Mundial 2026: Canadá niega la visa a Thomas Partey y se perderá el debut de Ghana
Canadá negó la visa a Thomas Partey por sus cargos en el Reino Unido; Ghana debutará en el Mundial 2026 sin él.
TL;DR:
- Partey no viajará a Toronto: Canadá rechazó su visa por los cargos de violación y agresión sexual que enfrenta en el Reino Unido, donde se declaró no culpable y sigue en libertad bajo fianza.
- No es un caso aislado: el árbitro somalí Omar Artan fue rechazado en Miami por EE. UU., y aficionados de Irán, Haití, Senegal y Costa de Marfil quedaron prácticamente vetados de las sedes estadounidenses.
- Un análisis de la BBC halló tasas de rechazo de visa superiores al 40% para 11 de las 48 selecciones clasificadas; Ghana espera recuperar a Partey el 23 de junio ante Inglaterra.
El Mundial 2026 apenas arrancó el 11 de junio en Ciudad de México y las decisiones de entrada de sus países anfitriones ya marcan quién juega y quién se queda fuera. El centrocampista de Ghana Thomas Partey no estará en el debut de su selección. Canadá le negó la visa, por lo que no pudo viajar con sus compañeros desde el campamento base de Ghana en Boston hasta Toronto para el partido inaugural ante Panamá del 17 de junio, según confirmó la FIFA el viernes 12. El motivo no es deportivo: Partey, de 32 años, enfrenta en el Reino Unido siete cargos de violación y uno de agresión sexual, se declaró no culpable y sigue en libertad bajo fianza a la espera de juicio. La ley canadiense permite valorar como inadmisible a quien arrastra cargos graves sin resolver. Y su caso es apenas el más visible de una lista que no para de crecer.
Ghana acusa a Canadá de apoyarse en cargos sin condena
El exjugador del Arsenal, hoy en el Villarreal de LaLiga, no ha sido condenado. Las acusaciones —presentadas por la Policía Metropolitana de Londres y vinculadas a denuncias de cuatro mujeres— lo mantienen bajo fianza con la prohibición de contactar a las presuntas víctimas. El juicio, fijado en un inicio para noviembre en el tribunal de Southwark, se aplazó el mes pasado hasta el 8 de junio de 2027. Es decir, la decisión migratoria llega años antes de que un juez se pronuncie.
Ghana no se lo tomó bien. Su Cancillería calificó la medida de "prepotente y sumamente injusta" y pidió a Ottawa que la revierta.
"Aunque respeta el derecho soberano de Canadá a aplicar sus leyes migratorias, Ghana considera que apoyarse en cargos no probados, en ausencia de una determinación judicial, plantea cuestiones fundamentales de justicia y proporcionalidad." — Gobierno de Ghana
Del otro lado, el Departamento de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá defendió el criterio a través de la ministra Lena Diab: ser sede de un gran evento "no cambia las leyes migratorias de Canadá", y cada persona que pide entrar "se evalúa de forma individual, con base en los hechos disponibles y la ley que corresponde". La FIFA, por su parte, se lavó las manos: recordó que no participa en los procesos migratorios de los países anfitriones, incluida la adjudicación de visas, y que es el gobierno local quien decide a quién admite. Ghana espera tener de vuelta a Partey el 23 de junio ante Inglaterra en Foxborough, Massachusetts, y cierra la fase de grupos el 27 frente a Croacia en Filadelfia.
Omar Artan: rechazado en Miami, recibido como héroe en Mogadiscio
Mientras Canadá frenaba a Partey, Estados Unidos protagonizaba su propio episodio. Omar Artan, árbitro somalí de 34 años y nombrado mejor colegiado de África en 2025, iba a ser el primer silbante de su país en pitar un Mundial. No llegó ni a la cancha. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) lo rechazó a principios de junio en el Aeropuerto Internacional de Miami, donde aterrizó vía Estambul para sumarse al centro de entrenamiento de árbitros del torneo, pese a que viajaba con pasaporte diplomático y visa válida.
La CBP habló de "preocupaciones de verificación de antecedentes" sin dar detalles. Un funcionario estadounidense, bajo anonimato, fue más lejos y alegó "asociación con presuntos miembros de organizaciones terroristas". Andrew Giuliani, director ejecutivo del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, respaldó el bloqueo: dijo que se le negó la entrada por "muy buenas razones". Según contó Artan al New York Times, lo interrogaron cerca de 11 horas sobre la política somalí y el grupo Al Shabab antes de mandarlo de regreso a Estambul. FIFA lo retiró del cuerpo arbitral; su presidente, Gianni Infantino, pidió a los críticos "tranquilizarse y relajarse".
