TL;DR:
- Sanofi demanda a Pfizer y Moderna en tribunales federales de Nueva Jersey por infracción de patentes de ARNm.
- La farmacéutica exige regalías millonarias provenientes de las ventas históricas de las vacunas contra el COVID-19 y el VRS.
- El caso agrava la saturada guerra legal que libran las grandes farmacéuticas por los derechos de la tecnología de ARN mensajero.
La farmacéutica francesa Sanofi abrió un nuevo frente de batalla en la millonaria disputa por la propiedad intelectual de las vacunas de ARN mensajero (ARNm). A través de su subsidiaria Translate Bio, la compañía presentó demandas federales en un tribunal de Nueva Jersey contra Pfizer y Moderna. Sanofi alega que las vacunas contra el COVID-19 de ambas competidoras violan hasta diez patentes de su propiedad relacionadas con los vehículos de entrega celular de esta tecnología.
El millonario retorno de la inversión en Translate Bio
La ofensiva de Sanofi no es casualidad. En 2021, en pleno auge de la vacunación mundial, la multinacional francesa desembolsó 3,200 millones de dólares para adquirir Translate Bio. Esta firma estadounidense llevaba años estructurando un portafolio de patentes especializado en el desarrollo y estabilización de terapias basadas en ARNm antes de que estallara la crisis sanitaria global.
Ahora, los documentos judiciales presentados el lunes 13 de julio de 2026 revelan el verdadero objetivo de esa compra. Sanofi busca una tajada de los miles de millones de dólares que Pfizer y Moderna generaron con sus dosis. No se trata de detener la distribución de las vacunas, sino de asegurar regalías retroactivas y futuras por el uso de su propiedad intelectual. Además, el ataque de Sanofi no se limita al COVID-19. Según reportó Bloomberg Law, la demanda contra Moderna incluye también reclamos sobre su vacuna contra el Virus Respiratorio Sincitial (VRS), expandiendo el impacto financiero del conflicto.
Un tablero de ajedrez legal saturado de demandas
La llegada de Sanofi tensa todavía más una red de litigios que ya parece un laberinto judicial. Las grandes farmacéuticas han decidido resolver en las cortes lo que no pudieron definir en los laboratorios durante la prisa de la pandemia. El historial de demandas cruzadas muestra la escala del conflicto:
- Moderna contra Pfizer y BioNTech: Un litigio iniciado en 2022 por el supuesto uso de patentes propias de ARNm que sigue activo y sin resolución definitiva.
- BioNTech contra Moderna: La firma alemana demandó este año a su competidora estadounidense por infracción de patentes relacionadas con la vacuna de nueva generación llamada mNEXSPIKE.
- Bayer a la ofensiva: En enero de este año, la alemana Bayer demandó por separado a Moderna, Johnson & Johnson y la alianza Pfizer/BioNTech por patentes ligadas a las vacunas contra el COVID-19.
La presión es real y los precedentes de la industria demuestran que estas demandas no son gestos vacíos. Hace poco, Moderna aceptó pagar hasta 2,250 millones de dólares para cerrar su disputa con Arbutus Biopharma y Genevant Sciences. Ese caso giraba en torno a la tecnología de nanopartículas de lípidos que encapsulan el ARNm. El acuerdo obliga a Moderna a desembolsar un primer pago de 950 millones de dólares este mismo mes de julio de 2026.
El declive de las ventas aviva la urgencia de cobrar regalías
Durante el pico de la pandemia, la tecnología de ARNm funcionó como una mina de oro para Pfizer y Moderna, generando decenas de miles de millones de dólares en ingresos anuales directos. Sin embargo, la situación actual de los mercados es muy distinta.
Con la demanda de vacunas en niveles mínimos y las ventas de dosis en caída libre, las empresas ya no compiten por convencer a los sistemas de salud pública. La pelea real se trasladó a las cortes para ver quién se queda con los flujos de regalías que todavía generan estas patentes. Para Sanofi, que no logró comercializar su propia vacuna de ARNm a tiempo para competir en la pandemia, ganar esta batalla judicial es la vía más rápida para rentabilizar la multimillonaria compra de Translate Bio y asegurar una posición sólida en el futuro de las terapias genéticas.

