Saltar al contenido

Trump dice que el acuerdo con Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz se firma el domingo; Irán lo niega

Trump dice que el acuerdo con Irán para reabrir Ormuz se firma el domingo; Teherán pide cautela y el crudo cae.

por Ana Ambriz
Trump dice que el acuerdo con Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz se firma el domingo; Irán lo niega

TL;DR:

  • Trump anunció en Truth Social que el acuerdo con Irán se firmará el domingo y que el Estrecho de Ormuz quedará "abierto para todos" justo después.
  • El crudo Brent cerró el viernes en 87,33 dólares por barril, un 3,4% menos y su nivel más bajo en cerca de dos meses.
  • Aun con acuerdo, el alivio en los surtidores tardará meses: la gasolina en EE. UU. ronda los 4,30 dólares por galón frente a unos 2,98 previos a la guerra, y supera los 6 en California.

El presidente Donald Trump afirmó el sábado que el acuerdo con Irán para terminar la guerra y reabrir el Estrecho de Ormuz se firmará el domingo 14 de junio, y que la vía marítima quedaría abierta de inmediato tras la firma. Teherán matizó casi al instante: aún no ha aprobado un texto final y pidió cautela sobre las fechas. El anuncio pesa porque ese corredor —por el que pasaba cerca del 20% del crudo mundial antes del conflicto— lleva prácticamente cerrado desde el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel atacaron a Irán. Reabrirlo descomprimiría un mercado petrolero tensionado, y el crudo ya cae ante la sola expectativa del pacto. Pero entre una publicación en redes y un petrolero cruzando otra vez el estrecho hay más trecho del que sugiere el titular.

«El acuerdo está programado para firmarse mañana, e inmediatamente después de su firma, el Estrecho de Ormuz quedará ABIERTO PARA TODOS», escribió Trump en Truth Social el sábado.

Qué dice el borrador del acuerdo

El marco lo reveló Axios a finales de mayo y lo confirmaron después varios medios y la propia cancillería iraní. Se trata de un memorándum de entendimiento con vigencia de 60 días, prorrogable, que funcionaría como puente hacia un acuerdo definitivo. Lo que contempla, según el borrador:

  • Irán reabriría el Estrecho de Ormuz sin cobrar peajes y retiraría las minas que colocó para bloquear el paso de buques.
  • Estados Unidos levantaría su bloqueo naval sobre los puertos iraníes y emitiría exenciones limitadas a las sanciones para que Irán vuelva a vender petróleo.
  • Irán se comprometería a no buscar armas nucleares y a negociar la suspensión de su enriquecimiento de uranio y la salida de su reserva de uranio altamente enriquecido.
  • Las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región se quedarían durante la fase interina y solo se retirarían si se cierra un pacto final.

La lógica de fondo es la que la Casa Blanca llama «alivio por rendimiento» (relief for performance): cada concesión de Washington queda atada a pasos verificables de Teherán. Cuanto antes despeje Irán las minas y reanude el tráfico, antes se levantaría el bloqueo, explicó a la prensa un alto funcionario estadounidense.

El dinero es el nudo más delicado. Irán quería sus fondos congelados de vuelta de inmediato; Estados Unidos respondió que eso solo llegaría tras concesiones tangibles. Los montos bloqueados en el exterior —en países como Corea del Sur e Irak— se calculan en decenas de miles de millones de dólares, aunque las cifras varían y no hay un número oficial. Reuters informó que Washington estudia incluso usar parte de esos activos para compensar a aliados del Golfo por daños atribuidos a Irán, una idea que Teherán rechazó de plano: el viceministro Kazem Gharibabadi la calificó de nueva muestra de insolencia y advirtió que los activos del país no son un botín de guerra. Trump, por su parte, dijo a NBC que no descongelaría nada ni levantaría sanciones antes de firmar la paz.

