SpaceX compra Cursor por 60.000 millones y se convierte en la cuarta empresa más valiosa del mundo
La adquisición de Cursor empuja a SpaceX por encima de Amazon y sella su gran apuesta por la IA.
TL;DR:
- SpaceX comprará Anysphere (Cursor) por 60.000 millones de dólares en acciones; el cierre se prevé para el tercer trimestre de 2026, sujeto a reguladores.
- La acción de SpaceX se disparó y su capitalización rozó los 2,94 billones de dólares, superando a Amazon.
- El objetivo es reforzar la división de IA de Musk, basada en xAI, para pelear en programación con IA frente a OpenAI y Anthropic.
SpaceX acordó comprar Anysphere —la empresa detrás de Cursor, uno de los asistentes de programación con IA más usados— en una operación valorada en 60.000 millones de dólares y pagada íntegramente en acciones. La compañía de Elon Musk confirmó el acuerdo el martes 16 de junio de 2026, apenas unos días después de su histórica salida a bolsa, una de las mayores jamás vistas. La reacción del mercado fue inmediata: la acción de SpaceX se disparó y su valor bursátil superó al de Amazon, colocándola por momentos como la cuarta empresa más valiosa del mundo. Detrás de la cifra hay una jugada clara: reforzar la división de inteligencia artificial de Musk —construida sobre xAI— para pelear de tú a tú con OpenAI y Anthropic. El cierre se espera para el tercer trimestre de 2026, sujeto a aprobaciones regulatorias.
Cursor es un asistente de programación con IA que ayuda a los desarrolladores a escribir, completar y corregir código directamente en su editor, apoyándose en grandes modelos de lenguaje. El producto lo desarrolla Anysphere, Inc., la firma de San Francisco que SpaceX absorberá como subsidiaria una vez cerrada la fusión. Según el documento 8-K que SpaceX presentó ante la SEC, cada acción de Cursor se canjeará por acciones Clase A de SpaceX —que cotizan en Nasdaq bajo el símbolo SPCX— a un precio basado en el promedio ponderado de los siete días de cotización previos al cierre.
SpaceX no dio muchos detalles sobre qué pasará con el producto ni con sus usuarios, pero sí celebró el acuerdo en un mensaje publicado en X la mañana del martes:
"Esperamos trabajar estrechamente con el equipo de Cursor para avanzar en nuestras capacidades de IA de frontera."
SpaceX has exercised the option to acquire @cursor_ai in an all-stock transaction with the goal of building the world’s most useful AI models.
— SpaceX (@SpaceX) June 16, 2026
For the past few months, SpaceXAI has been jointly training a model with Cursor, which will be released in Cursor and Grok Build soon.… https://t.co/X5mepgXgjJ
SpaceX superó a Amazon y rozó a Microsoft en bolsa
La noticia de la compra encendió la acción. El martes por la mañana, la capitalización de SpaceX llegó a rondar los 2,94 billones de dólares, por encima de los 2,66 billones de Amazon, y se midió de cerca con Microsoft, valorada en unos 2,93 billones, según datos recogidos por GeekWire. Con ese salto, la empresa de cohetes pasó a ser, al menos por momentos, la cuarta compañía pública más valiosa del planeta. Para dimensionarlo: hoy vale más que toda la economía de Italia.
Así quedaba la tabla de las más valiosas durante la jornada:
- Nvidia: más de 5 billones de dólares
- Alphabet: unos 4,51 billones
- Apple: unos 4,37 billones
- SpaceX: cerca de 2,94 billones (intradía)
- Microsoft: alrededor de 2,93 billones
- Amazon: unos 2,66 billones
Buena parte de ese empuje vino de inversionistas minoristas. La firma Vanda Research calculó que SpaceX concentró cerca de tres cuartas partes de todas las compras de acciones individuales de pequeños inversionistas el lunes. En otras palabras, el entusiasmo por Musk movió el tablero.
La verdadera jugada: apuntalar la IA de Musk
Comprar un editor de código puede sonar raro para una empresa que lanza cohetes. La lógica está en otro lado. A principios de 2026, SpaceX absorbió a xAI, la empresa de inteligencia artificial de Musk, y desde entonces su división de IA quedó en el centro de la promesa que le vendió a Wall Street. El problema es que esa división ha venido tropezando: atraviesa una reestructuración tras una serie de controversias —entre ellas, permitir que usuarios generaran deepfakes no consentidos de mujeres y menores—, según reportó TechCrunch.
Cursor entra como una pieza para enderezar el rumbo y acercar a SpaceX a los laboratorios que hoy marcan el paso en programación con IA. La ambición que Musk dibujó ante sus inversionistas no es modesta: SpaceX les dijo que ve un mercado direccionable de 26 billones de dólares para sus productos de IA, una cifra equivalente al PIB de Estados Unidos. Conviene leerla con pinzas. Es la proyección que la propia empresa presentó a sus inversionistas, no un dato de mercado independiente.
Cursor pasó de una ronda de 50.000 millones a una compra de 60.000
La compra no salió de la nada. En abril, antes de su salida a bolsa, SpaceX ya había anunciado un acuerdo inusual: o compraba Cursor por 60.000 millones en acciones, o pagaba una penalización de 10.000 millones de dólares si la operación se caía. Ese mismo movimiento frenó otra jugada que Cursor tenía casi cerrada. La startup estaba a punto de levantar una ronda de 2.000 millones de dólares —con Andreessen Horowitz, Thrive y Nvidia entre los interesados— que la habría valorado en 50.000 millones, de acuerdo con TechCrunch.
No es una empresa pequeña. En noviembre, Cursor afirmó que generaba más de 1.000 millones de dólares en ingresos anualizados, según GeekWire. La oferta de SpaceX llegó por encima de esa valoración y se llevó el premio.
Por qué hay quien habla de una apuesta especulativa
No todos compran la euforia. SpaceX reportó pérdidas tras su fusión con xAI, y varios analistas describen su disparada posterior a la OPI como altamente especulativa. La valoración de la empresa descansa, en buena medida, en la expectativa de que Musk logre convertir todas estas piezas —chips, centros de datos, software, redes de comunicaciones e infraestructura espacial— en un imperio de IA integrado de verdad, y no solo en una promesa bien contada. Quedan, además, los reguladores: la fusión necesita su aprobación antes de cerrarse, algo previsto para el tercer trimestre de 2026.
El movimiento deja a una empresa de cohetes convertida, de un día para otro, en aspirante seria del negocio de la IA. Si esa apuesta resulta o se queda en fuegos artificiales bursátiles dependerá de algo mucho menos glamoroso que el precio de la acción: que Cursor de verdad ayude a la maltrecha división de IA de Musk a competir donde hoy mandan OpenAI y Anthropic.