Palantir enfrenta presión en Reino Unido: diputados piden cortar contrato de £330M con el NHS
Diputados británicos piden cortar el contrato de Palantir con el NHS y explicar otro acuerdo militar.
TL;DR:
Un comité parlamentario británico pidió al gobierno activar la salida del contrato de Palantir con el NHS.
El acuerdo de la NHS Federated Data Platform vale £330 millones por un máximo de siete años.
El reporte también exige explicar un contrato militar de £240 millones adjudicado sin licitación competitiva.
Una comisión de la Cámara de los Comunes ha pedido al gobierno británico que ponga fin al contrato de 330 millones de libras esterlinas entre el Servicio Nacional de Salud (NHS) y Palantir Technologies, y ha pedido más información sobre otro contrato militar de 240 millones de libras esterlinas con la misma compañía. Esta propuesta es significativa porque no se trata sólo de una preocupación por la privacidad de la atención médica; Se ha ampliado a disputas sobre soberanía digital, dependencia de proveedores estadounidenses y gestión pública de infraestructuras críticas.
El reporte, publicado el 3 de junio de 2026 por el Science, Innovation and Technology Committee, no cuestiona solo la calidad del software de Palantir. Su punto más duro es otro: el Estado británico podría quedar atrapado en una dependencia técnica y contractual difícil de revertir.
"El lock-in con proveedores no es inevitable, y la situación actual nos deja seriamente expuestos."
La frase resume el corazón del conflicto. Para los diputados, Palantir representa el ejemplo más delicado de una tendencia mayor: gobiernos que digitalizan servicios públicos esenciales, pero terminan dependiendo de un grupo pequeño de proveedores tecnológicos extranjeros.
NHS Federated Data Platform es una plataforma que conecta información de distintas organizaciones del NHS para ayudar a tomar decisiones clínicas, operativas y administrativas. NHS England la presenta como una herramienta para coordinar mejor la atención, mejorar productividad y facilitar acceso a información crítica.
El problema es la infraestructura que ayuda a reducir las listas de espera y a coordinar los hospitales. La infraestructura también genera las preguntas. La infraestructura plantea quién puede acceder a los datos. La infraestructura plantea bajo qué base de la ley la infraestructura usa los datos. La infraestructura plantea qué parte del sistema depende de un proveedor que no es de el gobierno. La infraestructura plantea qué tan fácil sería cambiar el sistema si el gobierno decide salir.
La cláusula de 2027 convirtió el contrato en el punto crítico
Palantir lideró el consorcio que ganó en noviembre de 2023 el contrato para entregar la Federated Data Platform del NHS. El acuerdo tiene un valor de £330 millones, una duración máxima de siete años y acceso previsto para hasta 240 NHS trusts e integrated care systems.
El comité pidió al gobierno usar la cláusula de salida prevista para febrero de 2027. La recomendación no se queda en cancelar por cancelar: exige un plan de salida costeado y una alternativa, ya sea desarrollada dentro del gobierno o por proveedores británicos.
Los puntos centrales que pidió el comité son claros:
- Activar la cláusula de salida del contrato de la Federated Data Platform en febrero de 2027.
- Publicar antes de que termine 2026 un plan de salida con costos.
- Confirmar la naturaleza exacta del acceso de Palantir a datos identificables y no identificables de pacientes.
- Explicar con qué base legal se autorizó ese acceso, cuándo ocurrió y quién lo aprobó.
- Aclarar si el Information Commissioner fue consultado.
- Priorizar proveedores británicos para el futuro Single Patient Record del NHS.
- Justificar por qué el Ministry of Defence adjudicó a Palantir un contrato de £240 millones sin proceso competitivo.
La fecha de febrero de 2027 es clave porque convierte el reporte en una presión política con reloj. El gobierno no está obligado a aceptar la recomendación, pero debe responder al informe en un plazo de dos meses.
El verdadero choque es el control de datos, no solo Palantir
Palantir tiene una reputación muy sensible por el trabajo con las agencias militares, con las agencias de inteligencia y con las agencias de migración en Estados Unidos. El reporte menciona la trayectoria de Palantir. El reporte menciona las posturas públicas del cofundador Peter Thiel y menciona los argumentos políticos del CEO Alex Karp. El reporte dice que las posturas públicas del cofundador Peter Thiel y los argumentos políticos del CEO Alex Karp chocan con los valores del Reino Unido.
La empresa rechaza esa lectura. Louis Mosley, jefe de Palantir en Reino Unido, defendió el contrato y acusó al comité de politizar el debate.
"El Comité decidió poner la política de patio de escuela por encima de los servicios públicos."
La refutación de Palantir se centra en los resultados, en los que la compañía afirma que su software ayuda a mejorar la eficiencia del NHS (Servicio Público de Salud del Reino Unido) y dice que 168 hospitales del NHS se suscribieron al servicio en febrero y 80 organizaciones informaron beneficios como tratamientos más rápidos y operaciones más eficientes, pero estas cifras solo representan una parte de la afirmación de la compañía y no son una conclusión independiente de la Comisión.
El reporte reconoce que el sistema ya se usa en una parte del NHS. El reporte indica que el 69% de los trusts adoptaron la plataforma. El reporte muestra que, donde el sistema cubría huecos de los sistemas internos, el sistema trajo beneficios en operaciones. El reporte muestra que el sistema trajo beneficios en la gestión de listas de espera. El reporte muestra que el sistema trajo beneficios en la coordinación de altas.
Pero la pregunta de fondo no es si el software funciona. Es si un servicio público puede permitir que una empresa privada se vuelva demasiado difícil de reemplazar.
El contrato militar aumentó la presión sobre la soberanía digital
El caso del NHS no viene solo. El comité también pidió explicar por qué Palantir recibió en diciembre de 2025 un contrato de tres años y £240 millones con el Ministry of Defence sin licitación competitiva.
El Ministry of Defence adjudicó el contrato directamente bajo la Procurement Act 2023. El Ministry of Defence explicó que había razones técnicas, que no había alternativas razonables y que habría problemas de incompatibilidad si cambiaba de proveedor. El Ministry of Defence también afirmó que ningún ministro ni el exfuncionario con los vínculos previos con Palantir participó en el proceso.
Esa explicación no apagó el debate. Para los diputados, salud y defensa son áreas donde la dependencia tecnológica tiene consecuencias más serias que un simple sobrecosto. Si el proveedor controla piezas críticas del sistema, el Estado puede perder margen de maniobra.
La discusión conecta con un tema que también debería leerse desde México y América Latina: digitalizar servicios públicos no basta. La pregunta decisiva es quién controla la arquitectura, quién audita los datos y qué pasa cuando un proveedor se vuelve indispensable.
Palantir puede seguir defendiendo que su software entrega mejores resultados. El comité británico puso otra vara para medir el acuerdo: no solo eficiencia, sino control público, transparencia y capacidad real de salir antes de que la dependencia se vuelva permanente.
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