Meta acusa a Australia de violar el TLC con EE. UU. por su nuevo impuesto a big tech
Meta eleva su choque con Australia por un impuesto a big tech y advierte tensión comercial con EE. UU.
TL;DR:
Meta acusó a Australia de violar el acuerdo comercial con EE. UU. por el News Bargaining Incentive.
La propuesta aplicaría una carga de 2.25% sobre ingresos australianos de plataformas que no firmen acuerdos con medios.
El choque puede escalar de una disputa por periodismo a un conflicto comercial entre aliados.
Meta, que ha llevado la disputa con Australia a un nivel económico, operadora de Facebook e Instagram, criticó la propuesta del gobierno australiano de imponer un impuesto a las plataformas digitales que no tienen acuerdos de licencia con los medios locales, diciendo que "viola el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Australia", cuyo núcleo es más que pagar a los periodistas, el impuesto incluirá el 2,25% de los ingresos generados en Australia, incluidos los que no están directamente relacionados con las noticias o las redes sociales.
La medida se llama News Bargaining Incentive. Es un mecanismo propuesto por el gobierno australiano para empujar a grandes plataformas digitales a renovar o firmar acuerdos comerciales con medios de comunicación. Si no lo hacen, quedarían expuestas a una carga que después sería distribuida al sector periodístico.
Meta lo presenta de otra forma: como un impuesto discriminatorio contra empresas extranjeras, en especial estadounidenses.
"El impuesto viola claramente los compromisos que Australia y Estados Unidos asumieron en su acuerdo bilateral de libre comercio, que obliga a Australia a otorgar a las compañías estadounidenses un trato no menos favorable que a sus pares australianas".
La frase aparece en el posicionamiento de Meta publicado esta semana, donde la compañía también califica la propuesta como “indefendible” por tomar como referencia el total de ingresos domésticos de las plataformas, no solo los ingresos relacionados con noticias.
El impuesto de 2.25% vuelve más dura la pelea entre Meta y Australia
El gobierno australiano defiende el News Bargaining Incentive como una forma de sostener el periodismo local. La administración del primer ministro Anthony Albanese argumenta que las grandes plataformas concentran poder de mercado y que los medios necesitan ingresos razonables por el contenido que producen.
La mecánica central del plan incluye tres datos clave:
- La carga prevista sería de 2.25% sobre ingresos generados en Australia.
- Las plataformas podrían compensar esa obligación mediante acuerdos comerciales con medios.
- Los offsets serían de 150% para acuerdos con medios tradicionales y de 170% para acuerdos con medios más pequeños.
El asistente del Tesoro, Daniel Mulino, explicó en abril que el objetivo del gobierno no es quedarse con el dinero, sino empujar acuerdos directos entre plataformas y medios. Según Mulino, si una plataforma cumple plenamente mediante acuerdos, terminaría pactando pagos equivalentes a cerca de 1.5% de sus ingresos australianos.
Meta refutó esta afirmación. En una publicación en su blog, la compañía argumentó que el diseño de NBI no tiene una conexión creíble con el valor real generado por las noticias en la plataforma. Además, cabe destacar que el uso diario de las noticias de Facebook ya había caído más del 80% antes del cierre de Australia. abril 2024
"Las personas vienen a nuestras plataformas por conexión, entretenimiento y contenido de creadores, no para hacer clic en artículos de noticias".
Ese es el núcleo editorial de la disputa: Australia dice que las plataformas deben contribuir al ecosistema informativo; Meta responde que el consumo de noticias ya no justifica ese cobro y que los propios medios publican voluntariamente sus enlaces para obtener tráfico, audiencia e ingresos publicitarios.
Google, TikTok y Meta quedarían en el centro del nuevo modelo
El nuevo esquema amplía la presión sobre las plataformas. Bajo el modelo anterior, el conflicto se concentró principalmente en Meta y Google. Con el NBI, Australia también incluye a TikTok dentro del grupo de empresas potencialmente alcanzadas.