Trump dice "mañana"; Teherán dice que no será el domingo

El optimismo de Trump choca con la cautela iraní. El vocero de la cancillería, Esmaeil Baghaei, pidió el sábado no dar por hecho el calendario:

«Tendremos que esperar para conocer la fecha exacta de la firma del memorándum de entendimiento, aunque no será mañana. No se puede descartar que ocurra en los próximos días. Pero, dada la vacilación de la otra parte, debemos ser cautelosos al comentar sobre este proceso», dijo Baghaei, según medios estatales.

El mediador clave es Pakistán. Su primer ministro, Shehbaz Sharif, aseguró que ambas partes ya acordaron un marco y que Islamabad prepara una firma electrónica el domingo, seguida de conversaciones técnicas la próxima semana. En Teherán, en cambio, el pacto divide: los sectores más duros lo leen como una retirada y presionan contra cualquier concesión nuclear o de activos.

Y la guerra no se ha apagado del todo. Un alto el fuego de mediados de abril aguanta a medias, con fuego intermitente que se intensificó esta misma semana. El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que derribó drones iraníes lanzados contra buques en el propio estrecho. Del lado israelí, según reportes de la prensa de ese país, funcionarios advirtieron que los términos del memorándum tal como se reportan ponen en peligro los intereses de seguridad de Israel, y Benjamin Netanyahu convocó a su gabinete de seguridad para el domingo por la noche.

El crudo cae, pero el mercado no se lo cree del todo

Los precios reaccionaron a la baja. El Brent, referencia internacional, cerró el viernes en 87,33 dólares por barril, un 3,4% menos y su nivel más bajo en cerca de dos meses; el WTI estadounidense terminó en 84,88 dólares. En la semana, el crudo perdió alrededor del 6%, aunque sigue más de un 20% por encima de donde estaba antes de que empezara la guerra. Un alto funcionario de la administración Trump cifró en 80% las probabilidades de que el acuerdo se firme pronto.

Los operadores, aun así, no se confían. Aunque el estrecho reabra, hay quien anticipa que lo hará solo de forma parcial: la guerra dañó refinerías y oleoductos en todo el Golfo, los inventarios están bajos y el tráfico de petroleros seguirá enfrentando problemas de seguridad. La expectativa mueve los titulares; el suministro real tardará en normalizarse.

Por qué la gasolina no baja de golpe (y qué se ve en California)

Para el conductor, la letra pequeña importa más que la firma. Incluso si Ormuz reabre el domingo, el alivio en los surtidores llegará despacio. Patrick De Haan, jefe de análisis de petróleo de GasBuddy, lo resumió así a CBS News:

«Si eso ocurre, y cuando ocurra, será un proceso muy largo, de varios meses a varios años, para que todo se normalice por completo».

De Haan no espera ver los precios previos a la guerra hasta mediados o finales de 2027. El motivo es mecánico: una vez abierto el paso, los países productores necesitan semanas para reactivar instalaciones, y buena parte de ese crudo irá primero a cubrir demanda antes de reconstruir inventarios. La Administración de Información Energética de EE. UU. calcula que los patrones de comercio previos al conflicto no volverían hasta finales de 2026 o principios de 2027.

a close up of a digital clock
Photo by Jesse Donoghoe / Unsplash

Mientras tanto, el bolsillo lo siente. El galón de gasolina regular promedia en Estados Unidos alrededor de 4,30 dólares, frente a unos 2,98 antes de la guerra, según datos de AAA citados por CBS News. En California —donde se paga lo más caro del país— el promedio supera los 6 dólares por galón, según Newsweek. Y el encarecimiento de la energía ya se filtró a la inflación: el índice de precios al consumidor de EE. UU. subió a una tasa anual del 3,8% en abril, la más alta desde 2023.

Una firma el domingo, si llega, cerraría la fase más peligrosa de la guerra. No abriría de golpe el surtidor. Entre el mensaje de Trump y la gasolina de vuelta cerca de los 3 dólares hay petroleros que todavía no zarpan, refinerías dañadas y un calendario que los analistas miden en meses, no en horas. Para quien hoy llena el tanque en Los Ángeles por más de 6 dólares el galón, el alivio real llegará bastante después que el titular.

Fuentes: 1, 2, 3

Ana Ambriz imagen de perfil
por Ana Ambriz

Leer más de Política