En Mogadiscio lo esperaba otra historia. Miles de personas inundaron el aeropuerto el 10 de junio para recibirlo como a un campeón.
"Les prometo que, si Dios quiere, estaré en el próximo. Quiero que el pueblo somalí se quede tranquilo y mantenga la confianza." — Omar Artan
Cuatro selecciones con su afición vetada y un dato que incomoda
El problema de fondo va mucho más allá de nombres propios. Las prohibiciones de entrada que la administración Trump emitió en junio de 2025 y amplió en diciembre suspenden el ingreso de ciudadanos de más de 30 países. Las proclamaciones reservan excepciones para atletas, cuerpos técnicos y familiares directos, pero no existe ninguna equivalente para aficionados ni periodistas. Resultado: los seguidores de Irán, Haití, Senegal y Costa de Marfil —cuatro selecciones clasificadas— quedaron prácticamente sin opción de viajar a los partidos en suelo estadounidense.
El dato que mejor retrata la situación lo aportó un análisis de la BBC sobre cifras del Departamento de Estado: la tasa de rechazo de visas superó el 40% para ciudadanos de 11 de las 48 selecciones clasificadas, con Senegal a la cabeza (por encima del 70%) y Ghana en segundo lugar. La media de rechazo en visas de turista B1/B2 —las recomendadas para los hinchas— ronda el 34% a nivel global. La abogada de inmigración Celine Atallah, con despacho cerca de Boston, lo resumió sin rodeos:
"El sistema de visas es el portero invisible del Mundial. La FIFA puede vender un boleto, pero el Gobierno de EE. UU. decide quién obtiene la visa, y la CBP decide quién entra de verdad." — Celine Atallah
Las consecuencias ya se ven en los aeropuertos. El capitán de Irak, Aymen Hussein, fue retenido cerca de siete horas en Chicago O'Hare antes de que lo dejaran pasar; el fotógrafo de esa selección estuvo más de diez horas detenido y terminó rechazado por "preocupaciones de verificación", según reportó NPR. La Asociación Internacional de Prensa Deportiva advirtió a la FIFA que varios periodistas iraníes y africanos, algunos ya acreditados, se quedaron sin visa. Conviene precisar un matiz: Irak no figura en la lista de países vetados, y la mayoría de sus jugadores sí obtuvo visa; lo que golpea ahí es el escrutinio reforzado y el cierre de embajadas en la región por el conflicto en Medio Oriente.
DHS promete seguridad sin redadas; los críticos no quedan convencidos
El Departamento de Seguridad Nacional intentó bajar la tensión. Su secretario, Markwayne Mullin, aseguró a CBS News que el ICE estará en las 11 sedes estadounidenses, pero enfocado en delitos como el tráfico de personas, la falsificación y el contrabando, no en cazar migrantes: "No estamos ahí para hacer redadas", dijo, aunque admitió que los arrestos "no están descartados". La promesa no convenció a todos. Legisladores demócratas del grupo de trabajo de la Cámara, encabezados por la congresista Nellie Pou, exigieron una garantía pública por escrito de que no habría operativos de inmigración civil en partidos ni fan fests antes del primer juego en EE. UU., el 12 de junio. Cuando Pou pidió esa seguridad directamente al jefe del ICE, contó, "se negó".
Hay una contradicción difícil de esquivar. Estados Unidos ganó la candidatura tripartita bajo reglas de la FIFA que exigen acceso libre, y dio garantías de que "atletas, oficiales y aficionados elegibles de todos los países" podrían asistir. Su marco migratorio actual dice otra cosa. Y no es solo Washington: Canadá restringió la entrada a ciudadanos de países afectados por el brote de ébola —lo que toca a la afición de RD Congo— y cerró 2025 con una tasa global de rechazo de visas del 54%, mientras México obliga a tramitar cita presencial en consulado.
El torneo se expandió a 48 selecciones y 104 partidos para ser el más grande e inclusivo de la historia. El profesor Jules Boykoff, autor de Red Card, ve la paradoja: nunca hubo tantas selecciones, pero por las políticas de entrada "se parece más a un Mundial de exclusión que de inclusión". La estampa que mejor lo condensa es la de Artan: vetado del Mundial por EE. UU., la UEFA acaba de designarlo para arbitrar su Supercopa el 12 de agosto en Salzburgo, entre el PSG y el Aston Villa. El reloj competitivo, en cambio, ya corre para Ghana, que tendrá que abrir su Mundial sin una de sus piezas clave y esperar al 23 de junio para recuperarla.