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Trump defiende su acuerdo con Irán en el G7 y evoca un colapso bursátil como el de 1929

Trump ata el alto el fuego con Irán a la bolsa y amenaza con volver a bombardear. El texto del pacto sigue secreto.

por Ana Ambriz
Trump defiende su acuerdo con Irán en el G7 y evoca un colapso bursátil como el de 1929

TL;DR:

  • Trump justificó el memorando con Irán diciendo que evitó una "catástrofe económica" y comparó un posible desplome con el de 1929.
  • Amenazó con "volver a tirar bombas" si Teherán incumple; el texto del acuerdo sigue sin hacerse público y se firmaría el viernes en Suiza.
  • El pacto extendería el alto el fuego 60 días y reabriría el Estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca de una quinta parte del petróleo y gas del mundo.

El presidente Donald Trump cerró la cumbre del G7 en Evian-les-Bains, Francia, este miércoles defendiendo el memorando de entendimiento con Irán con un argumento poco habitual en política exterior: la bolsa. Aseguró que frenó las operaciones militares para evitar una "catástrofe económica" y advirtió que, de haber seguido la guerra, los mercados habrían caído a niveles no vistos "salvo quizá en 1929". También amenazó con reanudar los bombardeos si Teherán no cumple. El acuerdo, que aún no se firma ni se ha hecho público, extendería el alto el fuego 60 días y reabriría el Estrecho de Ormuz, una ruta por la que circula cerca de una quinta parte del crudo y el gas del planeta. La firma formal está prevista para el viernes en Suiza.

Flanqueado por su secretario de Estado, Marco Rubio, y su secretario del Tesoro, Scott Bessent, Trump convirtió su rueda de prensa final en una defensa del mercado tanto como del acuerdo. Dijo que el único presidente que no quería ser era Herbert Hoover —quien llegó a la Casa Blanca en 1929, justo antes de la Gran Depresión— y presumió de que cada vez que hablaba de paz, Wall Street subía.

"No quería ver una catástrofe económica. Si esto hubiera seguido, podría haber pasado. Pero lo que sé es que cada vez que hablábamos de la posibilidad de paz, la bolsa se disparaba como un cohete." — Donald Trump

Su tono, sin embargo, no fue del todo conciliador. Trump insistió en que se trata apenas de un memorando de entendimiento —un acuerdo preliminar que fija intenciones pero no tiene la fuerza legal de un tratado— y que todavía puede deshacerse.

"Es un memorando de entendimiento. Y si no me gusta, volveremos a dispararles, a tirarles bombas en la cabeza. Si no se portan bien, volveremos directo a tirarles bombas justo en medio de la cabeza." — Donald Trump

Detrás de la insistencia en los mercados hay un cálculo interno. La guerra, según NPR, golpeó la aprobación de Trump incluso entre sus propios votantes. Eso ayuda a entender por qué ahora mide el éxito en puntos del Dow.

La bolsa marcó récords y el crudo se desplomó

Los números le dan la razón en lo inmediato. El lunes 15 de junio, el S&P 500 subió 1,7 % y quedó a un paso de su máximo histórico, mientras el Nasdaq saltó 3,1 %, impulsado por el histórico debut bursátil de SpaceX. El Dow Jones cerró en récord. Y el Brent, la referencia global del petróleo, cayó casi 5 % hasta poco más de 83 dólares por barril, su nivel más bajo desde la primera semana del conflicto. En Asia el rally continuó: el Nikkei japonés llegó a rozar los 70.000 puntos por primera vez en su historia.

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Photo by iridial / Unsplash

El problema es que reabrir el Estrecho de Ormuz no es cuestión de días. Por ese corredor pasa cerca de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo, y todavía hay unos 500 buques esperando para cruzar, según la Cámara Naviera Internacional. Limpiar de minas la zona y descongestionar el tráfico tomará meses. Trump, en cambio, lo resumió el domingo con tres palabras al anunciar el pacto: "¡Que fluya el petróleo!".

