Corea del Sur remonta a Chequia 2-1 en el debut del Mundial 2026 en Guadalajara
Corea del Sur remontó a Chequia 2-1 con goles de Hwang y Oh y arrancó el Mundial 2026 en lo alto del Grupo A.
TL;DR:
- Hwang In-beom anotó el empate y luego asistió el gol de la victoria de Oh Hyeon-gyu en la segunda mitad.
- Krejci había adelantado a Chequia al minuto 59: el primer gol mundialista checo en casi 20 años.
- Corea queda segunda del Grupo A, detrás de México; ambos se enfrentan el 18 de junio en Guadalajara.
Corea del Sur arrancó su Mundial 2026 con una remontada de carácter. El equipo de Hong Myung-bo se impuso 2-1 a Chequia el jueves por la noche en el Estadio Akron de Guadalajara, en un duelo del Grupo A que se le atragantó temprano y que terminó resolviendo después del descanso. Hwang In-beom firmó el empate al minuto 67 y, poco más tarde, asistió a Oh Hyeon-gyu para el 2-1 definitivo en el 80. Con los tres puntos, los asiáticos se treparon al segundo lugar del grupo, solo por detrás del anfitrión México. Y el próximo capítulo ya tiene fecha: ambos se miden el 18 de junio, otra vez en Guadalajara.
La primera mitad no fue para enmarcar. Los dos equipos se fueron al vestidor entre silbidos, sin claridad y sin generar peligro real. El partido cambió cuando Chequia golpeó primero: al minuto 59, el capitán Ladislav Krejci, de 1,91 metros, conectó de cabeza un saque de banda largo dentro del área. Era el primer gol de la República Checa en una Copa del Mundo en casi dos décadas —su última aparición en el torneo databa de 2006— y, por un rato, pareció que el plan de resistir iba a funcionar.
Pero el golpe despertó a Corea. Ocho minutos después llegó la igualdad, en una de las jugadas de la noche: Lee Kang-in filtró un pase para Hwang, que amagó el remate, se sacó de encima a dos rivales con un recorte y definió con un toque sutil al rincón. Chequia creyó retomar la ventaja poco después con un cabezazo de Tomas Soucek, pero la bandera de offside anuló el festejo. Y entonces reapareció Hwang: en el 80, tras una pared que armó la jugada, mandó un centro desde la derecha para que Oh Hyeon-gyu —que había entrado de cambio por el capitán Son Heung-min— empujara el gol del triunfo.
Hong Myung-bo resumió así el guion en conferencia:
"Era nuestro primer partido y fue muy difícil. La victoria en sí me hace feliz, pero lo más positivo es que los muchachos ganaron sin rendirse. Sabía que éramos más que capaces de ganar, así que con el 1-1 les dije que siguieran jugando como lo veníamos haciendo."
No deja de tener su ironía que el gol ganador lo firmara Oh, el relevo de Son Heung-min, el capitán que llegó a este Mundial —el cuarto de su carrera— persiguiendo el récord de máximo goleador coreano en Copas del Mundo. El dato de fondo respalda la remontada: según Opta, Corea rara vez le daba la vuelta a un partido mundialista cuando encajaba primero, y ahora lo ha conseguido en dos de sus tres últimos encuentros en esa situación. Es, además, su 11.ª presencia consecutiva en Copas del Mundo, la mayor de cualquier país asiático.
La apuesta por la altitud que Corea preparó durante semanas
Detrás del resultado hay una decisión de logística que el cuerpo técnico trabajó con lupa. Guadalajara se juega a unos 1,571 metros sobre el nivel del mar, una altura donde el aire más delgado recorta el oxígeno disponible y castiga la recuperación entre esprints. Para no llegar en frío, Corea montó un campamento previo cerca de Salt Lake City, Utah —a una altitud comparable—, desde el 18 de mayo y durante cerca de dos semanas. Allí, según reportó The Korea Times, el staff midió de forma regular la saturación de oxígeno de cada jugador y ajustó las cargas de entrenamiento con esos datos en la mano.
La selección incluso fijó su base de operaciones en las instalaciones de Chivas, en Guadalajara, para vivir el torneo a la altura exacta de sus dos primeros partidos. Chequia eligió otro camino: instaló su cuartel cerca de Dallas, a baja altitud, lo que la obliga a viajar y a adaptarse al entorno casi sobre la marcha. En un torneo de calendario apretado, ese detalle puede terminar pesando.
Las butacas vacías reabren la pelea por los precios
Mientras Corea celebraba, las gradas contaban otra historia. En pleno segundo partido del Mundial, el Akron mostró franjas enteras de asientos rojos sin ocupar. La asistencia oficial fue de 44,985 en un estadio con capacidad cercana a los 46,000, y la brecha entre lo anunciado y lo que se veía en pantalla volvió a encender el debate.
La FIFA salió al paso. Un vocero del organismo explicó, según NBC News, que la cifra oficial corresponde a los boletos escaneados y a los espectadores presentes dentro del perímetro del estadio, no a un conteo visual de butacas ocupadas, y agregó que varios aficionados con entrada se quedaron en los pasillos en lugar de sus asientos. La explicación no apagó el reclamo de fondo: los precios. La política de precios dinámicos que defiende el presidente Gianni Infantino disparó las tarifas, al punto de que los 60 dólares que la FIFA promocionaba "casi no existieron", según denunció Football Supporters Europe, que en marzo llevó una queja ante la Comisión Europea por dejar fuera al aficionado común. En la reventa oficial, asientos para el propio debut entre México y Sudáfrica llegaron a listarse por encima de los 5,000 dólares.
Para el público mexicano hay un matiz que conviene tener claro: la FIFA habilitó, junto con la Profeco, una plataforma de reventa que permite traspasar entradas a su valor original, un intento por contener la especulación en territorio nacional.
Cómo queda el Grupo A y qué viene ahora
El triunfo deja a Corea del Sur segunda del Grupo A por diferencia de goles, empatada en puntos con México. El Tri abrió la fiesta horas antes con un 2-0 sobre Sudáfrica en el Estadio Azteca —recinto que se convirtió en el primero en albergar partidos de tres Copas del Mundo masculinas (1970, 1986 y 2026)—, con goles de Julián Quiñones, el primero del torneo al minuto 9, y de Raúl Jiménez en el complemento. Chequia queda tercera y Sudáfrica, al fondo de la tabla.
La siguiente jornada promete. El 18 de junio, México y Corea del Sur se ven las caras en Guadalajara, mientras Chequia enfrenta a Sudáfrica en Atlanta. Conviene recordar cómo funciona el formato ampliado a 48 selecciones: avanzan los dos primeros de cada uno de los doce grupos, más los ocho mejores terceros, que se cruzan en unos dieciseisavos de final estrenados para esta edición.
La remontada confirma que Corea llegó a México con un plan y con temple para sostenerlo cuando el marcador se le puso de frente. El examen de verdad, el que puede definir quién manda en el grupo, lo tiene enfrente el 18 de junio. Y de fondo, el Mundial más grande de la historia ya carga con su propia incógnita: si las gradas a medio llenar de Guadalajara serán la excepción o el síntoma de un torneo que dejó a muchos aficionados afuera por el precio.