Saltar al contenido

NASA y Roscosmos revisan la EEI para retirarla: Rusia sitúa el descenso en 2028

Rusia reveló dos protocolos técnicos y una revisión conjunta de los sistemas que deberán mantener bajo control la estación durante su descenso.

por Dilis Salazar
Image of the International Space Station floating above Earth with visible solar panels.
Foto de SpaceX en Pexels

TL;DR:

  • Oleg Kononenko reveló que especialistas ya analizan los sistemas críticos de los segmentos ruso y estadounidense de la EEI.
  • El calendario de Roscosmos prevé comenzar a bajar la órbita en 2028 con dos cargueros Progress y completar el retiro con una nave de SpaceX.
  • NASA todavía sitúa las decisiones finales de los socios entre finales de 2026 y mediados de 2027, y deberá contratar un cohete más potente que Falcon 9.

NASA y Roscosmos comenzaron a analizar los sistemas que deberán mantener bajo control la Estación Espacial Internacional durante su descenso, de acuerdo con Oleg Kononenko, responsable del Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Yuri Gagarin. El funcionario ruso reveló el 9 de agosto de 2026 que ambas partes ya firmaron protocolos para repartir funciones técnicas y actualizar el software necesario. La hoja de ruta divulgada por Roscosmos sitúa el inicio de la reducción orbital en 2028 y calcula que la operación durará alrededor de dos años, aunque los documentos públicos de NASA todavía reservan decisiones finales para sus cinco socios internacionales.

Dos protocolos reparten las funciones y preparan escenarios de respaldo

Kononenko explicó que NASA y Roscosmos firmaron en octubre de 2025 un protocolo que delimita las funciones técnicas y las áreas de responsabilidad. Un segundo documento, acordado en febrero de 2026, aborda el desarrollo de actualizaciones de software y modelos matemáticos.

El objetivo es que el segmento ruso pueda responder tanto al procedimiento normal como a escenarios de respaldo. El grupo de trabajo conjunto ya calcula las posibles trayectorias terrestres de los fragmentos, el consumo de combustible y la lista de sistemas que tendrán que seguir funcionando hasta la última maniobra.

Un informe de NASA publicado en abril de 2026 confirma que el desarrollo del vehículo estadounidense permitió celebrar reuniones técnicas más detalladas con los socios. El mismo documento, sin embargo, sitúa entre finales de 2026 y mediados de 2027 los puntos de decisión para aprobar el plan integral y sus acuerdos de aplicación.

⚠️
La revisión técnica ya empezó, pero la autorización integral del descenso sigue pendiente. NASA sitúa las decisiones finales de los socios entre finales de 2026 y mediados de 2027.

Dos Progress mantendrán la orientación y el USDV dará el empujón final

Un representante de Roscosmos declaró a RIA Novosti el 5 de agosto que la reducción planificada de la órbita comenzará en 2028. La operación involucrará dos cargueros rusos Progress y el vehículo estadounidense de desorbitación, conocido como USDV por sus siglas en inglés.

Los Progress ayudarán a controlar la orientación de la estación. El USDV, una nave derivada de Cargo Dragon que SpaceX desarrolla para NASA, ejecutará las maniobras más exigentes y el encendido final de reentrada.

La mayor parte del descenso no dependerá de un único empujón. NASA pretende aprovechar la resistencia de la atmósfera para reducir gradualmente la altitud, acompañada de maniobras que alineen la trayectoria con el corredor de caída. La tripulación abandonará la estación antes del encendido definitivo.

La EEI también necesita llegar a esa fase con suficiente electricidad. La caminata espacial del 6 de agosto dejó listo el soporte para el séptimo panel IROSA, parte del refuerzo eléctrico que sostendrá los sistemas críticos durante los últimos años y la operación de desorbitado.

Caminata espacial: la EEI lista para su panel 7
Meir y Menon prepararon el canal 3B de la estación en 6 horas y 27 minutos. Los paneles llegan a finales de 2026.

SpaceX construye la nave, pero Falcon 9 no puede lanzarla

El USDV conservará elementos de Cargo Dragon, pero su sección de servicio será aproximadamente dos veces más grande. El diseño presentado en 2024 contempla seis veces más propelente, cerca de cuatro veces la capacidad eléctrica y 46 propulsores Draco, de los cuales 30 se usarán para maniobrar la estación.

La nave tendría una masa cercana a las 35 toneladas, incluidas unas 16 toneladas de propelente. Ese peso supera la capacidad prevista de Falcon 9 para esta misión, por lo que NASA contratará por separado un lanzador pesado. La agencia todavía no ha seleccionado el cohete.

El contrato adjudicado a SpaceX tiene un valor potencial de hasta 843 millones de dólares y cubre el desarrollo y la entrega del USDV. NASA tomará posesión de la nave y se encargará de operarla. El servicio de lanzamiento queda fuera de ese acuerdo, una distinción que explica por qué SpaceX puede construir el vehículo sin tener asegurado el cohete que lo llevará a órbita.

Point Nemo es una referencia, no un blanco confirmado

La EEI tiene una masa aproximada de 430 toneladas. Permitir una reentrada sin control dejaría fragmentos capaces de alcanzar cualquier punto bajo su trayectoria orbital, por lo que NASA necesita dirigirlos hacia una región deshabitada del océano.

Esa zona suele identificarse como Point Nemo, el punto del Pacífico más alejado de tierra firme. Los documentos públicos de NASA hablan con mayor cautela de una región oceánica remota y todavía no fijan Point Nemo como blanco exacto. Una estructura de este tamaño producirá una huella de fragmentos alargada, estimada durante la presentación técnica de 2024 en unos 2,000 kilómetros.

Los paneles solares y radiadores deberían desprenderse primero. Después se separarían los módulos y la estructura central. Buena parte del material se quemará o vaporizará, pero NASA espera que algunos componentes densos y resistentes al calor alcancen el océano.

El calendario todavía puede moverse

La cronología divulgada por Roscosmos comienza en 2028 y dura alrededor de dos años, lo que apunta a un final en 2030. Documentos estadounidenses también han utilizado 2031 como marco para la reentrada, después de terminar las operaciones de la estación.

NASA conserva además la posibilidad de extender la EEI si las estaciones comerciales que deben reemplazarla no están listas. Esa decisión exigiría comprobar la seguridad estructural, asegurar financiamiento y obtener el respaldo de todos los socios internacionales.

La revisión revelada por Kononenko abre el tramo en el que cada módulo, computadora, propulsor y reserva de combustible tendrá que encajar en un procedimiento común. En una estación construida y operada por cinco agencias, el descenso controlado depende tanto de esa coordinación como de la nave que dará el último empujón.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

Dilis Salazar imagen de perfil
por Dilis Salazar

Suscríbete GRATIS

Recibe las noticias más importantes de política, tecnología, negocios, deportes, entretenimiento y cultura directamente en tu correo.

¡Listo! Revisa tu correo

Para completar la suscripción, haz clic en el enlace de confirmación que enviamos a tu correo. Si no llega en 3 minutos, revisa tu carpeta de spam.

Ok, gracias

Leer más de Tecnología y Ciencia