Un acuerdo que nadie ha visto

Aquí está el hueco grande de la historia: el texto sigue en secreto. Lo que se sabe viene de filtraciones y de funcionarios, no de un documento oficial. Según esos reportes, el borrador contempla varias piezas:

  • Un fondo privado de inversión de unos 300.000 millones de dólares para la economía iraní, con la mitad ya comprometida y financiado por una coalición del Golfo, según Reuters.
  • El levantamiento del bloqueo naval estadounidense y el retiro de tropas de EE. UU. en torno a Irán en un plazo de 30 días, según el texto al que tuvo acceso Bloomberg.
  • Exenciones inmediatas del Tesoro de EE. UU. para exportar petróleo iraní, a la espera de levantar sanciones y descongelar activos, también según Bloomberg.
  • La postergación del tema nuclear, con un plazo de 60 días para negociarlo después de la firma.

La cifra del fondo es la que más ruido hizo, porque Trump construyó buena parte de su carrera criticando el acuerdo nuclear de 2015 por, según él, regalarle dinero a Teherán. Por eso su gobierno se esfuerza ahora en aclarar que esto no es un pago.

"El acuerdo le tiende la mano a Irán y le dice: si están dispuestos a cumplir sus obligaciones, si permiten inspecciones reales de su programa nuclear, los recibiremos de nuevo en la economía mundial." — JD Vance, a CBS News

El vicepresidente, principal defensor del pacto, negó que se vayan a liberar miles de millones en activos —"eso no es cierto", dijo— y aseguró que la cifra de 24.000 millones de dólares que circuló en la prensa iraní "no aparece en ninguno de los textos". Irán tiene congelados más de 100.000 millones de dólares en el exterior, según estimaciones oficiales iraníes y de expertos. Vance sostiene que Teherán aceptó entregar su arsenal de uranio enriquecido —más de 440 kilos—, someterse a inspecciones y renunciar a las armas nucleares. El documento que lo confirme, repetimos, todavía no existe en público.

Y ahí asoma el verdadero problema: cada gobierno cuenta el acuerdo a su manera. Mientras Washington habla de un Irán que se rinde, el canciller iraní Abbas Araghchi advirtió, citado por Press TV, que su país "tiene una historia de promesas rotas" y que no piensa depender de esos beneficios. El presidente Masoud Pezeshkian dijo que el consejo de seguridad aprobó el pacto para "poner a prueba" el compromiso de Estados Unidos. Muhanad Seloom, del Middle East Council on Global Affairs, lo puso en términos más crudos a Al Jazeera: los dos lados no se están hablando entre sí, sino a sus propias audiencias, y cada uno tiene que vender como victoria algo que no puede vender con honestidad.

En el Congreso estadounidense el escepticismo cruza partidos. El republicano Lindsey Graham se declaró "satisfecho" pero "algo preocupado" porque la lectura iraní del acuerdo no coincide con la del equipo negociador. Los demócratas pidieron que el texto sea "duradero, aplicable y transparente". Vance respondió a los halcones de su propio partido con una pulla: hay quienes "simplemente quieren que los bombardeos continúen", dijo, sin importar si eso le sirve de algo a los estadounidenses.

Líbano, el frente que sigue abierto

El alto el fuego es frágil por una razón concreta: la guerra no terminó del todo. Israel y Hezbollah siguen chocando en la frontera libanesa, y Trump, que rara vez critica al primer ministro israelí, esta vez sí lo hizo. Dijo que Benjamín Netanyahu "podría hacerlo mejor" con Hezbollah y que no hace falta "derribar edificios en Beirut" cuando dos drones caen inofensivos en el desierto. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, respondió que su ejército seguirá operando en Líbano pase lo que pase. Los líderes del G7 exigieron un alto el fuego inmediato en ese país, donde los combates han desplazado a más de un millón de personas.

La guerra empezó el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y se extendió por toda la región; en Irán dejó daños estimados en 29.000 millones de dólares y la inflación más alta desde 1942, según Al Jazeera. En paralelo, Trump aprovechó el G7 para hablar de la otra guerra que no ha logrado cerrar: dijo haber conversado con Vladimir Putin el domingo y con Volodimir Zelenski en la cumbre, y repitió que "Rusia debería hacer un trato".

Por ahora, el petróleo, la inflación y los nervios de medio mundo dependen de dos cosas que aún no se cumplen: un estrecho que tardará meses en volver a la normalidad y un texto que nadie ha leído. La firma del viernes en Suiza será la primera prueba real de que el "acuerdo Trump" existe más allá de la rueda de prensa.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Ana Ambriz

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