SoftBank inyecta otros 10,000 millones de dólares en OpenAI pese a las dudas sobre su salida a bolsa
SoftBank completa el pago de 10,000 millones para OpenAI mientras crecen las dudas sobre su debut en bolsa.
TL;DR:
- SoftBank completó el desembolso de su segundo tramo de 10,000 millones de dólares en OpenAI.
- La firma acumula un crédito puente de 40,000 millones con vencimiento crítico para marzo de 2027.
- Los informes de un retraso de la salida a bolsa de OpenAI desplomaron las acciones de SoftBank un 12%.
SoftBank Group completó este 1 de julio de 2026 el desembolso de un segundo tramo de 10,000 millones de dólares en OpenAI, manteniendo su masiva apuesta de financiamiento a pesar de los crecientes temores en Wall Street de que la creadora de ChatGPT retrase su debut bursátil hasta 2027. La operación se ejecutó a través de su filial Vision Fund 2 como parte de una ronda récord de financiamiento, y eleva la presión sobre el conglomerado japonés, que enfrenta un vencimiento de deuda clave a principios del próximo año.
El movimiento consolida la enorme exposición de la firma liderada por Masayoshi Son en el ecosistema de la inteligencia artificial, en un momento en que la volatilidad de los mercados tecnológicos ha sembrado dudas entre los inversionistas.


El engranaje financiero de la ronda récord
El pago completado representa la segunda entrega de un compromiso de 30,000 millones de dólares anunciado previamente. El primer tramo de igual valor se liquidó el pasado 1 de abril, y el tercero y último está programado para el 1 de octubre de 2026. Para entonces, la exposición total de SoftBank en la creadora de ChatGPT rozará los 65,000 millones de dólares acumulados.
Esta inyección de capital forma parte de una histórica ronda de financiamiento de 110,000 millones de dólares anunciada en febrero de este año, la cual tasó a OpenAI en una valoración previa a la inversión de 730,000 millones de dólares. El reparto del capital de esta masiva ronda se estructuró de la siguiente forma:
- Amazon: Aportó la mayor suma de la ronda con 50,000 millones de dólares.
- SoftBank: Comprometió 30,000 millones de dólares divididos en tres tramos iguales de 10,000 millones cada uno.
- Nvidia: Participó con una inyección estratégica de 30,000 millones de dólares.
El fantasma del retraso del IPO y el reloj de la deuda
A pesar del optimismo que genera el crecimiento de OpenAI, las aguas no están tranquilas en el mercado financiero. La compañía dio un paso importante al presentar un borrador confidencial de su formulario S-1 ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) el pasado 8 de junio de 2026. Sin embargo, los planes de cotizar en bolsa podrían postergarse.
De acuerdo con informes de The New York Times, la directiva de la tecnológica evalúa aplazar la oferta pública inicial (IPO) hasta 2027, temerosa de la volatilidad actual en las acciones tecnológicas. El propio Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, se mantiene firme en una postura sumamente ambiciosa: no aceptará una salida a bolsa que valore a su firma por debajo del billón de dólares.
Esta posibilidad de retraso cayó como un balde de agua fría sobre los inversionistas de SoftBank. El pasado 26 de junio, la cotización de la firma nipona en bolsa se desplomó más de un 12%, borrando en una sola jornada unos 38,000 millones de dólares de su capitalización de mercado.
El impacto no es meramente psicológico; hay un problema de calendario financiero real. SoftBank financió estos tramos de inversión mediante un crédito puente de 40,000 millones de dólares que debe pagar a más tardar en marzo de 2027. Si el debut bursátil de OpenAI se desplaza más allá de esa fecha límite, la firma nipona se verá obligada a refinanciar esta deuda o a buscar alternativas de liquidez antes de que ocurra el esperado evento de cotización en Wall Street.
Una apuesta sin retorno frente a la competencia de Anthropic
Nadie duda de la convicción de Masayoshi Son. El fundador de SoftBank sostiene de manera categórica que Sam Altman está liderando la transformación tecnológica más profunda del siglo. Para Son, no se trata de una inversión más, sino del eje sobre el cual girará el futuro de su imperio. De hecho, los frutos iniciales ya se reflejan en sus balances: el Vision Fund registró una ganancia de 46,000 millones de dólares para el año fiscal que concluyó en marzo de 2026, impulsado fundamentalmente por la revalorización de sus acciones en la firma de inteligencia artificial.
Pero la magnitud de la apuesta genera incomodidad. Voces dentro de la propia SoftBank advierten sobre el riesgo de haber atado el destino del grupo de forma tan estrecha a una sola empresa, especialmente cuando el competidor directo Anthropic no deja de ganar terreno tanto en capacidades de modelo como en acuerdos corporativos, lo que deja poco margen para el error.
Con el segundo tramo ya en las cuentas de OpenAI y el tercero fijado para el próximo octubre, SoftBank ha quemado prácticamente todas sus naves. El futuro de la mayor apuesta de capital de riesgo de esta década se decidirá en los próximos meses, entre las salas de juntas de la SEC en Washington y la capacidad de resistencia del mercado de valores frente a las pretensiones de valoración de Sam Altman.