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Big Tech

OpenAI admite ante un juez que ChatGPT en Siri no funcionó y lo usa como escudo contra Musk

Un escrito de OpenAI en la demanda de las empresas de Elon Musk revela que ChatGPT en Siri arrancó lento, obligó a recortar pronósticos y quedó muy por debajo de lo esperado. La compañía usa esas cifras para negar que el acuerdo con Apple le cerrara el mercado a Grok.

por Patricia Rodriguez
A courtroom document labeled 'Not Guilty' beside a gavel symbolizes justice.
Foto de KATRIN BOLOVTSOVA en Pexels

OpenAI reconoció ante un tribunal federal de Texas que su acuerdo para llevar ChatGPT a Siri y Apple Intelligence no le dio lo que esperaba. En un escrito presentado el 22 de septiembre de 2026 dentro de la demanda antimonopolio de X Corp. y SpaceXAI, las empresas de Elon Musk, la compañía cuenta que un mes después del lanzamiento la integración ya iba lenta, que recortó sus pronósticos de usuarios y que, para cuando Musk la demandó en agosto de 2025, «estaba claro» que el desempeño era drásticamente bajo. La confesión tiene un propósito: si el acuerdo apenas atrajo usuarios, difícilmente pudo cerrarle el mercado a Grok. OpenAI pide al juez Mark Pittman que falle a su favor sin llegar al juicio, previsto para enero de 2027.

Lo que OpenAI esperaba de Apple y lo que obtuvo

El documento es el escrito de OpenAI en apoyo de su moción de juicio sumario, la figura con la que una parte pide al juez que resuelva el caso sin jurado porque, a su juicio, los hechos no están en disputa. Buena parte del texto aparece tachada, pero lo visible reconstruye la relación desde el principio.

Apple y OpenAI firmaron el acuerdo de integración el 4 de mayo de 2024. Durante la negociación, OpenAI pidió un periodo de exclusividad mutua de dos años y Apple lo rechazó. El contrato quedó como no exclusivo y reconoce el derecho de Apple a integrar productos con funciones iguales o similares a las de ChatGPT, e incluso a desarrollar los suyos.

OpenAI esperaba dos tipos de beneficio: el directo, con uso y suscripciones llegadas desde Apple Intelligence, y uno indirecto que la propia empresa llamaba «efecto halo», por la promoción y la asociación de marca con Apple. Ninguno llegó como se planeó.

La integración se activó el 11 de diciembre de 2024, apagada por defecto en el iPhone. Para encenderla, el usuario tenía que recorrer varios pasos, desde Siri o desde la configuración. En enero de 2025, según el escrito, el proyecto parecía ir con un arranque lento y OpenAI recortó su pronóstico de usuarios activos semanales adicionales con sesión iniciada que esperaba obtener gracias a Apple; la cifra está tachada.

El diagnóstico empeoró con el tiempo. El 25 de marzo de 2026, con la integración todavía «persistentemente» por debajo de lo esperado, OpenAI le comunicó algo a Apple que el documento no deja leer. En mayo, Bloomberg había reportado que OpenAI estudiaba enviar a Apple una notificación formal de incumplimiento de contrato, según recogió Hipertextual.

Por qué a OpenAI le conviene reconocer el tropiezo

La demanda que X Corp. y la entonces xAI presentaron el 25 de agosto de 2025 sostiene que el acuerdo era exclusivo, que le cerró a Grok el acceso a los usuarios de iPhone y que dejó a ChatGPT como el único chatbot con acceso a miles de millones de solicitudes de esos usuarios para entrenar su modelo.

OpenAI responde con el contrato en la mano y con sus propios números malos. Su perita, la economista Catherine Tucker, calculó qué parte de los consumidores de chatbots entró a ChatGPT a través de Apple Intelligence. Las cifras están tachadas, pero el escrito las describe como consistentes con la visión interna de OpenAI de que Apple Intelligence tuvo un uso mínimo. La compañía llega a escribir que, irónicamente, la única parte que ha aportado pruebas de salir perjudicada por el acuerdo es ella misma.

El resto del argumento usa las palabras de Musk en su contra. OpenAI cita el registro de salida a bolsa de SpaceX, firmado por Musk y presentado ante la SEC, donde la empresa presume una «ventaja competitiva formidable» en inteligencia artificial. También recuerda que la valuación de xAI pasó de 113,000 millones de dólares en julio de 2025 a 230,000 millones en enero de 2026, y que la cuota de tráfico web de Gemini subió de 5% a 27% entre el cuarto trimestre de 2024 y el segundo de 2026, según el reporte de un economista contratado por OpenAI.

Todo esto es la versión de una parte. El juez no ha resuelto nada sobre esos puntos y las empresas de Musk pueden rebatirlos.

Apple ya salió del caso y se quedó con Gemini

Mientras OpenAI medía su decepción, Apple movía sus fichas. El 12 de enero de 2026, Apple y Google anunciaron que la siguiente generación de los modelos base de Apple se apoyaría en Gemini, el modelo de Google, y que esa tecnología impulsaría funciones futuras de Apple Intelligence, entre ellas la nueva Siri. OpenAI usa ese pacto como prueba de que su contrato nunca impidió a Apple trabajar con rivales.

Apple, además, ya no es parte del litigio. A mediados de septiembre, X Corp. y SpaceXAI retiraron sus reclamaciones contra la compañía, según MacRumors, lo que deja a OpenAI como única demandada en el tribunal de distrito del Norte de Texas.

El juez Pittman decidirá si esos argumentos bastan para cerrar el caso antes de enero. Pase lo que pase, el expediente ya deja por escrito, en boca de la propia OpenAI, que la integración de ChatGPT en Siri atrajo a muy pocos usuarios.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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