantía de seguridad de Estados Unidos ahora viene con condiciones y con reloj en marcha.

Fuentes: 1, 2, 3

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