Según el gobierno australiano, el plan está dirigido a plataformas con poder de mercado y, en una entrevista oficial, el Sr. Murino mencionó dos criterios específicos: primero, la plataforma debe generar al menos 250 millones de dólares australianos en Australia. Segundo, dependiendo del tipo de servicio, debe tener 5 millones de usuarios de redes sociales y 10 millones de usuarios de motores de búsqueda.
La lectura de Meta es más agresiva: si el impuesto se calcula sobre ingresos totales generados en Australia, la medida puede golpear negocios que no tienen relación directa con noticias. Eso convierte una política de medios en una discusión tributaria y comercial.
La compañía también advierte que el modelo australiano podría ser más amplio que otros impuestos digitales que en el pasado provocaron respuestas de Washington.
"Animamos a cualquier gobierno que esté considerando un enfoque similar a mirar cuidadosamente lo que este modelo representa realmente".
La frase no suena dirigida solo a Canberra. También funciona como advertencia para otros países que estudian fórmulas similares para financiar periodismo mediante pagos de big tech.
El antecedente de 2021 explica por qué Meta no quiere repetir la historia
Australia fue el primer país en aprobar, en 2021, una ley que obligaba a plataformas digitales a negociar con medios o enfrentar arbitraje gubernamental. Meta respondió entonces bloqueando temporalmente las noticias en Facebook dentro del país. Después aceptó acuerdos con varios medios importantes.
La tregua terminó en 2024, cuando Meta dijo que dejaría de pagar por noticias. En lugar de llevar a la empresa al arbitraje bajo el modelo anterior, el gobierno australiano cambió la estrategia: diseñó una carga tributaria que presiona a las plataformas a volver a negociar.
Para el gobierno, la nueva vía corrige una falla del sistema previo: que las plataformas podían retirar noticias y evadir obligaciones. Para Meta, esa corrección castiga servicios aunque no dependan de noticias para generar valor.
Ahí está el choque real. No se trata solo de cuánto debe pagar Meta. La pregunta de fondo es si un gobierno puede usar los ingresos totales de una plataforma global como palanca para financiar periodismo nacional.
El pleito ya toca la relación entre Australia y Estados Unidos
Las críticas de Mehta son cada vez más agudas, al fin y al cabo se refieren al Tratado de Libre Comercio entre Australia y Estados Unidos, vigente desde el 1 de enero de 2005, que es el núcleo de las relaciones económicas entre los dos países y que, según el Ministerio de Asuntos Exteriores australiano, el intercambio de bienes y servicios entre los dos países se ha más que triplicado desde su entrada en vigor
Reuters reportó que un comité del Congreso estadounidense también ha mostrado preocupación por la regulación australiana sobre firmas tecnológicas, en un contexto donde Washington ha reaccionado con dureza contra impuestos digitales que considera dirigidos a empresas estadounidenses.
El gobierno australiano, por ahora, no retrocede. Un vocero del asistente del Tesoro dijo a Reuters que la administración sigue comprometida con el cambio y que cualquier recaudación sería redistribuida al sector de medios.
Este desarrollo también tiene importantes implicaciones para México y América Latina, ya que Australia a menudo se convierte en un campo de prueba de regulaciones que otros gobiernos toman prestados en secreto, y si el NBI (Ley de Negociación de Medios de Noticias) tiene éxito y resiste la presión externa, se convertirá en un modelo confiable para los países de todo el mundo que quieren promover proyectos de noticias locales de manera específica en lugar de confiar únicamente en vagos acuerdos voluntarios con las grandes empresas tecnológicas.
El riesgo también queda claro. Cuando una política pública toca ingresos globales de empresas estadounidenses, la discusión rara vez se queda en el terreno local. En este caso, Australia quiere resolver una crisis de medios; Meta quiere evitar que ese remedio se vuelva precedente internacional.